Tras esta página nos adentramos en otra de sublime belleza y mayor ingenio por parte de Verdi como fue el célebre cuarteto “Bella figlia dell amore”, todo un alarde de ingeniería musical donde cuatro personajes (Duque, Magdalena, Rigoletto, Gilda) mantienen cada uno una línea melódica pero de tal perfección concebida que las cuatro se funden en una. Este alarde de Verdi le valdría incluso los elogios de uno de sus mayores detractores en estos momentos, el mismísimo Victor Hugo.
La acción de este cuartetogira por un lado a los cortejos del duque hacia Magdalena mientras esta le responde con ironía y por otro lado Rigoletto escucha el canto del duque a la espera de ver cumplida su venganza y Gilda mientras tanto asiste a estos acontecimientos con total desesperación pues a pesar de sentirse engañada todavía ama al duque.
Ante lo que se avecina Gilda decide sacrificar su propia vida en lugar de la el duque haciéndose pasar por un vagabundo este en una noche inhóspita y es que previamente había escuchado como Magdalena consigue convencer a su hermano Sparafucile para que no asesine al Duque y en su lugar ocupara el puesto el primero que aquella misma noche se acerque hasta posada.
Así es, de este modo, como cuando Rigoletto va en busca del que creía era el cadáver del duque metido en un saco finalmente se encuentra con el cuerpo moribundo de su propia hija. En este instante se produce la última escena y a su vez el último dúo de la misma antes de que llegue el final de la obra con Rigoletto abatido recordando la “maldición”.
Boceto original del vestuario de algunos de los personajes
Ayer os hablaba de las grabaciones oficiales que Kraus poseía del Duque de Mantua, os hablaré de las de la serie -B- es decir, aquellas grabaciones tomadas de representaciones en vivo ya sea por parte de aficionados o bien por emisoras de radio o incluso por los propios teatros.
Las otras grabaciones:
(1961) Trieste
A. Kraus, G. D’angelo, A. Protti
F. Molinari-Pradelli
(1966) Nueva York
A. Kraus, R. Peters, C. Macneil
F. Molinari-Pradelli
(1975) Macerata
A. Kraus, R. Pizzo, C. Macneil
G. Rivoli
(1979) Lisboa
A. Kraus, E. Bayan, R. Bruson
F. Molinari-Pradelli
(1980) Orange
A. Kraus, B. Hendricks, R. Bruson
L. Gardelli
(1987) Barcelona
A. Kraus, A. Anelli, L. Nucci
R. Gandolfi
Para finalizar, os transcribo algunos comentarios de Kraus acerca del personaje del Duque:
“El duque es un personaje nada complejo, fácil de captar y con poca oportunidad de desarrollo. Precisamente debido a este poco desarrollo del carácter, la personalidad del Duque debedarse a conocer principalmente por medio de la interpretación vocal y por medio de cierta apariencia física que resuma descaro, cinismo, osadía y un encanto superficial. Nada más. Pero creo que todos mis colegas estarían de acuerdo que desde el punto de vista vocal, El Duque de Mantua es uno de los personajes más difíciles de todo Verdi, en verdad, de todo el repertorio para tenor. Ya no tanto por la donna è mobile y su si natural (en cierto sentido ese el momento más estúpido de la ópera) sino por las dificultades técnicas ocultas que acechan a la vuelta de cada esquina. El aria inicial, Questa o quella, por ejemplo que no es un aria para entusiasmar al público y parece engañosamente fácil, exige una ligereza de toque y una agilidad difíciles de lograr al comienzo de la noche, antes de un precalentamiento.
El segundo acto tiene un dúo muy difícil y en el tercer acto está el aria –Parmi veder le lagrime-, que es una de las más difíciles de Verdi tanto desde el punto de vista vocal como del estilístico porque tienen de todo: recitativo, drama, lirismo, poesía, y hay que pasar de lo uno a lo otro y cambiar el color vocal casi instantáneamente.
