Punto final a este documental que de manera fragmentada os he ido mostrando con motivo del próximo aniversario de Kraus.
En el día de hoy entre otras cosas Alfredo nos habla del Lied y más concretamente del “lied” español para el que reclama un mayor protagonismo.
Se muestra también algunos fragmentos de entrega de premios así como de la participación de Kraus en actos relevantes aunque no exentos de cierta polémica en algunos casos como lo fue por ejemplo el de su participación en los juegos olímpicos de Barcelona-1992.
Ya no me queda más que deciros por esta semana salvo invitaros, una vez más, a presenciar los dos vídeos que os he preparado para este próximo lunes 24 y que seguro hará las delicias de todos vosotros.
Penúltima entrada de esta serie de cinco entregas con un documental sobre la vida y arte de Alfredo kraus que he decidido compartir con vosotros esta semana previa a la celebración el próximo lunes, del cumpleaños de Alfredo. Seguimos recorriendo diferentes aspectos de la personalidad de este genio del canto para que todos los que no lo conocen suficientemente, ahora tengan posibilidad de ello.
Mañana finalizaremos esta serie haciéndola coincidir con el final de la semana y el próximo lunes 24 os mostraré algo anecdótico y entrañable. Como pista os diré que en el segundo vídeo de hoy sale un fragmento de algo que os mostraré el lunes pero no os digo más, os dejo con la intriga... :-)
Llega la tercera entrega de estos vídeos monográficos sobre la historia de Kraus y lo hace nuevamente con dos entregas. En la primera de ellas el propio Alfredo nos explica algunos de los motivos que le llevaron a “dejar de lado” las operas Mozartianas en beneficio del repertorio que ya todos conocemos.
Por otro lado se habla también de la faceta docente de Kraus y su interés en transmitir a los jóvenes valores, todos sus conocimientos y experiencia para beneficio de estos.
Mañana tendremos la cuarta entrega, feliz día todos.
En el día de hoy tenemos la segunda entrega de estos documentos audiovisuales en los que casi a modo de autobiografía Don Alfredo nos relata su vida.
Hoy concretamente tendremos dos nuevos videos en el que entre otras cosas nos narra como fueron sus años de estudio tanto en Barcelona primero, como en Milán con posterioridad.
Veremos algunas imágenes de la familia que fundó junto a Rosi, su esposa, en el mismo año de su debut operístico y así diferentes aspectos de su vida en los primeros años de su fulgurante carrera.
Hola a todos, este último fin de semana he disfrutado detres días de lo más intensos en tierras de Jaén los cuales os describiréla próxima semana con más tiempo y por otras razones que ahora conoceréis. Os describiré con todo lujo de detalles como he conocido una tierra y unas gentes maravillosas, todo gracias a la amabilidad y hospitalidad del Doctor Eduardo Lucas, y además con el componente añadido de haber recorrido lugares cual si de una peregrinación se tratara, por los cuales también había pasado nuestro añorado tenor.
Os mostraré y hablaré de lugares y rincones donde Kraus disfrutó de momentos de gran felicidad con estas gentes de las que os hablaba al principio pero todo esto y más lo disfrutaréis la próxima semana ya que la presente va tener un carácter especial y esto se debe a lo siguiente: el próximo lunes día 24, es el cumpleaños del Maestro (cumpliría 81 años) y para ese día os tengo preparado un vídeo sorpresa.
Mientras no llega ese día, y durante esta semana os mostraré un video que yo titularía algo así como, “Kraus, mi propia historia” y en el cual el propio Alfredo nos contará, con recuerdos e imágenes, su historia desde los comienzos hasta que ya era un artista consagrado y así en los sucesivos videos en los que he tenido que fragmentar este documental dada su duración.
Hoy os presento la primera entrega la cual espero que sea de vuestro agrado y suscite en vosotros el suficiente interés para continuar viendo el resto de las entregas que iré ofreciendo a lo largo de la semana.
