La Coctelera

Categoría: "La hija del regimiento"

Una hija con ¡¡ 60 !! años

 

 El 22 de Mayo de 1986 Alfredo participó en una gala celebrada en la Staatsoper de Viena. El fragmento elegido por Kraus para esta velada fue el aria de Tonio de La hija del regimiento. Retrocedamos pues casi un cuarto de siglo y veamos a Alfredo en este conocidísimo fragmento de los nueve "does".

 

Aquella "primera" Hija...

 La escena representa un pequeño piso de alquiler en la cuarta planta de un edificio de los años treinta, en la esquina de una callecita secreta, como olvidada, próxima a un teatro de ópera...

Ventanales semiobstruidos por comercios que atemperan claridad y calor de un mayo tórrido.

Huéspedes provisionales de estas paredes neutras, un mobiliario escogido in extremis por las necesidades de una estancia limitada a una serie de representaciones: conjunto de canapés y butacas cubiertas de terciopelo carmín, mesa baja de vidrio, biblioteca inglesa cuyos desguarnecidos estantes albergan sin embargo una o dos partituras de cubiertas usadas. Ni piano, ni cadena Hi-Fi, ni magnetofón. Cerca del teléfono, en un buen lugar, una amplia agenda.

Al levantarse el telón hay un hombre sentado de espaldas a la luz, en el ángulo del canapé, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante, medio vuelto hacia su visitante, que ha tomado asiento en una butaca próxima. Vestido con unos pantalones negros y una camiseta alegre, cuesta trabajo reconocer a Alfredo Kraus, cuya silueta altiva, esbelta, elegante, es inseparable de los jubones, los redingotes, los uniformes cortados para héroes que transfigura pacientemente desde hace treinta años con la incandescencia y el secreto de una voz y un arte realzados por la extensión y el alcance de un reino.

Con una mezcla de curiosidad y vigilancia, se apresta a confiar la leyenda de la que es portador. Su rostro mil veces descrito: lo aguileño de su nariz, la extensión de la boca de labios finos bordeados por el trazo incisivo del estrecho bigote, la agudeza y el pudor alternados en la mirada de tonos grises, cambiantes, perpetuo evadido de un cuadro de Velázquez, príncipe conquistador, al que se podría considerar extraviado en este siglo, en el que Romeo vuela en Concorde, o Werther discute sus contratos.

Antes de que su visitante se haya atrevido a hacer su primera entrada, Alfredo Kraus le dedica una sonrisa enigmática o socarrona, alisa su bigote con un dedo vivaracho y articula las siguientes palabras con gran suavidad:

 

A.K.: Es muy difícil esto que vamos a intentar hacer juntos, porque ¿sabe?, semejante voz ¡no existe!

Calibra por un instante el efecto sorpresa producido en su interlocutor y prosigue:

A.K.: Si, nuestra voz no es nada concreto, ni definible. No se puede mostrar; es un misterio eternamente perseguido, hostigado, que se nos escapa en cuanto comienza a desvelarse, en cuanto se le atrapa.... ¿Puede definirse una vida centrada en algo que no existe? ¿No le parece peligroso?

F.L.:  ¿A usted?

A.K.: ¡No, a usted! ( Se ríe.)

F.L.: Mi único riesgo, y es de envergadura, sería no conseguir dar cuenta fiel del descubrimiento que intento hacer de usted...

A.K.: ¿Quién le ha dicho que tengo necesidad de descubrirme? (Sonríe sin dejar de considerar, con los brazos cruzados, a su oponente.)

F.L.: Usted, por el solo hecho de haberme recibido esta tarde para un encuentro...

A.K.: Un encuentro...

.

.

 Extracto de   "Confidencias para una leyenda"  Francis Lacombrade

 


 

 

Cuando se habla de La Hija del Regimiento casi automáticamente se nos viene a todos a la mente el célebre "Ah!, mes amis...." y sus famosos nueve "Do" sin embargo hay más pasajes donde el tenor puede lucirse y mostrar su valía como puede ser por ejemplo este dúo del primer acto que hoy os propongo.

