La Coctelera

Categoría: "La Favorita"

Kraus y la técnica (La favorita)

 Aquí os dejo una nueva entrega de la técnica de Alfredo Kraus al servicio del Bel canto comentada por Ricardo Cala. El fragmento elegido en esta ocasión es el "spirto gentil" de La Favorita de Donizetti en el que Kraus deja en todo momento una tras otra, pequeñas clases magistrales de cómo se canta con gusto, fiel a un modo de cantar casi extinguido hoy en día y para el  que Donizetti, Bellini y Rossini  dejaron maravillosas composiciones para que fueran interpretadas sólo por los elegidos.

Desde luego el repertorio belcantista no es el único que existe dentro de la lírica pero de lo que no cabe duda es de que es el más exigente, el más difícil y el que requiere un mayor control sobre el instrumento vocal, algo de lo que Alfredo Kraus sabía "un poco" .

Este ultimo comentario mío no es gratuito y obedece básicamente a la reivindicación de que en esta vida todos debemos tener cuidado en nuestros juicios que más allá de ser conscientes que todos incluimos en los mismos un porcentaje elevado de subjetivismo, estos al menos  deben apoyarse en consideraciones mínimamente argumentables.

Si dichos juicios a su vez vienen de la pluma o de la voz de personas que ejercen el periodismo, entonces las opiniones creo que deben realizarse si cabe con más cuidado, bien argumentadas, sin caer en el chauvinismo, y  principalmente apoyadas (si no los posee uno) en los conocimientos y fuentes suficientemente fidedignas para hablar con un mínimo de rigor y seriedad.

 

Esta pequeña o gran crítica por mi parte, obedece al hecho de que cada vez son más los que se "aventuran" a hablar y escribir sobre el mundo de la ópera sin tener la más mínima idea y con argumentos que se caen por su propio peso.

No me considero yo un erudito en el mundo de la lírica pero si es cierto que como la gran mayoría de todos aquellos que con frecuencia vuelcan aquí sus opiniones, el bagaje de años escuchando, leyendo y aprendiendo de los grandes maestros y de aquellos que saben de que "va" todo esto, nos da un mínimo de ventaja sobre los que acaban de llegar o los que simplemente pretender abordar  este fascinante mundo por el vanal y simple hecho de estar de moda.

 

Dicho todo esto y sin nombrar directamente a nadie seguro que más de uno y una sabe de que personajes y medios puedo estar hablando al realizar esta reflexión en voz alta, sean serios y tengan rigor cuando emitan juicios y opiniones cuando escriban ya que de locontrario pueden confundir o intentar confundir  a mucha gente.

Para estas ocasiones hay una frase que me parece especialmente acertada y es la que dice:  "La ignorancia es muy atrevida".

 

Feliz audición queridos amigos Krausianos y también no Krausianos.

 

Werther

EL "favorito" ...

Como Fernando en la película "Gayarre" (1958)

Vamos a comenzar esta semana con Bel canto y para ello vuelvo a recurrir a uno de los grandes roles de Kraus a lo largo de su carrera; me estoy refiriendo al papel de Fernando de La Favorita.

Lo que hace especial el fragmento que hoy os ofrezco es que se trata de una de las últimas representaciones que Kraus realizaría de este papel. Esta función se llevó a cabo en el madrileño Teatro de la Zarzuela en junio de 1992 y junto al gran “canario” compartiría protagonismo en el papel de Leonora, la mezzo Shirley Verret.

Feliz semana para todos.



Una "Favorita" en documental (1982)

Como Fernando a principio de los noventa



Vamos a ver en el día de hoy un nuevo fragmento del documental de 1982 y en esta ocasión para ver a Alfredo cantar un fragmento de LA FAVORITA de Donizetti. Concretamente nos ofrece el “Spirto Gentil” del último acto.

Aquí os dejo la letra de la romanza y os invito a que mañana no dejéis pasar la ocasión de escuchar un documento (de esos que de cuando en cuando os traigo) histórico y de una gran importancia en la vida de Kraus.

No os lo perdáis mañana.


Spirto gentil,
ne' sogni miei brillasti un dì,
ma ti perdei : fuggi dal cor
mentita speme,
larve d'amor fuggite insieme.

A te d'accanto
del genitore scordava il pianto,
la patria, il ciel donna sleal;
in tanto amore segnasti il cor
d'onta mortal, ahimè!


El AMOR de un público

Hoy miércoles os brindo una pequeña muestra de ese nuevo material conseguido en las últimas fechas y del que os he hablado en estos últimos días. Se trata del recital con acompañamiento de piano Kraus ofreció en el Teatro Colón de Buenos Aires, el evento se produjo el 23 de septiembre de 1989 ante un público, el bonaerense, admirador y apasionado como pocos del arte de Alfredo Kraus.

