En febrero de 1993 llegaba Kraus a la ópera de Roma para tomar parte de unas representaciones de Lucia. Gracias a un programa de la RAI he podido recuperar este fragmento que ahora comparto con vosotros y en el que al principio se ven unas imágenes de los ensayos con el director Daniel Oren para luego poder contemplar el final del dúo del primer acto entre Lucia y Edgardo, "Verranno a te sull'aure...".
El reparto completo de aquellas representaciones lo conformaban... Kathleen Cosello, Giorgio Zancanaro, Carlo Colombara, Dir. Daniel Oren.
Llegada esta época estival al menos aquí en Europa no me queda otra que desearos a todos un feliz verano y que disfrutéis de vuestras vacaciones cuando os toque.
La Sonnambula forma con Norma y Los Puritanos las tres grandes obras de Vicenzo Bellini, cuya temprana muerte (falleció a los 33 años) nos privó seguramente de mas obras maestras como las anteriormente citadas.
Compuesta en 1831, "La Sonnambula" es toda una prueba de toque para cualquier tenor ligero por las grandes dificultades que presenta comenzando por su alta tesitura. Estas dificultadas nunca parecieron tales, en la voz de Alfredo y más en los años en que esta obra perteneció a su repertorio, donde la voz joven y fresca parecía encontrarse como "pez en el agua" en la partitura de Bellini.
Lo que hoy os propongo es escuchar el dúo del primer acto "Son geloso del zefiro errante..." en compañía de Kraus y de su gran amiga la soprano Renata Scotto. Se trata de una grabación en directo tomada en 1961 en el teatro de La Fenice bajo la dirección de Nello Santi.
Y hasta aquí hemos llegado con el video sobre técnica vocal que ha tenido a Alfredo como protagonista contestando y argumentando diferentes aspectos de la técnica vocal, a instancias de las preguntas formuladas por el crítico musical Arturo Reverter.
Espero que haya sido de vuestro agrado y de cara a los futuros estudiantes de canto deseo que les haya podido servir de ayuda de cara a una próxima dedicación a una carrera lírica.
Alfredo a punto de debutar en el Metropolitan (1966)
Continúa Alfredo desgranando sus conocimientos técnicos sobre el mejor aprovechamiento de los resonadores y en general todo lo que caracterizó su extraordinaria técnica.
Desde hoy y hasta el próximo viernes os ofreceré durante estos cuatro días una entrevista que Alfredo concedió al crítico musical Arturo Reverter y en la cual se repasan básicamente diferentes aspectos de la técnica del canto.
Estoy seguro que esta entrevista puede resultar especialmente útil a todos los estudiantes y también a aquellos que se están dedicando plenamente al mundo de la lírica pues las observaciones y consejos de Alfredo siguen y estarán siempre vigentes.
La calidad de la imagen no es la más óptima pero considero que el documento es lo suficientemente interesante como para mostrároslo.
Fotograma de Alfredo en "Vacaciones en Mallorca" (1961)
Hacia tiempo que tenía pendiente finalizar una sección que abrí en su momento y al que le dedico ahora su último capítulo y me estoy refiriendo a la filmografía de Alfredo.
Ya he repasado aquí lo concerniente a las dos películas que nuestro protagonizó como fueron Gayarre y El Vagabundo y la Estrella respectivamente. Pues bien aunque esto es lo que se conoce de esa faceta de Alfredo, si hubo o al menos existió el proyecto de otras películas.
Retrocediendo en el tiempo, lo más cercano fue el proyecto que en su momento la desaparecida cineasta española Pilar Miró le propuso a Kraus para llevar a la gran pantalla Werther; Alfredo por supuesto estaba encantado con el proyecto y todo tenía ya "cara y ojos" cuando a última hora la cineasta decidió que el papel principal de la obra iba a ser para otro...
Aquí no podemos hablar de rodaje porque ciertamente este no existió Kraus de por medio pero donde si lo hubo, retrocediendo mas en el tiempo fue en el año 1961 justo después del estreno de "El vagabundo y la estrella". Efectivamente, Kraus formo parte de un nuevo proyecto cinematográfico que tendría por título, "Vacaciones en Mallorca". La película comenzó a rodarse y de hecho las fotografías que hoy podéis ver, pertenecen a fotogramas de la misma.
Finalmente el rodaje de la película se interrumpió y ahí quedó el largometraje inacabado y lógicamente sin estrenar...
Lo que mas nos puede interesar de este proyecto a medio terminar es que antes del rodaje se llevó a cabo la grabación de la banda sonora la cual estaba formada por canciones todas ellas en inglés e interpretadas por Alfredo. Estas canciones están grabadas pero todavía no han salido a la luz y es sin duda uno de los grandes tesoros que esperemos en un futuro no muy lejano podamos compartir.
Como no tengo lógicamente ninguna de esas canciones lo que hoy os propongo como audición es la versión que Alfredo grabó en 1990 de un clásico de Cole Porter cuyo título es "You do something to me"
Con este post de hoy cierro pues el apartado que en su día abrí para lo referente a la relación de Kraus con el cine.
