La Coctelera

Categoría: "Guillermo Tell"

Un poquito de Rossini

Con fecha de 1967 graba Kraus un disco que lleva por título "Recital de Ópera" en el mismo hay un poco de todo desde fragmentos pertenecientes a su repertorio a otros que para nada formaron parte del mismo.
Entre estas últimas excepciones, nos encontramos dos páginas del Guillermo Tell de Rossini una de las cuales ya ha desfilado por aquí y hoy os presento la otra "Il picolo legno ascendi" que como la anterior y porque no decirlo, como toda la obra, tiene una tesitura tremendamente alta y exigente.
Acompaña a Kraus la Orquesta sínfónica de Madrid con la dirección de Franco Patané.

Kraus canta "Guillermo Tell"

Dentro de la obra de Rossini la única ópera que entró en el repertorio de Kraus fue "El barbero de Sevilla". Este hecho no ha impedido sin embargo que Kraus haya plasmado en el disco otras páginas del gran compositor de Pésaro.

Una de estas páginas es la que hoy os traigo hasta este rincón, el "Guillermo Tell"; la presente fue la última ópera compuesta por Rossini y lo cierto es que tras ella el compositor vivió todavía durante treinta años con lo que parece extraño que no volviera a componer ninguna más.

Centrándonos propiamente ya en la obra, esta no es de las óperas mas representadas entre otros motivos por su larga duración (cerca de 6 horas) y por otra parte por la necesidad de contar con un gran elenco de cantantes sobre todo para el papel de Arnaldo (el tenor) el cual durante la obra tiene que dar hasta ¡¡ 28 do de pecho !! por lo que este es un motivo más que suficiente para que cualquier cantante se lo piense muy mucho antes de meterse en la piel de Arnaldo.

Hoy Kraus nos muestra en esta grabación cuales eran sus credenciales en el caso de que hubiera querido abordar este papel, algo que nunca hizo ni en los escenarios ni tampoco en los estudios de grabación.

Escuchemos una de lás páginas mas célebres de esta ópera Rossiniana en la voz de Kraus, se trata del "O muto asil".

A destacar en esta grabación la "cota" hasta la que sube Alfredo Kraus y que le hace dar (corrigánme si me equivoco) un "mi bemol" que por otro lado era el techo de la extensión que alcanzaba nuestro protagonista.

Un saludo