Sin lugar a dudas el gran flechazo entre Kraus y el público del Colón nació con motivo de las representaciones que de La Favorita realizó el tenor canario en 1967 y donde alcanzó un éxito supremo. Hay que decir que durante aquellas representaciones, el entusiasmo por el entonces joven Kraus iba “in crescendo” hasta alcanzar el clímax en una representación donde tras la romanza del “Spirto Gentil” los aplausos y vítores se prolongaron por más de diez minutos.

A modo de recordatorio de aquella gesta y de aquel momento os traigo este ejemplo de cómo ¡¡veintidós!! años después Kraus seguía cosechando éxitos en el monumental coliseo de la capital argentina ante ese público encendido y entregado con Kraus que era y es el del Colón. Desde aquí y también desde mi modesta existencia, mi agradecimiento a todo ese público argentino que de manera tan especial siempre trato a Don Alfredo con tanta admiración y cariño.

Con la nostalgia de los casi veinte años que han trascurrido desde este recital, aquí os dejo con Kraus y el “teclas” (era como cariñosamente llamaban a José Tordesillas sus allegados) en una de las piezas que aquel septiembre de 1989 ofreció Alfredo a uno de “sus” públicos.

Tres días después de esta histórica jornada el periódico EL PAIS se hace eco de la crónica escrita por Carlos Ares y que decía lo siguiente:



El tenor español Alfredo Kraus fue premiado con la más calurosa ovación que se recuerda en el Teatro Colón de Buenos Aires en la madrugada del pasado domingo, por un público enfervorizado que exteriorizaba así su entusiasmo tras el recital lírico del cantante español.

Alfredo Kraus, después de un extenso recital de arias y canciones, acompañado por José Tordesillas, agradeció con cuatro bises los gritos y aplausos de la eufórica platea puesta en pie y los vivas, de la gente asomada a los palcos, que reclamaba su presencia.

La crítica especializada no ha escatimado elogios a la actuación del tenor.

La voz. Kraus conserva intacta una límpidez maravillosa, virtud sustancial en torno de la cual se manifiestan la excelencia de la escuela, la pureza de la emisión, la amplitud del volumen, la sutileza del fraseo, la justeza infalible de la afinación, la sobria nobleza de la expresividad, la elegancia que surge desde lo hondo, el sentido de la medida y del matiz, el control de la sonoridad y el poder de persuasión” dice en su comentario el crítico Alberto Emilio Giménez, del diario conservador La Nación.

Alfredo Kraus regresó a Buenos aires por tercera vez tras 17 años de ausencia, y reconoció luego que “nunca hubiera imaginado esto”. Aclamado desde el comienzo, Kraus comprendió enseguida que aquella sería una noche inolvidable. Contuvo la emoción hasta el final, pero luego se dejó llevar en los brazos de los bravos. Entregó definitivamente el corazón en cada unos de los bises, en los que interpretó la jota de El trust de los tenorios y “Adios, Granada”, entre otros temas populares. Las ovaciones que se habían prolongado durante media hora, alcanzaron la cima después de “La donna è mobile”, y se alargaron todavía otros 10 minutos hasta que el cantante decidió no reaparecer nuevamente en escena, donde se habían colocado casi 100 sillas para atender la demanda de localidades en la única función.

El recital será emitido por la televisión argentina.

Napoleón Cabrera, el crítico del diario Clarín, el de mayor venta y difusión del país, pidió “dos orejas y el rabo” para la faena de Kraus. Cabrera asegura que “en nuestra época es raro hallar un arte del canto más depurado como el de Kraus, una colocación de la voz tan precisa, vibrato de tal nobleza, afinación tan justa, articulación de semejante claridad”, y agradece al maestro la sensibilidad con que interpretó la “Canción del Árbol del olvido” de Ginastera, y “Pueblito, pueblo” de Gustavino, los dos compositores argentinos con los que Kraus cerró el círculo de autores de cinco países cantados en tres idiomas.




Disfrutar de tan sublime momento y excepcionalmente quiero haceros un regalo especial; me ha parecido que solo un vídeo en esta entrada era poca cosa así que os regalaré a todos y a una persona en especial, una "propina".

La propina, nunca mejor dicho es uno de los cuatro bises que Kraus concedió en este recital y que en este caso se trata de la jota de "El trust de los tenorios" y cuya dedicatoria por mi parte va hacía una grandísima amiga y enorme Krausiana que como buena Zaragozana apreciará esta jota en boca de su admirado Alfredo; va por ti Mariajo.