Hasta la próxima amigos.
You do something to me. Something that simply mystifies me. Tell me, why should it be You have the pow'r to hypnotize me. Let me live 'neath your spell. Do do that vodoo that you do so well. For you do something to me That nobody else can do. Let me live 'neath your spell. Do do that vodoo that you do so well For you do something to me That nobody else can do. That nobody else can do
Alfredo y Eduardo en una escena campestre rodeados de olivos
A tal punto llegó el cariño que Alfredo le cogió a estas tierras que Alfredo había considerado muy seriamente e incluso tenía medio apalabrado el adquirir tierras en esta zona.
Tras el paseo de regreso a casa llegamos para comer y ya no salimos hasta la noche que dimos un pequeño paseo... ¡¡¡Menuda tarde que pasé..!!! Campé a mis anchas por toda la discografía y videoteca de Eduardo copiando (con su permiso lógicamente) a diestro y siniestro.
A media tarde disfrutamos conjuntamente de nuestra común afición al fútbol y por la noche continuamos con las labores de grabación e incluso hablamos por teléfono con Carmen la hermana de Alfredo.
Menudo sábado más espectacular había vivido y en el que Eduardo me iba ilustrando con anécdotas, situaciones vividas y toda clase de curiosidades tanto de su vida como de las vivencias que mantuvo con el "Más grande".
Llegó la hora de acostarse, e igual que el primar día el mismo ritual por mi parte, ver todas las fotografías que están colgadas en aquel despacho, mirar con lupa aquellas grabaciones..... En fin, respirar Kraus por los cuatro costados.
El domingo ya teníamos previsto casi al milímetro como iba a transcurrir, así después de desayunar, nos pusimos en marcha a media mañana para dirigirnos al cortijo donde íbamos a comer y yo con la maleta (repleta de tesoros) ya en el coche para por la tarde dirigirme al aeropuerto para volver a Barcelona.
El día climatológicamente hablando, como los dos anteriores era espectacular con un sol despampanante (lo normal en estas tierras pero al que nunca se acostumbrará un gallego como yo que ha vivido muchos años a la sombra de cielos plomizos y de la lluvia, esa lluvia tan gallega). Camino del pueblo de Torrequebradilla hicimos una parada tal y como me había indicado el día anterior Eduardo. El lugar situado en el termino de "Las infantas" es un centro de convenciones y lugar para celebraciones de todo tipo, llamado JULECA y que es propiedad de Juan Ángel Lerma, un buen amigo de Eduardo quien nos permitió a instancias del propio Eduardo ir al salón de donde celebraban algunas de las reuniones y banquetes... el nombre del salónr ya era suficientemente significativo, "Salón Alfredo Kraus" y es que Alfredo en compañía de Eduardo había parado en varias ocasiones en este lugar. Lo dicho, si el nombre del comedor era premonitorio todo era poco cuando vi un retrato de nuestro ídolo, de unas dimensiones faraónicas y que para dejar constancia le pedí a Eduardo que me fotografiase junto al mismo.
Eduardo me retrató delante del inmenso poster de Alfredo
De allí proseguimos nuestro viaje en coche que por cierto nos iba amenizando con su último disco Juan Diego Florez con quien Eduardo también tiene una cordial relación; todo esto cuando Eduardo y a mi no nos daba por arrancarnos con tal o cual romanza y los dos cantando a pleno pulmón en su coche como dos niños felices....
Llegamos por fin a Torrequebradilla y tras las pertinentes presentaciones allí nos recogió en un todo terreno Juán Carlos "el hierros" quien nos llevó al cortijo donde también se encontraba su atenta y guapa novia Rocío así como otros parientes y amigos; toda, gente desconocida para mí pero realmente entrañable, atenta y de lo más hospitalaria y cordial.
No querría dejar pasar la oportunidad de nombrar y enviar un saludo cariñoso y afectuoso a una pareja que también nos acompañó durante toda la jornada me estoy refiriendo a Arcángel y su mujer, un encanto ambos.
Eduardo en compañía de nuestro anfitrión Juán Carlos
Me sentí como en casa, primero el contacto directo con el campo (yo que soy de pueblo, hecho de menos en la ciudad muchas de esas cosas) y después toda aquella gente cordial, agradable y sencilla que en ningún momento me hicieron sentir extraño. Que mediodía más perfecto como punto final a casi tres días de ensueño en compañía de Eduardo donde disfruté de lo lindo y con quien descubrí una zona de España todavía no visitada por mi.
Algún día volveré por aquellas tierras y espero poder visitar a esa gente maravillosa que tan bien me trataron.
Gracias a todos y a ti especialmente Eduardo por ese fin de semana que me brindaste, ahora comprendo porque Alfredo disfrutaba tanto y se encontraba tan a gusto por esos parajes.
Finalmente al igual que hice con la primera parte de esta breve crónica viajera os dejo con una canción preciosa de Massenet y con un significado muy especial para mi, su título es Ouvre tes yeux bleus y formaba parte del programa de aquel recital ofrecido por Kraus en Úbeda en el año 1998.