Mercedes Llopart mi maestra, me dijo que a los tenores les aterra, y como intuía que el Duque de Mantua era un papel ideal para mi voz, me hacia cantar el “Parmi…” en cada clase, tres veces por semana”.
Y hasta aquí he llegado, espero que tras esta semana Rigoletto de Verdi se conozca por todos un poco más e igualmente el gran servicio que Kraus aportoa este título indispensable del género operístico de todos los tiempos.
Un abrazo y besos para todos-as, buen fin de semana.
Comienza el Acto III. En este acto, la acción transcurre en la casa de Sparafucille, Rigoletto lo ha contratado para que asesine al duque y mientras este lanza a los cuatro vientos “La Donna è mobile” dando nuevamente muestras de su frívola naturaleza.
Poco o nada queda por decir de esta "cancioncilla" salvo lo que ya apunté en el número I de este monográfico, que nos encontramos casi con todas seguridad con el pasaje más famoso de toda la historia de género lírico.
No se porqué, Verdi debió intuir ya muy pronto lo popular y pegadiza que resultarían estas notas por lo que sólamente el día de antes de la representación le facilitó la partitura al tenor.
Comentar si acaso que Kraus también puso su pequeño granito de arena para que esta pieza “engordase” en fama y popularidad tanto entre los amantes al género lírico como entre aquellos que sólo se acercaban ocasionalmente motivados por la curiosidad y en ocasiones el esnobismo (para muchos el acercarse al mundo de la ópera es simplemente porque está bien visto) utilizando esta pieza en muchas y variadas ocasiones para finalizar galas y conciertos.
Con los años y en el entorno de los más allegados al artista canario, a este fragmento se le denominaba el "himno nacional" como ya he referido en alguna ocasión.
Bueno dejando esto de lado voy a aprovechar y a ofrecer un poco más de información acerca de la relación de Kraus con Rigoletto aprovechando la sugerencia de nuestro amigo Paco Roa.
Existe un apartado ya en el blog donde recojo de manera aproximada toda la discografía de Verdi a cargo de Kraus incluida la obra que estos días nos ocupa pero igualmente lo recordaré para aquellos que no vieran en su momento aquella entrada.
Kraus grabó oficialmente tres veces Rigoletto, en 1960,1963 y 1978.
(1960) Ricordi Records
A. Kraus, R. Scotto, E. Bastianini
Maggio musicale Fiorentino
Gianandrea Gavazzeni
(1963) RCA
A. Kraus, A. Moffo, R. Merrill
Orquesta de la RCA Italiana
George Solti
(1978) EMI
A. Kraus, B. Sills, S. Milnes
Orquesta Philharmonia
J. Rudel
Si tuviera que quedarme con una me pondrían en un aprieto ciertamente de las tres me quedaría con cosas. De la primera me quedo especialmente con la dirección y maestría del Maggio Musicale. La de 1963 podríamos decir que es quizás la más redonda en su conjunto, tanto por los acompañantes de Kraus en los papeles principales como por la dirección de Solti. Y finalmente de la última versión me encanta el Rigoletto que hace Milnes, debo decir que es uno de mis barítonos verdianos, favorito
Finalmente para los amantes de la estadística aquí os dejo los lugares y años donde el Maestro encarnó al libertino Duque de Mantua.