Deciros a todos que esto es tan solo una avanzadilla y que por supuesto habrá ocasión para que todos nos deleitemos aquí con el recital completo y que forma parte de todo ese nuevo material anunciado por mi parte para compartir con vosotros.

Hasta mañana, "parroquianos".







Una "FAVORITA" en concierto

Hace unas semanas tuve la enorme fortuna de “encontrar” unos cuantos fragmentos de una "Favorita" bastante especial y entonces ya os ofrecí una de aquellas joyas; hoy os traigo otra, la romanza de Fernando "Una vergine, un'angel di Dio" perteneciente al Acto I de la ópera compuesta por Donizetti y estrenada en su versión de italiano, en 1847.

Esta versión de la que os ofrezco este extracto, es una representación en modalidad de concierto que tuvo lugar en Viena en 1989 donde Alfredo compartía protagonismo con la mezzo griega Agnes Baltsa. Entre el público de aquella representación se encontraban ilustres espectadores tal y como me comentó hace unos días el Dr. Eduardo Lucas, quién tambien estaba entre los presentes. Algunos de esos espectadores de lujo eran por ejemplo Plácido Domingo y el grandísimo director italiano Gianandrea Gavazzeni.

He aquí "Bel Canto" de la vieja y genuina escuela en la voz del mejor intérprete posible, el Favorito” por excelencia de la segunda mitad del siglo XX..

Una vergine, un'angel di Dio
presso all'ara pregava con me.
Una speme, un terrore, un desio
scese all'alma e di gioia l'empiè.
Ah, mio padre, mio padre!
Quant'era mai bella! Quant'era mai bella!
Ah, mio padre, mio padre!
M'ha involata la pace del cor.
Ah. volgo al nume la mente, ma quella
allo sguardo presente m'e ognor.

Ah! da quel giorno che insiem
le soavi aure grate con essa spirò.
queste mura a Fernando son gravi
altra sorte sognando anelò.
Ah mio padre, mio padre,
di mie pene nell'atra procella
un'aita ricerca il mio cor, ah!
ed al nume mi volgo,
ma quella allo sguardo presente m'è ognor.

Favorita en concierto (1989)

Muchas veces he comentado la cantidad de material de nuestro querido Kraus, que está ahí, pendiente de que alguien lo saque a la luz para regocijo de gente como nosotros que admiramos su buen hacer canoro; hoy os traigo un fragmento precisamente de uno de esos materiales que incomprensiblemente aun no ha visto la luz en condiciones.
En febrero de 1989 Kraus protagonizó en Viena dos representaciones en versión de concierto, de "La Favorita" de Donizetti junto a Agnes Baltsa y Paolo Gavanelli en los principales papeles y todos bajo la batuta de Giuseppe Patanè.
Pues bien, la compañía discográfica Sony tenía o tiene los derechos para la explotación comercial de esta grabación y de momento de modo incomprensible esta aun no ha visto la luz todavía. Yo he podido conseguir unos fragmentos en vídeo de aquellas representaciones que hoy quiero compartir con todos vosotros.
En el día de hoy os dejo la romanza del Acto IV en la que Fernando canta el célebre "Spirto Gentil".
Buen provecho a todos-as y FELIZ SEMANA.

Spirto gentil,
ne' sogni miei brillasti un dì,
ma ti perdei : fuggi dal cor
mentita speme,
larve d'amor fuggite insieme.

A te d'accanto
del genitore scordava il pianto,
la patria, il ciel donna sleal;
in tanto amore segnasti il cor
d'onta mortal, ahimè!

Spirto gentil, ecc.

Una ovación de Record

La entrada de hoy, recoge el testigo de un comentario que realizó hace pocos días nuestro amigo Paco Roa sobre una legendaria Favorita de Kraus en el Teatro Colón de Buenos Aires.

En dicho comentario nuestro amigo hace referencia a un dato, que es muy posible que muchos no conocieran y es el referido a la duración de una ovación del público tras cantar una parte solista en medio de una representación. En el caso de esta Favorita que nos ocupa tal hecho (desconozco el dato exacto) la ovación tras la interpretación de Kraus del "Spirto gentil" del último acto, duro más de diez minutos para ser exactos creo que fueron trece pero no puedo contrastar el dato.

La cosa ya no va de tres minutos, imaginaros simplemente esos diez minutos aplaudiendo y aplaudiendo la gente sin parar y no tras la conclusión de la obra sino tras finalizar el tenor una romanza, es decir, que allí estaba nuestro tenor impertérrito hasta que finalizaran los aplausos, vítores y demás para continuar con el curso de la acción.