Al valor ya de por si intrínseco de la pieza musical podemos a su vez añadir lo especial de la versión que os invito a oír y que no es otra que una de las representaciones que supusieron el debut de Alfredo Kraus en el papel de Tonio.

Este acontecimiento se produjo en 1973 en la ciudad de Chicago teniendo como pareja para tal ocasión a la "stupenda" Joan Sutherland.

De esta misma representación ya os ofrecí en su momento el "Ah! Mes amis" del que hablaba al comienzo y se puede comprobar la reacción del público, no menos efusiva que unos minutos antes cuando Sutherland y Kraus remataron y bordaron este precioso dúo.

Hoy os dejo este dúo que como el resto de la obra estoy estos días escuchando continuamente para "ambientarme" en la representación que dentro de pocas semanas presenciaré en el teatro del Liceo con el mejor Tonio posible en estos momentos, Juan Diego Florez.

Cariños para todos.

 

"Tonio" canta en el Metropolitan (1983)

Fotografía de Alfredo posiblemente tomada en una de aquellas funciones


 

 No, claro que no es Tonio es nuestro Alfredo pero como tantas veces se ha dicho, decir Kraus es decir Werther, Duque  de Mantua, Nadir, Alfredo Germont o Tonio entre tantos otros.

Un "repertorio pequeño" es lo que hemos tenido que oir  tantas veces cuando se habla de la carrera de Alfredo y después te paras a repasar el mismo y nos encontramos con casi una cuarentena de obras; fuese o no amplio ese repertorio yo a modo personal le agradeceré toda mi vida a Kraus su inteligencia para cantar únicamente esos "pocos" títulos  porque de ese modo quedarán siempre como referencia y sin que prácticamente nadie haya podido hacerle sombra durante cuatro décadas (ni hoy en día) en esos roles tan concretos.

Pues como decía al principio, hoy nos acompaña "Tonio" y ello, debo decirlo, en unas imágenes de no mucha calidad pero que resultan ser un documento de entrada totalmente inédito para mi igual que para la gran mayoría de vosotros, me imagino. Este hallazgo se lo debemos a nuestro amigo Sipuo que nos puso sobre la pista de estos videos en la red hace unos días, en uno de los comentarios que nos dejó.

Pese a la calidad de la imagen tomada entre bastidores, se puede decir que Alfredo esta descomunal y soberbio, como no podía ser de otro modo.

Al final de ambos fragmentos comprobareis como el Metropolitan se viene abajo.

Estas representaciones de La hija del regimiento se prolongaron entre los meses de septiembre y octubre de 1983 y aquí os dejo con uno de los repartos de aquellas funciones.

Buen fin de semana y empezarlo con buen pie musicalmente hablando, escuchando y viendo estos dos fragmentos de La hija del regimiento.

Besos y abrazos para todos-as.


 

Marie...................Joan Sutherland
Tonio...................Alfredo Kraus
Marquise of Berkenfield.Gwynn Cornell
Sergeant Sulpice........Ara Berberian
Hortentius..............Andrea Velis
Duchesse of Krakentorp..Jane White
Peasant.................William Mellow
Corporal................William Fleck
Dancing Master..........Jack Hertzog
Notary..................Lou Bullock

Conductor...............Richard Bonynge

 

 


 

Ah! mes amis, quel jour de fête!

 

 


 

Pour me rapprocher de Marie

 

Una nueva demostración

De nuevo a escena le celebérrima aria de los nueve "Does"; eso es lo que hoy escucharemos y veremos de nuevo en nuestro rincón Krausiano.

Por más que lleguemos a decirlo no deja de sorprender que alguien con su edad pueda cantar esta romanza con tan insultante “facilidad” y es que el año previo a su fallecimiento, con un Kraus, seguramente ya enfermo, asistimos a un concierto en el Teatro Real madrileño donde interpretó este fragmento (con no pocas dificultades) y entonces uno se da cuenta de la gran dificultad que supone cantar “esto” y además cantarlo bien.