El cairo – 1956
Palermo – 1957, 1971 Genova – 1957, 1962, 1964, 1980
Bilbao – 1957, 1992 Lisboa – 1958, 1962, 1971, 1975, 1979
Barcelona – 1958, 1987
Parma – 1959, 1987
Como – 1959, 1965
Wiesbaden – 1959
Bergamo – 1959
Trieste – 1961
Florencia – 1962(enero), 1962(julio), 1965
Venecia – 1962
Ginebra – 1963
Roma – 1963
Chicago – 1965, 1971, 1976 Nueva York – 1966, 1971, 1990, 1994
Madrid – 1966, 1989
San Francisco – 1966
Napoles – 1967, 1976
Las Palmas – 1967
Viena – 1968, 1978, 1980
Milan – 1970, 1971
Londres – 1974, 1976
Macerata - 1975
Dallas – 1977
Hamburgo – 1979
Monaco -1979
Orange - 1980
Oviedo – 1981
Montecarlo - 1983
Sevilla – 1991
Además de la rápida conclusión, de que fue el Teatro Sao Carlos de Lisboa el que más veces pudo contemplar a nuestro protagonista en la piel del “Duque”, también haría dos apuntes más para finalizar por un lado el que su personaje lo recorrió por lo mas granado de los teatros italianos, hasta doce ciudades y teatros he contabilizado yo y finalmente una gran ausente en esta relación que os he ofrecido y es que nunca cantó Rigoletto en París, en fin de esas cosas incomprensibles para un aficionado como yo y a lo mejor no tanto para los empresarios y gentes vinculados a este mundo de la música y más concretamente de la lírica
Bueno, esto es todo por hoy, mañana finalizaré y se echará el cierre a Rigoletto por una temporada con el sublime cuarteto escrito por Verdi.
NOTA:
Por causas totalmente ajenas a mi el sonido del vídeo de hoy suena especialmente bajo de volumen y con una calidad que nada tiene que ver con el de la grabación original. Mis disculpas, pero repito no es un problema mío en este caso. Lo siento.
En una estancia del palacio ducal, entra este contrariado y muy agitado porque al volver a casa de Rigoletto esta se encuentra desierta y cree que Gilda ha sido raptada.
Antes de mostraros la fantástica intervención de Kraus en este solo, os pondré el que constituye el segundo capítulo sobre la técnica de Kraus y que tiene como protagonista para su explicación este recitativo y aria del Duque. Merece la pena escuchar con atención los comentarios del profesor Ricardo de Cala para apreciar en su justa medida el valor de lo que Kraus hacía, y al mismo tiempo percibir la dificultad que este pasaje de Rigoletto tiene para cualquier tenor. Tras este vídeo proseguiremos con el relato de la acción de este segundo acto.
Tras escuchar este vídeo veamos ahora el fragmento de esta representación en el Teatro de la Zarzuela madrileño donde podremos poner en práctica los conocimientos que acabamos de adquirir en nuestra "clase teórica".
Como os decía, el Duque muy agitado canta primeramente un recitativo casi sin acompañamiento,lleno de desesperación por el rapto de Gilda que finalmente se confirma cuando vuelve a su casa presuroso. En este instante su canto hasta entonces frenético se vuelve una melodía amorosa.
Entra en escena nuevamente Rigoletto quien contrariado y cariacontecido intenta disimular con indiferencia, que es ajeno a todo lo que sucede; mientras se suceden las risas y burlas de los cortesanos hacia este. Cuando el bufón ya no aguanta más la situación, Rigoletto solicita a los presentes que le dejen ir al encuentro con su hija ante la sorpresa de todosque tenían a Gilda por la amante del bufón.
Arremete entonces Rigoletto contra los cortesanos en la conocida “Cortigianni, vil razza danata” primero con furia y luego a través de la súplica.
Aparece entonces Gilda que va al encuentro de su padre y busca consuelo en este tras la deshonra de que ha sido objeta. El padre intenta consolarla mientras por la sala cruza Monterone que es conducido al patíbulo; al paso de este, Rigoletto le asegura que el hará caer la venganza sobre el Duque y que este no quedará impugne.