El Teatro Colón, lugar de la gesta Krausiana

Hay también un dato a destacar en el transcurso de estas Favoritas Bonaerenses y es que este era el debut de Kraus en dicho teatro; este “flechazo” artístico entre el público del Colón y Alfredo Kraus se prolongaría ya hasta el final de la carrera de Kraus.

Si tuviera que hablar de aquellas “plazas” donde Kraus era recibido de un modo más especial yo comentaría siete teatros o ciudades; en España hablaría especialmente de tres, Madrid, Oviedo y Bilbao en cualquier orden y en el extranjero destacaría cuatro lugares donde Kraus había traspasado la barrera de gran artista para ser considerado algo más, esos lugares serían el referido Colón de Buenos Aires, el Sao Carlos de Lisboa, el Teatro Regio di Parma y finalmente el público de Florencia ciudad en la que Kraus residió tantos años y donde (si no recuerdo mal) han nacido todos sus hijos. Otro lugar destacado sobre todo en las dos últimas décadas artísticas de Kraus sería Viena y ya no solo por el carácter artístico del cantante como quizás también (esto es una apreciación personal) por los antecedentes austríacos de Kraus enarbolados por su padre Otto Kraus.

Retomando el tema de los “records” diré que no es un record absoluto pero creo recordar que Kraus tiene una función de “I Puritani” (si no me equivoco) donde tras la finalización de la misma la ovación se prolongó por mas de ¡¡ 50 minutos !!.

Y finalmente en una ocasión leí como se nombraba a Kraus como el cantante que por más tiempo podía prologar un hilo de voz a modo de susurro (su espléndido fiato tenía mucho que ver en este asunto) y supongo que un buen ejemplo de esto es una de las romanzas del caballero Des Grieux de la ópera Manón.

Bueno, después de este repaso anecdótico a las ovaciones y otras curiosidades os dejo con una de las mencionadas Favoritas del año 1967 en el Colón. Fueron cinco las representaciones que se llevaron a cabo y a no ser que hayan realizado un corte grande en la mencionada ovación, esta no fue la de los diez minutos aunque el público muestra igualmente un fervor y entusiasmo inusitado.

Hasta pronto.

¡¡¡ GRACIAS ALFREDO !!!



Alfredo junto a su hermano y su madre en los años ochenta

Hoy es el gran día, tal día como hoy de hace ochenta años, doña Josefa Trujillo daba a luz a un pequeño ruiseñor de ojos azules que con el tiempo, la dedicación, el estudio y unido a unas portentosas facultades, enamoraría con su voz a miles y miles de personas en todo el mundo una de las cuales es un servidor.

En este día tan especial, también el contenido de la entrada de hoy tenía que ser especial y a la altura de las circunstancias; espero que con la elección que he realizado para este día pueda cubrir las expectativas de tan magno acontecimiento.

Solamente pondré una pega al material que hoy mostraré y es un pequeño defecto en el sonido; podría parecer que la voz de Kraus suena diferente y así es, pero no por un problema de su extraordinario instrumento sino de un problema técnico en la grabación espero que tras ver y oir los fragmentos de hoy me digaís si valía la pena o no mostrar estos extractos aun a pesar de cierta deficiencia con el sonido.

Bueno y ya pasemos a lo que nos interesa, al canto puro y duro.

En la vida de todo artista hay noches de un “clima” especial, veladas en las que se conjuran gran número de circunstancias y hacen de ese momento algo único e irrepetible. Uno de estos momentos tuvo lugar el 5 de Marzo de 1984, esa noche Alfredo ofrecía un recital en el Teatro Real madrileño (años antes de que se produjera su remodelación para convertirse en lo que es hoy en día) y que servía de algún modo como colofón y cierre a unas jornadas que días previos había dedicado el tenor a la transmisión de sus enseñanzas a un grupo de jóvenes que tuvieron el privilegio de asistir a las explicaciones del gran catedrático de la voz.

El mencionado concierto de Kraus había provocado un enorme interés en la capital y es que no en vano el madrileño ha sido junto con el de cinco o seis ciudades más, el público más entusiasta del tenor canario.

Desde el comienzo del recital la unión entre público y artista fue total, había un “algo” en el ambiente de carácter mágico que tenía a los espectadores embelesados además de la propia voz de Alfredo, por supuesto.

De este recital cuyas diferentes piezas no tienen ninguna, desperdicio alguno, he escogido como más ilustrativa una en la que utilizando un símil circense, Kraus riza el rizo.

