A lo largo de su dilatada carrera Kraus además de cumplir con sus compromisos en los principales teatros líricos de todo el mundo tenía que en determinadas ocasiones buscar huecos en su agenda para poder cubrir la demanda de actuaciones que se le solicitaban en algunas “plazas” que no tienen una tradición lírica tan importante como en otros lugares pero que pese a ello reconocen el buen hacer de muchos artistas, como en este caso el de nuestro protagonista.
Esta breve introducción sirve para explicar un poco la audición del día de hoy que se produjo durante un recital que Kraus ofreció en la sala Megaron de Atenas en enero de 1993.
Creo recordar que esta fue la única vez que Alfredo cantó en Grecia. El fragmento que he escogido para el día de hoy, y que pertenece a este recital es el aria de Vasco de Gama, “O Paradiso” (aquí cantada en italiano) de la ópera L’Africana del compositor Meyerbeer.
El acompañamiento musical corre a cargo de de la orquesta estatal de Atenas la cual se encontraba en esta ocasión bajo la batuta de Gian Paolo Sanzogno.
Sin otro particular quiero aprovechar la ocasión para felicitar a todos los que mañana están de santo por llamarse Juan o Juana.
L’Africana de Meyerbeer nunca formó parte del repertorio Krausiano si bien hizo al menos dos aproximaciones (según mis fuentes) ambas a nivel discográfico; la una a mediados de los años setenta y la otra que es la que hoy nos ocupa, en 1958. (Kraus junto a un busto de Gayarre)
El sentido de la grabación de esta primera versión viene justificada puesto que si el papel de “Vasco de Gama” no se ajustaba a las características de Kraus si que lo hizo a las de otro grandísimo artista que le precedió un siglo antes; estoy hablando de Julián Gayarre el gran tenor navarro al que en otras ocasiones he dedicado también algunas palabras.
Pues como iba comentando, esta ópera de Meyerbeersirve de nexo entre estos dos gigantes de la lírica española en el momento que Kraus en ese año 1958 da vida al genio del Roncal en una película biográfica sobre el tenor navarro y dentro de la banda sonora original interpreta esta romanza.
Una vez más mi admiración ya no solo por mi venerado Kraus sino también por ese cantante excepcional que fue Gayarre y que a falta de documentación sonora, si que al menos nos han llegado a través de las crónicas escritas de la época, cuales eran las excepcionales características del tenorque empezara siendo pastor.
Hace apenas cuatro años aproveché la oportunidad de pasearme por ese hermoso valle róncales y disfrutar de sus maravillosas gentes e igualmente sentir la emoción de visitar la casa-museo de su paisano más famoso así como el precioso mausoleo dispuesto para este, tras su fallecimiento. Mi recomendación es que si en alguna ocasión estáis cerca de estas tierras, no se debe dejar pasar la ocasión de visitar estos hermosos parajes.
Escuchemos ya a Kraus en esta página que tantas noches de gloria diera a Gayarre algunos años atrás.