Un aspecto bastante significativo tras el estreno de la obra es la contradicción tan grande que existió entre público y crítica; mientras el primero había acogido con enorme éxito la obra prolongando notablemente el número de representaciones y el ansia de otros teatros de representar la obra, los segundos tienen tal desconcierto ante la nueva composición que escriben cosas como:
“Todo ha sido escuchado infinidad de veces y desde tiempos pasados y no muestra siquiera buen gusto…” (Italia musicale)
“La partitura es pobre en melodías y prácticamente carece de conjuntos. En la búsqueda de nuevas armonías, Verdi se ha desviado y tomado el rumbo de la escuela alemana, y no pocos críticos italianos opinan que haría bien en volver a las fuentes de Rossini y Bellini …” (Gazette musicale, París)
“…Música pueril, ridícula, ordinaria, y extravagante, pobre en ocurrencias… “ (Atheneum, Londres)
“ … En la búsqueda de la simplicidad Verdi ha caído en la chabacanería… es su ópera más floja, vacía y carente de inspiración. Sería una perdida de tiempo y espacio dedicarle un mayor análisis… “ (Times, Londres)
Tras leer estos comentarios no me queda otra más que decir que por aquel entonces igual que ahora, había críticos a los que bien por un problema genético o bien por algún tipo de enfermedad tienen una atrofia en el nervio auditivo y tenían una percepción de los sonidos bastante pobre lejos de la belleza e inspiración con que estos fueron creados.Menos mal que ese viejo e inexorable "sabio" que es el tiempo, pone todo en su sitio.
Como contraposición a todos estos juicios de los críticos, decir que al año siguiente la obra tendría en Venecia más representaciones que el año precedente. Mientras, otros teatros de Italia rivalizan para presentar la obra, eso si, muchos de ellos tuvieron que pelear nuevamente con la censura como había sucedido en Venecia y así la obra hubo de presentarse en otras ciudades con títulos diferentes talescomo: Viscardello, Clara di Perth, o Lionello y todo esto acompañado de diferentes cambios y objeciones que se le pusieron al argumento.
Al cabo de una año la obra ya se había presentado en muchos escenarios europeos: Graz, Budapest, Praga, Stuttgart, Bremen, y Londres entre otros. En los siguientes cinco años la ópera de Verdi daría la vuelta al mundo.
Tal y como os decía en el día de ayer, Rigoletto tiene indudablemente su importancia en la carrera de Kraus y esto se debe a diferentes motivos; por un lado esta es la obra con la que hizo su debut profesional en enero de 1956 en la ópera de El Cairo, y de otra parte está el dato estadístico de que es el título operístico con el que ha participado en mas producciones, cincuenta y siete para ser exactos si no me fallan mis datos, todas ellas con las respectivas funciones.
Para los amantes de los números os dire que los años mas prolíficos en lo que a representaciones de Rigoletto se refiere por parte de Kraus fueron los de 1962 y 1971 respectivamente con cinco producciones en otras tantas ciudades.
Siguiendo con la estadística, las última representación que llevo a los escenarios Kraus, metido en la piel del Duque de Mantua se produjo en el Metropolitan de Nueva York en noviembre de 1994 junto a Sumi Jo (con la que ya compartiría escenario y obra cuatro años antes) y Paolo Gavanelli en los principales papeles.
Viendo todos estos números, se hace dificil encontrar (por no decir imposible) a un tenor que haya mantenido en su repertorio al duque de mantua durante ¡36 años! ya que es un rol que debido a su tesitura, los cantantes suelen abandonarlo con el paso de los años debido precisamente a la imposibilidad de seguir cantando este personaje tan exigente creado por Verdi.
Tras esta breve introducción, continuo con el relato de la acción de la obra.
Nos quedábamos ayer en el final del primer cuadro del Acto I.
Pues bien, en el segundo cuadro aparece un Rigoletto tremendamente impresionado por la maldición que sobre el han dejado caer; y es que este ser jorobado y perverso se da cuenta que al igual que el Conde Monterone, el también es padre y tiene una hija a la que quiere salvaguardar de cualquier peligro.