"Que alguien a quien no hemos conocido como persona nos haya hecho sentir tan intensamente en tantas ocasiones, por muy buenas condiciones naturales que tuviera, además de ser un gran ARTISTA, en el más amplio sentido de la palabra, merece que en la fecha del aniversario de su desaparición de entre nosotros, en un momento cualquiera del día, alguien levante la vista al Cielo y, diga o no una oración por su alma, lo más profundo de su corazón le dedique un aplauso, le grite un ¡¡bravo!! o le lance un beso con la punta de los dedos. Siempre con todo el Cariño, Admiración y Respeto "
"Baronesa de A."
Hace hoy nueve años a eso de las siete de la tarde estaba yo en el despacho de la empresa donde trabajaba por aquel entonces cuando por la radio y en un boletín informativo, al final del mismo se daba la trágica noticia del fallecimiento del tenor Alfredo Kraus.
El escuchar aquellas palabras hizo que automáticamente dejara todo lo que estaba haciendo y me quedara literalmente como “ido”, al unísono todos mis compañeros se quedaron viendo para mi sabedores de lo que para mi significaba la figura de aquel tenor canario de la que tantas y tantas veces les había hablado, fueran o no aficionados a la lírica.
Sus padres
La sensación de que se iba también alguien cercano a mi me invadió de tal modo como nunca hasta ese momento había sentido la pedida de alguien, fuera o no cercano a mi. Regresando a casa en coche y mientras iba escuchando como siempre algunas de las romanzas y canciones que de manera tan extraordinaria el interpretaba, no pude reprimir las lágrimas sabedor de que si triste es la desaparición de cualquier ser humano, mucho más lo es cuando se trata de un GENIO de una de las ARTES más hermosas como es la música.
La niñez
Alfredo y su naturaleza excepcional como ser humano y como artista nos ha dejado un legado de belleza, de saber hacer, de compromiso, de p r o f e s i o n a l i d a d como prácticamente no existe parangón en el mundo del espectáculo, y que hace pensar a muchos, yo entre ellos, que en este caso bien puede decirse aquello de “todo lo pasado fue mejor”.
La juventud
Tosca-1956 y Rigoletto-1961
La Familia
Tal y como yo y muchos de vosotros augurabais, la figura, de este quijote del “Bel Canto” defensor a ultranza de los principios que han hecho del canto un arte sublime, lejos de desvanecerse con el paso de los años lo que ha ido es en ascenso, no solo por las generaciones que ya lo conocíamos sino por los jóvenes que ahora se aproximan a la ópera y escuchancon gran atención la maestría que en cada una de sus interpretaciones Kraus nos dejaba.
El mío no es ni muchísimo menos un caso especial sino uno más de los múltiples que podemos encontrar por todo el mundo entre los miles de aficionados al mundo de la lírica y que tenían en la figura de Alfredo Kraus el icono de un modo de entender el canto como ningún otro artista contemporáneo.
(Con la reina Doña Sofia)
A nadie escapa que los seguidores de Kraus son minoría con respecto a los que se consideran admiradores de otros cantantes, quizás más populares si, pero debido a que se mueven en unos ámbitos mucho más comerciales que indudablemente les proporciona esta popularidad y fama yo diría que bastante “etérea” en muchos casos.
Yo que no soy muy amante de entrar en polémicas, más bien las rehuyo, desde mi lugar de simple aficionado y carente de una formación musical mínima para realizar según que enjuiciamientos, siento una gran alegría y porque no decirlo, satisfacción, al saber que mi gusto y pareceres coinciden con la gran mayoría de críticos especializados y musicólogos a la hora de enjuiciar el valor de la carrera y de la figura de Alfredo Kraus en la historia de la lírica, pero por encima de todo esto valoro especialmente la consideración que de Kraus y su arte tenían sus propios colegas.
Alfredo y Rosi
Como he dicho hace pocos días y no en pocas ocasiones, creo que no existe reconocimiento más grande a cualquier profesional sea cual sea el ambito del que hablemos, que el reconocimiento de sus compañeros y colegas sabedores de las dificultades y peculiaridades que entrañan una determinada profesión, en este caso la de cantante.
Hace nueve años fueron muchos como vosotros y como yo los que nos quedamos conmocionados por el fatal desenlace de nuestro canario universal y hoy en este aniversario, quiero hacerme eco de algunas de las manifestaciones que se realizaron en aquellos días así como invitaros a todos vosotros a que dejeis vuestro comentario sobre lo que supuso la desaparición de este incomparable artista para cada uno de vosotros y de que manera recibistéis la noticia de su desaparición.