La obra en cuestión es La Favorita y de ella la romanza del Acto I “Una vergine… hasta aquí todo más o menos correcto dentro de la dificultad que supone cantar esta exigente pieza. El canto de la misma transcurre con la elegancia y sobriedad de Alfredo, con un fraseo inmaculado, unas respiraciones inverosímiles y así hasta ese momento grandioso de la nota sobreaguda en la cual Kraus se sube a lo más alto y consigue alcanzar ese momento casi inhumano escrito por Donizetti; una vez más lo ha conseguido, y mientras todos estaban reponiéndose de ese instante mágico, va el bueno del tenor y como diciendo “ahora veréis lo que es bueno realiza una última filigrana en lo más alto que dejó a todos los presentes y aun servidor cuando lo vio y escuchó en esta grabación, con la boca abierta. Ya no había calificativos para semejante demostración de valentía, de control absoluto sobre el instrumento y en una palabra, de ARTE. El Real por supuesto se vino abajo y la cosa no era para menos.

A continuación os muestro algunos extractos de la crónica que del presente evento publicó el desaparecido periódico Ya y que he extraído del libro de Eduardo Lucas.

Tras la mencionada crónica podréis recrearos con este fragmento de La Favorita del que os he hablado y a continuación tendremos más. Efectivamente, dado el carácter extraordinario y festivo del día de hoy no sólo os voy a ofrecer un "bis" sino que incluso habrá lugar para una segunda propina, la ocasión bien lo merece. Pero eso será más tarde. He aquí la crónica del mencionado periódico:


Dos días después de ponerse a la venta las entradas para el recital, se agotaron, obligando a habilitar otros salones del mismo teatro para, a través de un circuito cerrado de televisión poder ampliar el número de oyentes.

Hacía demasiado tiempo que el gran tenor no venía por Madrid. Solo las noticias frecuentes de sus éxitos en los primeros teatros de ópera del mundo y sus discos, conservando vivo el recuerdo, acrecían el deseo del reencuentro.

Una enorme ovación saludó ya de entrada, su aparición en el escenario adornado con flores, ovación que se repetiría, cada vez mayor, a medida que su canto iba haciéndose admirable realidad, con la estupenda compañía pianística del buen camerista que José Tordesillas.

De la voz de Kraus, que se conserva admirablemente, poco hay que decir que no haya sido dicho en todos los idiomas. Era la dulzura y persuasión del timbre; la sutil capacidad expresiva, que dispone de todos los recursos, dinámica y fraseo exquisito, para manifestarse; pero, sobre todo, esa técnica de canto suya, que parece espontanea, fluida, natural, que más que ser producto del largo estudio, parece su antecedente y raíz.

Es Kraus, diríamos, quién crea las reglas, más que aplicarlas. Y siempre, con la infalible guía de la musicalidad más depurada, como si lo cantado no pudiera ser de otra manera. Al final llegó el capítulo de los insistentemente pedidos regalos: canciones tan populares como el “Adiós, Granada”, “Quiéreme mucho” o “Morucha”, aclamadas para terminar con la famosísima “Donna è mobile”, entre el general entusiasmo.”

Como os explicabla, este recital fue un auténtco frenesí por eso las propinas que proporcionó Kraus fueron un bálsamo para apaciguar los ánimos, aunque sólo levemente. Que decir de la primera propina "Quiereme Mucho" la elegancia con que es intrepetada por Kraus tan solo puede ser igualada por la letra de este tema llena de sensibilidad, ternura, AMOR. Observar como el realizador se recrea con las caras de los espectadores, especialmente las señoras, ante tal manifestación de romanticismo.

Y despues otra canción que no hace mucho ya os brindé por aquí aunque en esa ocasión fue en la versión de estudio que Kraus grabara en el año 1959, hablo de "Morucha" otro deleite para el oido, no me cansaré de decirlo, que manera más exquisita de cantar, saborear, acariciar una canción; todo esto y más es lo que Kraus realiza con este tema del maestro Quintero.

Si antes os comentaba algo acerca de la realización de este evento, por si alguno presta atención, en alguna que otra ocasión, los cámaras captan las imágenes de dos jóvenes que hay entre el público y que más de uno de vosotros reconocerá, se trata de una de las hijas de Kraus, Laura concretamente y de una de las ahijadas del tenor, la cantante Marta Sánchez.

Y de este modo estimados amigos, cierro esta semana especial dedicada al 80 aniversario de Don ALFREDO KRAUS TRUJILLO.

El próximo lunes continuaremos de nuevo por aquí y ahí va un avance, que los amigos argentinos presten especial atención.

Besos y abrazos para todos.