Con la voz fresca de alguien que apenas tiene treinta y un años, afronta Kraus el año 1958 con gran cantidad de proyectos en el horizonte, su primera película “Gayarre”, una legendaría representación de “La Traviata” en Lisboa Junto a María Callas, y otros como el de las grabaciones en estudio de óperas y Zarzuelas.

Concretamente en este ámbito de la Zarzuela grabaría Alfredo Kraus tres obras completas para el sello Hispavox; “Katiuska”, “La Tabernera del Puerto” y “Black, el payaso” que como bien se habrán percatado son todas ellas, obras del mismo compositor, Pablo Sorozábal.
De la primera, es decir de esta “Katiuska” de inspiración rusa es de la que me ocuparé en el día de hoy. Es esta grabación, al igual que muchas otras, el único testigo que nos queda de ese acercamiento de Kraus a nuestro género y es que Alfredo sólo llevo a escena (que yo tenga entendido) dos títulos, Marina y Doña Francisquita.
De esta Katiuska merece la pena recordar el elenco que acompañaban al joven Kraus y que encabezaba ni mas ni menos una jovencísima también, Pilar Lorengar, secundados ambos por: Renato Cesari, Manuel Gas, Enriqueta Serrano, Selica Pérez Carpio, Ana María Fernández, Francisco Maroto, y José Marín.
El conjunto coral corría a cargo del “Coro Cantores de Madrid” teniendo de director a José Perera y la Orquesta de Conciertos de Madrid con la dirección del propio compositor de la obra Pablo Sorozábal ponían la música.
Escuchemos ya del Acto I de Katiuska, la romanza “Es el príncipe” a cargo de Alfredo Kraus.