En un oscuro callejón tiene lugar el encuentro ente Rigoletto y Sparafucile, un asesino a sueldo que le ofrece sus servicios, los cuales son rechazados por el bufón aunque al mismo tiempo solicita más información de cómo este lleva a cabo su “oscuro” trabajo a lo que este le cuenta que con la ayuda de su bella hermana Magdalena, la cualle sirve de cebo para sus víctimas.
Tras la marcha del asesino, Rigolettocompara su oficio con el del asesino dándose cuenta de la similitud que existe entre ambos, uno hiere con la daga y el otro con la lengua.
Nuevamente la maldición de Monterone le atormenta pero para alejar esos malos presagios corre al lado de su hija Gilda. Se produce aquí un hermoso dúo entre padre e hija donde Verdi da un giro por completo a la personalidad del bufón mostrándonos en este instante el lado más humano, tierno y sensible de ese padre que en otras ocasiones se transforma en un ser vil, malvado y alcahuete.
A raíz de este nuevo dúo se puede resaltar como Verdi con esta obra empieza a romper los moldes establecidos hasta ese entonces en lo que a estructura musical se entiende. Tanto el en sus primeras obras, como lógicamente sus predecesores en el arte de la composición, daban un lugar preponderante a los cantantes por lo que la obra estaba plagada de momentos escritos para el lucimiento de estos. Verdi con Rigoletto comienza ya de una manera clara a cambiar esta tendencia y así, el mismo,comenta como esta obra la ha concebido como si de una sucesión de dúos se tratara. Por supuesto que existen todavía algunas arias precedidos en algunos casos de recitativos y también con cabalettas finales, pero estos números de lucimiento único y personal del cantante en este caso no están en cualquier caso concebidos para el efecto fácil y un lucimiento excesivo tal y como era entendido hasta ese momento.
Prosiguiendo con la trama, Rigoletto recuerda a Giovanna (el ama), que vele por su hija, la cual está recluida en la casa por orden expresa de Rigoletto y tan salo sale de la misma para ir a la iglesia algunas mañanas. En la calle se escuchan ruidos por lo que Rigoletto sale a verque es lo que sucede; este instante es aprovechado por el Duque para adrentarse en el domicilio del bufón sin ser visto. Regresa nuevamente Rigoletto y tras las últimas recomendaciones a su hija, parte, momento en el cual el libertino Duque se da cuenta de que no es la amante de Rigoletto sino su propia hija.
A la marcha de su padre, Gilda con remordimientos cuenta a Giovanna como no ha sido capaz de explicarle a su padre que desde hace unos días un joven la sigue a la iglesia y le ha declarado su amor. En este momento irrumpe el Duque que permanecía escondido y tiene lugar un bello dúo entre ambos, que es lo que a continuación vamos a escuchar.
A la finalización de este dúo, Gilda se queda sola y entona su “Caro nome” propio de la joven enamorada que es.
Tras la marcha del Duque, en la calle se escucha el ruido producido por los cortesanos que se dirigen a casa de Rigoletto con el fin de raptar a quienes ellos consideran su amante. Rigoletto regresa a su casa ante un funesto presentimiento que se le ha aparecido y es entonces cuando se topa con los nobles, estos disimulando le hacen creer que está allí para raptar a la mujer del Conde Ceprano lo cual a Rigoletto le satisface por lo que incluso decide ayudarles en tal misión. Lo que desconoce el atormentado Rigoletto es que tras serle vendados los ojos lo que realmente hace es ayudar a la captura de su propia hija.
En la historia de la ópera, Rigoletto ocupa un lugar predominante como una de las obras más queridas y apreciadas por el público y podríamos también decir que poseedora inclusive del fragmento más popular de todo el género lírico, como lo es “La donna è mobile”.
Rigoletto ocupa ese lugar preferente como decía antes en la historia de la lírica pero a su vez ocupa un lugar destacado también en la obra de su compositor Giuseppe Verdi e igualmente en la carrera de nuestro protagonista Alfredo Kraus, veamos el porqué.