Previamente, aquí os dejo este vídeo realizado con opiniones de algunos personajes famosos que tuvieron la suerte de gozar de la amistad de Alfredo, tras este video podréis leer los comentarios de dos personalidades de la música de enorme relieve a nivel mundial.
Alfredo, el último adiós
( Con Mirella Freni y Nicolai Ghiaurov en la Gala conmemorativa de las bodas de plata de los tres artistas en el Metropolitan Opera House -1991-)
Cristóbal Halffter dijo:
Alfredo era un gran amigo. La noticia de su muerte nos ha producido, creo que a muchos, una profunda tristeza. El tenía muy buenos amigos por varias cosas. Principalmente, por ser un señor, por ser un caballero, en el más alto y noble sentido de esta palabra castellana. Era un artista de primer orden, del cual España no pudo disfrutar por la carencia de una infraestructura cultural que estuviese a su altura. En los años más importantes de su carrera, aquí no había teatros de ópera y solo de vez en cuando venía Kraus a demostrar como se debe cantar un cierto repertorio. Hablo de los 60, 70, 80, cuando tampoco había posibilidades de que Alfredo enseñara en nuestros conservatorios su extraordinaria técnica.
Alfredo Kraus es una figura que se seguirá admirando en el próximo siglo. En estos momentos trágicos de su muerte, no obstante, sólo deberíamos hacer llegar a su familia y al mundo de la cultura el sentimiento de la pérdida de un caballero español.
Teresa Berganza dijo:
Era un gran señor, marcó un estilo propio y aportó al mundo de la música clásica, la seriedad y el respeto hacia los compositores, la música y los intérpretes. Era un hombre excepcional
Para finalizar este pequeño homenaje-recordatorio os dejo a Alfredo interpretando un aria muy significativa para el día de hoy, se trata del adiós a la vida de Tosca o lo que es lo mismo el célebre “E lucevan le Stelle”.
Como el mismo nos comenta en estas imágenes, el papel de Mario Cavaradosi se escapa a sus facultades, más adecuadas para personajes más ligeros pero no por ello aprovechó en su momento la posibilidad de grabar esta romanza o de rodar la presente escena.
Hasta pronto, mis queridos“KRAUSIANOS”.
Antes de finalizar, me gustaría darlas gracias a dos personas por la inestimable ayuda y colaboración en el día de hoy; por un lado a la "Baronesa de A." por la dedicatoria escrita para el encabezamiento del día de hoy, y por otro lado darle las gracias tambien al amigo "Alberto Ibarburu" el cual es responsable de muchos de los documentos gráficos que a menudo saco en este rincón, a ambos muchísimas gracias.
Con la entrada de hoy se acaba este pequeño ciclo de vídeos extraídos de un documental rodado en 1975 y del que os he ofrecido la totalidad del mismo en pequeñas muestras.
El final de hoy está en consonancia con la penúltima entrega y es que se trata del final de la Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti, “ambientada” en los alrededores del Alcázar de Segovia de la que ya os ofrecí la primera entrega hace unos días.
Poco tengo que decir ya a este respecto, en todo caso si emplazaros, además de confirmaros, que en unas semanas os traeré un nuevo documental sobre la vida de nuestro común y admirado ARTISTA.
Hasta entonces, disfrutar de la MÚSICA y de la VIDA.
Alfredo recogiendo uno de los múltiples premios que le fueron entregados a lo largo de su dilatada carrera en este caso el de la Academia Charles Cros.
Siguiendo con el documental del año 1975, hoy os entrego la tercera parte dividida en dos vídeos; en la primera se puede observar como Alfredo habla con Nicolai Ghiaurov en los días previos a una representación del título de Charles Gounod.
La segunda parte la conforma la célebre cavatina que esta ocasión se rodó en los alrededores de La Granja(Madrid).
Tras la de hoy quedan ya tan sólo tres fragmentos que yo os haré llegar en dos próximas entregas y que están dedicadas íntegramente a la ópera Lucia di Lammermoor.