El ejemplo del día de hoy esta fechado en 1983 aunque no tengo la certeza de saber la localización que pudo ser o bien en Puerto Rico, o bien en Dallas ya que en ambos lugares cantó en este año 83 La hija del Regimiento con la misma protagonista (Ruth Welting) aunque en el día de hoy no aparezca pero de la que si os mostré el célebre dueto hace unas fechas.

¡Feliz Finde!


El amigo Krausiano...

Hoy estamos de enhorabuena todos, yo el primero y a continuación os explicaré el porqué.

Después de haber hablado con el varias veces por teléfono, este pasado fin de semana se me presentó la ocasión de conocer en persona a una encantadora persona que debido a unos temas personales pasó unas horas en Barcelona y encontró un par de ellas para compartirlas conmigo.

Estoy hablando de un Krausista de pro, un grandísimo aficionado a la lírica en general y a Kraus en particular que lo siguió casi a lo largo de toda su carrera. Este buen hombre y aficionado se llama Alberto Fernández-Ibarburu y después de haberse puesto en contacto conmigo a través de nuestra página Krausiana ha tenido la gentileza de poner a mi disposición todo el material de Kraus con el que cuenta, que por cierto, no es cualquier cosa y que ha recopilado pacientemente durante más de ¡45 años!.

Lo primero de lo que nos vamos a beneficiar todos, vosotros los primeros, es que veréis nuevo material gráfico de Kraus ya que Alberto coleccionaba y colecciona todo lo que tenía que ver con Kraus, revistas, discos, entrevistas, recortes de periódico, fotografías, etc. Son precisamente estas fotografías las que iré sacando a la luz para compartirlas con el mundo entero y de este modo renovar mis fondos gráficos que ya casi todos conocéis.

Tengo que deciros que el bueno de Alberto tiene auténticas joyas y todo gracias a su ingente labor; en este sentido os traslado una anécdota que en su día le sucedió con Alfredo; se presentó delante de su admirado tenor con el “pedazo álbum de recortes” que tenía del genial artista, y este se quedó maravillado e impresionado del mismo con lo que le escribió una dedicatoria sobre el mismo y le agradeció tan importante labor.

Todo este material que Alberto me vaya entregando poco a poco y además de modo totalmente desinteresado, lo iré compartiendo con todos vosotros por ello espero que sea de vuestro agrado, de momento las tres fofografías que os muestro en el día de hoy son parte de ese material que me ha legado.

Como si esto no fuera bastante, os contaré otra anécdota que ilustra perfectamente la manera de ser de nuestro amigo. El libro del doctor Lucas tiene en su portada (el que no lo tenga puede ver la portada del mismo en la parte derecha del blog) una fotografía de Kraus retocada por ordenador para darle aspecto de lienzo pintado, dicha fotografía el autor del libro desconocía su origen y en una de las ocasiones que hablé por teléfono con Alberto me comentó que esa fotografía la había realizado su padre en agosto de 1962 durante una representación de Lucia en San Sebastián.

Por aquel entoces Alberto tenía 18 años y la siguiente ocasión en la que dispuso de la posibilidad de escuchar a Kraus se llevó la fotografía para que este se la autografiara; además de hacer esto último, Alfredo se quedó maravillado con la belleza del retrato que le habían hecho y preguntó cuando había sido a lo que cual nuestro protagonista del día de hoy, explicó con todo lujo de detalles la fecha y el lugar en que fue plasmado aquel instante y para entusiasmo del propio Kraus, Alberto le había llevado una copia de la misma.

Dicha fotografía es la que ilustra en el día de hoy el comienzo de esta entrada y he de decir (al menos a mi me lo parece) que la misma es de una belleza extraordinaria y más teniendo en cuenta la fecha de la misma, las condiciones... parece una foto de estudio cuando realmente no es así. Parece ser, Alberto me lo comentó, que su padre era un gran aficionado a la fotografía y que incluso contaba con un pequeño laboratorio en casa.