Rigoletto es la decimoséptima ópera del genial compositor de Busseto cuando este apenas cuenta treinta y ocho años, no está mal el bagaje obtenido a esas alturas por Verdi pero nos encontramos aquí ante un punto de inflexión tanto en su forma de componer y concebir una obra, como en la ópera italiana en general; veamos como nace esta singular ópera.
A principios de 1850 Verdi se encontraba junto a su fiel y más carismático libretista (Francesco Maria Piave) a la búsqueda de un libreto de su próxima obra que unos meses después se acabaría convirtiendo en Stiffelio; mientras esto se producía, el genial compositor recibe un encargo del Teatro de la Fenicepara inaugurar la temporada de carnaval de 1850-51, concretamente las condiciones del teatro eran las de que el compositor creara para ellos una ópera sería que debería estrenarse en febrero de 1851, proyecto que entusiasmó a Verdi.
Tras plantearse varios libretos entre ellos el que sería el de la obra sucesoria de Rigoletto cronológicamente (Il Trovatore), se decide por la obra de Victor Hugo “Le roi s’amuse”. Esta elección hecha con tanto entusiasmo por el compositor, levantaba sin embargo ciertos recelos por parte de Piave así como de los directores del teatro La Fenice por el escándalo que produjo el estreno de la obra en París allá por 1832 tras cuya primera representación, la obra teatral acabaría por prohibirse.
Así pues la elección de esta obra por parte de Verdi para su nuevo proyecto, venía de entrada marcada por la polémica, lo cual podía representar serios problemas con la censura como finalmente ocurriría, pero veamos a que se debieron dichos problemas.
Bueno la verdad es que podría haceros leer líneas y líneas escritas por mi transcribiendo lo que los censores dijeron a Piave pero para no cansaros recurriré a un método más gráfico y ameno; en el vídeo que viene a continuación, aparece un extracto de la serie Verdi dondequedan perfectamente explicados los pormenores de la censura, tras la visualización de este vídeo proseguiremos el relato.
A pesar de que tras la primera revisión por parte de la censura, esta dejó claro que no querían saber nada más de esa obra y del libreto, esto no fue así, en gran parte gracias a uno de los censores, concretamente el italiano, que era gran aficionado a la ópera y además amigo de Piave.
Mientras continuaban los tiras y aflojas entre ambas partes, Verdi permanecía en Busseto, lejos de Venecia ya que de este modo no se veía obligado a adquirir ningún compromiso ni con los censores ni con la dirección del teatro.
Verdi estaba dispuesto a ceder en determinados aspectos que el consideraba secundarios, pero no así en otros para los cuales se mostraba especialmente intransigente. Mientras,continuaba el carteo con Piave desde Busseto, en una de sus primeras cartas podía leerse:
“¡No comprendo por qué se ha eliminado el saco! ¿Qué importa a la policía el saco? ¿Teme que no sea eficaz? Permítamese preguntar: ¿Por qué creen saber más que yo del asunto? ¿Quién puede estar seguro?¿Quién puede decir que esto será eficaz y aquello no? Si se eliminara el saco, sería improbable que Tribolet hablase media hora a un cadáver, sin que la luz de un relámpago le revelase que es su hija.
Finalmente, veo que objetan que Tribolet sea feo y jorobado. ¿Un jorobado que canta?¿Por qué no? … ¿No será eficaz? No lo sé, pero si yo no lo sé, tampoco, repito, lo sabe el hombre que propuso el cambio. Me parece que éste es el pasaje más maravilloso; retratar a esta criatura muy deformada y ridícula, que sin embargo íntimamente se muestra apasionada y desborda amor.
Elegí el tema precisamente por esta razón, por todas estas cualidades y rasgos originales y si se los elimina no podré componer la música. Si me dicen que puedo dejar la música como está con esta versión censurada, contesto que no comprendo ese razonamiento, y les digo francamente que mi música bella o fea no la compongo al azar, y que trato siempre de infundirle carácter.
Teatro de La Fenice, lugar del estreno
Finalmente como casi no podría ser de otro modo, la censura transigió con los cambios realizados por Verdi en el libreto, en el que mantuvo todo aquello que el creyó necesario para el desarrollo de la obra y que esta no quedara desvirtuada, cediendo en otros aspectos que el consideró de menor importancia.
Nos encontramos para entonces en el mes de enero y por tanto con muy poco margen para la composición de la música. Verdi se encontraba actualmente residiendo en el Palacio Orlandi de Busseto mientras transcurrieron las conversaciones con los dirigentes venecianos.
A medidos del mes de febrero se trasladó a Venecia con el fin de dirigir los ensayos y todo transcurrió con normalidad salvo la pequeña dificultad con la que se encontró para poder "dar" su Magdalena a una mezzo que quisiera el papel, pues al tratarse de un personaje corto (pero si importante en la trama) y sin ningún número musical de lucimiento, las candidatas rehusaban el representarlo; finalmente sería una tal Casaloni la que aceptaría este rol.
El estreno de la obra se produciría finalmente el 11 de Marzo de 1851 en el gran Teatro La Fenice de Venecia.
Existen otros aspectos que rodearon la obra de la que me haré cargo en los próximos días, vayamos ya con la obra en si.
La obra consta de los siguientes personajes:
DUQUE de Mantua (tenor lírico) RIGOLETTO, bufón del Duque (barítono dramático) GILDA, hija de Rigoletto (soprano lírica o soprano ligera) GIOVANNA, doncella de Gilda (mezzosoprano) SPARAFUCILE, sicario (bajo) MAGDALENA, hermana de Sparafucile (mezzosoprano o contralto) CONDE MONTERONE, noble (barítono) CONDE CEPRANO, noble (bajo) MARULLO, cortesano (barítono) BORSA (barítono) Coro de cortesanos, sirvientes, comparsa.
La acción se desarrolla en la ciudad de Mantua (Italia), durante el siglo XVI.
Comentaros la versión que he elegido como guía para esta ópera; se trata de la versión protagonizada por Kraus en el tetro de la Zarzuela en 1989 y cuyo elenco fue el siguiente:
DUQUE---------> Alfredo Kraus
RIGOLETTO----> John Rawnsley
GILDA-----------> Patricia Wise
GIOVANNA-----> Lola Casariego
SPARAFUCILE--> Miguel A. Zapater
MAGDALENA---> Eleonora Jankovic
El comienzo de Rigoletto es con un breve tema repetitivo y alusivo a la “maldición” en torno a la cual girará toda la obra. Tras esta entrada, la música toma un carácter más alegre prácticamente bailable que sirve para situarnos en una de los salones del palacio del Duque de Mantua. En esta primera escena, Verdí compone un breve tema para el personaje del Duque en el cual se ponen ya de manifiesto su carácter libertino y mujeriego, hablo de la conocida “Questa o quella”. Dicho tema le sirve al Duque para justificarse ante su amigo Borsa ya que el flirteo que mantenía desde hacia algún tiempo con la esposa del conde Ceprano ha pasado ya a un segundo plano ahora que ha conocido a una joven doncella que muchas mañanas se dirige a la iglesia.
Escuchemos ya este fragmento en boca de Kraus, como decía antes, en una representación de 1989 es decir, con ¡62! primaveras.
Aparece Rigoletto en escena que es odiado por todos ya que no le importa realizar burla a costa de cualquiera con el único fin de tener entretenido y contento al Duque. Cuando Rigoletto sale en busca del Duque uno de los cortesanos llega con la noticia de que el grotesco bufón tiene una amante a la que visita todas las noches. Todos se ríen del insospechado amor de Rigoletto y cuando llega el Duque le informan de la cómica noticia mientras algunos cortesanos se citan para esa misma noche seguir a Rigoletto y descubrir así el idilio.