Finalmente os contaré un pequeño secreto; cuando me enteré de la historia de esta fotografía se lo comenté a Eduardo Lucas y finalmente lo puse en contacto con Alberto quién en un gesto que le honra y lleno de generosidad, le cedio al doctor-biógrafo todos los derechos de la presente fotografía. Así es Alberto.

Quiero pues en el día de hoy hacerle una pequeña dedicatoria a nuestro estimado “benefactor y lo haré con un fragmento de una ópera cuya versión del día de hoy tiene para él un significado especial (me comentó durante nuestra reunión, que por culpa de un pequeño accidente doméstico se le borró esta versión que el poseía en vídeo); se trata de La hija del Regimiento de Gaetano Donizetti que en el año 1986 interpretaron en Paris, Alfredo Kraus junto a June Anderson y con la dirección musical de Bruno Campanella.

Amigo Alberto va por ti y reitero una vez más mi agradecimiento por hacerme llegar el material que me has confiado; ahora mismo formas ya parte de esas grandes satisfacciones que en este poco más de un año de vida de esta página, me ha dado la misma.

¡MUCHAS, MUCHAS GRACIAS!

Disfruta tú y el resto, de este dúo que no tiene el más mínimo desperdicio, entre Anderson y Kraus.



Un Tonio atlético ...

Una página de ingenuidad y gracia es la que hoy os propongo con un fragmento de La hija del regimiento de Donizetti; concretamente os invito a ver y oír el dúo del Acto I entre Tonio y Marie con un final un tanto desenfadado cogiendo Kraus en brazos a su compañera la soprano fallecida de modo prematuro, Ruth Welting.

Con este fragmento retomamos nuevamente nuestra sección de DÚOS un tanto abandonada en las últimas fechas. Para los amantes de las estadísticas decir que este fragmento pertenece a una representación llevada a cabo en 1983, mi duda es la localización ya que en este año Kraus interpretó en dos ocasiones el papel de Tonio junto a Ruth Welting una en el mes de enero en Puerto Rico y la otra en noviembre en la Civic ópera de Dallas. Si alguno puede aportar a cual de las dos producciones pertenecen estas imágenes, saldremos de dudas.

Os emplazo hasta mañana donde tendremos la segunda entrega de la sección que lleva por título LA VERSIÓN.

Hasta mañana, ser buenos y disfrutar de un bonito día.


Duetto

MARIE
Quoi! vous m'aimez!

TONIO
Si je vous aime!
Écoutez! écoutez! et jugez vous même.

MARIE
(Souriant)
Voyons, écoutons!
Écoutons et jugeons!

TONIO
Depuis l'instant ou, dans mes bras,
Je vous reçus toute tremblante,
Votre image douce et charmante
Nuit et jour, s'attache à mes pas.

MARIE
Mais, monsieur, c'est de la mémoire,
Et voilà tout.

TONIO
Attendez.. attendez..
Vous n'êtes pas au bout!
A mes aveux vous pouvez croire!

MARIE
Voyons, écoutons!
Écoutons et jugeons!

TONIO
Le beau pays de man enfance,
Les amis que je chérissais...
Ah! pour vous, je le sens d'avance,
Sans peine je les quitterais!

MARIE
(Avec malice)
Mais une talle indifférence
Est bien coupable, assurément!

TONIO
Et puis enfin, de votre absence,
Ne peuvent vaincre le tourment,
J'ai bravé jusque dans ce camp
Le coup d'une balle ennemie.

MARIE
Quand on aime les gens pour eux, monsieur,
L'on conserve son existence.
Entendez-vous, monsieur?
De cet aveu si tendre,
Non, mon coeur, en ce jour,
Ne sait pas se défendre,
Non, car c'est de l'amour!

TONIO
A cet aveu si tendre,
Non, son coeur en ce jour.
Ne peut pas se défendre,
De croire a mon amour!
Vous voyez bien que je vous aime!
Mais j'aime seul...

MARIE
Jugez vous-même!

TONIO
Voyons, écoutons!
Écoutons et jugeons!