De repente entra en escena el anciano Conde de Monterone para reprender al Duque por haber deshonrado a su hija; su voz exaltada y sus improperios interrumpen las risas y la música de la alegre velada; las acusaciones tan graves hacia el duque hacen que al final, este, ordene su arresto instigado por el bufón; es entonces cuando el anciano noble reprocha a Rigoletto el haberse aprovechado de la situación para provocar la risa de todos a costa de su dolor como padre por lo que Monterone deja caer una maldición sobre el Duque y el propio Rigoletto.
Finaliza aquí el cuadro primero del primer Acto de Rigoletto.
Alfredo Kraus incluyó tan solo tres papeles de toda la obra de Verdi en su repertorio, Fentón(Falstaff), Alfredo(La Traviata), Duque de Mantua (Rigoletto).
La presente no es una discografía definitiva entre otras cosas porque continuamente salen a la luz más grabaciones de las llamadas "piratas". La que hoy os muestro es parte de la existente y de la que conozco con exactitud todos sus datos, hay mas cositas por "ahí" pero me faltan detalles de dichas grabaciones, a medida que conozca todos esos pequeños detalles esas grabaciones se iran añadiendo a las que aquí se dan cita hoy.
En principio no añadiré la referencia numérica de la grabación puesto que puede llevaros a engaño si se busca alguna de ellas en concreto ya que la mayoría de los sellos (sobre todo en las grabaciones piratas) cambian con mucha frecuencia las referencias numéricas de la grabación en cuestión (de todos modos, si alguno está interesado en alguna en particular que me lo haga saber que no tendré inconveniente alguno en decírsela).
Finalmente como siempre os digo, si alguno conoce alguna grabación que aquí no aparece reflejada, que me haga llegar los datos de la misma y de este modo seguiremos ampliando esta lista.
Nota:
A mas de uno le chocará la caratula del CD referenteaa la famosa Traviata de Lisboa con la Callas, tiene una explicación (para aquellos que la desconozcan). La primera edición en CD de esta historica grabación fue llevada a cabo por el sello Carillon y que es la que yo tengo en mi poder(la que aparece en la foto), hace unos años el sello Emi se hizo con la grabación y de ahí que en el mercado la que ahora mismo pueda encontrarse sea otra en la que aparece un retrato de la "Divina".
FALSTAFF
(1963)
Sello: RCA
Geraint Evans
Piero de Palma
Rosalind Elias
Robert Merrill
John Lanigan
Alfredo Kraus
Giulietta Simionato
Ilva Ligabue
Mirella Freni
Giovanni Foiani
Renata Scotto
Alfredo Kraus
Renato Bruson
Sarah Walker
Cynthia Buchan
Henry Newman
Richard Van Allan
Roderick Kennedy
Suso Mariategui
Max-René Cosotti
Christopher Keyte
Ambrosian Opera Chorus
Philharmonia Orchestra
Riccardo Muti
Kiri Te Kanawa
Alfredo Kraus
Olga Borodini
Dmitri Hvorostovsky
Barry Banks
Roberto Scaltriti
Giorgio Gatti
Donato Di Stefano
Massimo La Guardia
Vito Roberti
Alessandro Calamai
Orquesta y Coro del Maggio Musicale Fiorentino
Zubin Mehta
Robert Merrill
Anna Moffo
Alfredo Kraus
Rosalind Elias
Ezio Flagello
David Ward
Anna Di Stasio
Robert Kerns
Piero de Palma
Mario Rinaudo
Corinna Vozza
Tina Toscano
Enzo Titta
Beverly Sills
Sherrill Milnes
Alfredo Kraus
Mignon Dunn
Samuel Ramey
Dennis O'neill
John Rawnsley
Malcolm King
Ann Murray
Sally Burgess
Jennifer Smith
Alan Watt
Ambrosian Opera Chorus
Philharmonia Orchestra
Julius Rudel