MARIE
Longtemps coquette, heureuse et vive,
je riais d'un adorateur...
Maintenant mon âme pensive
Sent qu'il est un autre bonheur!
J'aimais la guerre,
Je détestais nos ennemis.
Mais, à présent, je suis sincère,

(Regardant à Tonio)

Pour l'un d'eux, hélas! je frémis!
Et du jour plein d'alarmes,
Où ranimant mes sens au parfum
d'un fleur,
Je la sentis humide de vos larmes,

(On la montre)

La douce fleur, trésor rempli de charmes,
Depuis ce jour
n'a pas quitté man coeur,
Jugez vous-même!

TONIO
Marie!

MARIE
Ah! De cet aveu si tendre..

TONIO
A cet aveu si tendre...
Je t'aime, Marie,
je t'aime et pour toujours,
Plutôt perdre la vie
Que perdre nos amours.

MARIE
Sur le coeur de Marie,
Tonio compte toujours!

TONIO
Oui, je t'aime, Marie,
Je t'aime et pour toujours!
Plutôt...

LES DEUX
...perdre la vie
Que perdre nos amours...


Santiago de Chile (1992)

Lo que hoy os traigo es sin querer un pequeño homenaje a una de nuestras últimas incorporaciones, la amiga “victoriakraus”; digo lo de sin querer porque aunque tenía previsto hacer ya la entrada de hoy y poner este vídeo cuando ayer leí este comentario suyo acerca de aquel recital al que acudió, me pareció que en el día de hoy le haría especial ilusión rememorar aquella velada y concretamente este fragmento suyo donde por lo que nos comenta, tuvo también su dedicatoria.

Para situarnos, digamos que nos encontramos en el Teatro Municipal de Santiago de Chile en el año 1992, la única vez que el MAESTRO cantó en tierras chilenas.

De este recital ya puse en su momento otra entrada, muy significativa por cierto, como fue el momento en que Kraus cantando unos de los “bis” de aquel recital, concretamente el tema “El día que me quieras”, se emocionó y dejó literalmente de cantar para ponerse a llorar (todavía me emociono al ver ese momento).

Bueno, minutos antes de que eso se produjera, nuestro protagonista deleitó a los presentes, incluida nuestra amiga, con un fragmento de “La hija del regimiento” de Donizetti, como no, el célebre “Ah mes amis…” y aquí os lo dejo para disfrute de todos y especialmente de “victoriakraus” para que mire dieciséis años atrás.

Hasta mañana.

¡¡¡ 50.000 VISITAS !!! Gracias a Todos

La entrada de hoy es de agradecimiento a todos vosotros, a principios de año cuando inauguré este sitio dedicado al tenor Alfredo Kraus mi intención era la de dar a conocer la vida y obra de este insigne artista del siglo XX; los medios eran y siguen siendo modestos y tampoco tenía grandes pretensiones más que la difusión de su inigualable ARTE. Hoy que esta página ya ha superado las 50.000 visitas, se me hace extraño este número cuando hace diez meses comencé esta andadura sin saber muy bien como iba a ser recibido un nuevo "blog" en la maraña que hoy en día ya existe de este tipo de páginas en internet.

Sin duda los más reconfortante en estos meses está siendo la cantidad de buenos amigos que por aquí van desfilando y que aportan sin duda su granito de arena para que este sitio esté “vivo”.

A todos vosotros,¡¡¡ MUCHAS GRACIAS !!! por vuestra fidelidad, ayuda, y en muchos casos, entusiasmo para hacerme a seguir con esta labor.

En agradecimiento y premio a todos vosotros por esta celebración, aquí os dejo un vídeo y documento bastantes especiales; se trata de la última producción de “La hija del regimiento de Donizetti en la que Kraus tomó parte. Esto sucedió en la Volksoper Vienesa en enero de 1988. Posteriormente Kraus si ofreció fragmentos de esta conocida ópera del compositor de Bérgamo, sobre todo el archiconocido “Ah, mes amis …. Pero la ópera íntegra nunca más volvería a cantarla.

Esto va por todos vosotros, una vez más ¡¡ MUCHAS, MUCHAS GRACIAS !!