Para la entrada de hoy bien podríamos utilizar aquella expresión de “Poner una pica en Flandes...”. Esta expresión que viene de la época en la que los españoles ocuparon los países bajos, suele utilizarse para hacer referencia a cualquier hecho que supone un hito importante o sobresaliente.
Mi referencia en el día de hoy a dicha expresión viene dada por un mini-recital que dio Alfredo en Busseto, la “patria chica” de Giuseppe Verdi.
Este mini recital compuesto por cuatro obras fue grabado en 1977 por algún aficionado y por la acústica bien parece que se trata de algún recinto de pequeñas dimensiones, desconozco si lo que me ha llegado es un extracto de un recital con más obras o la intervención de Alfredo en aquella ocasión se limitó a estas cuatro piezas de las que hoy os daré un avance.
Nuestro protagonista se arrancó (de ahí mi cita del comienzo) con el recitativo, aria y la posterior cabaleta que tiene el personaje de Alfredo Germont en La Traviata de Verdi.
Apabullados quedaron los “paisanos” de Verdi ante la ejecución que el insigne canario realizo del fragmento de esta archiconocida ópera. Os dejo además de la parte musical, la “locura” que sobrevino a continuación por parte del público.
Con esta “rareza” os dejo y mis mejores deseos para todos vosotros de cara a este fin de semana, descansar y sobre todo…… ser felices.
El título del post de hoy obedece a lo que sería el punto y final de la relación de Kraus con este personaje que tantas satisfacciones dio a su carrera y con el que tuvo su lanzamiento y gran trampolín gracias a la tan conocida y célebre representación Lisboeta junto a la Callas.
La postrera interpretación de su personaje homónimo fue realizada por Alfredo en el madrileño Teatro de la Zarzuelaallá por 1995 y durante unas funciones que se prolongaron a lo largo del mes de marzo.
No estuvieron exentas de controversia dichas funciones ya que el rol de Violeta que originalmente tendría que haber sido interpretado por la soprano norteamericana Cheryl Studer acabaría siendo para la semidesconocida Fiorella Burato (sorpresa muy agradable para público y crítica) tras la espantada de la Studer.
De una de estas funciones, concretamente de la del día 25 os dejo el recitativo y aria de Alfredo perteneciente al segundo acto de la célebre obre de Verdi.
Muchas gracias “Humberto”.
Aquí os dejo el resto del reparto de aquellas representaciones. Feliz semana a tod@s.
Violetta ............ ... Fiorella Burato
Alfredo ............ ...... Alfredo Kraus
Germont ............ .... Roberto Servile
Gastone ............ ...... Ignacio Giner
Flora ............ ..... Marina Rodriguez
Duphol ............ .... Vicente Lacarcel
D'Obigny .......... Juan Jesus Rodriguez
Grenvil ............ ......... Felipe Bou
Annina ............ ...... Beatrice Lanza
Giuseppe ......... Miguel Angel Elehalde
Un servo ............ .. Josè Maria Gómez
Messaggero ......... Carlos Garcia Parpa
Orchestra Sinfonica di Madrid e Coro Teatro la Zarzuela
Director del Coro ........ Antonio Fauró
Verdi y su Traviata vuelven de nuevo a nuestro rincón, en este caso con una grabación en directo en el Teatro de la Zarzuela en junio de 1977.
Va a ser sin embargo el propio Alfredo el que realice en el día de hoy, la presentación de este fragmento durante una de sus estancias en Lanzarote y acompañado además de algunos familiares y amigos.
El fragmento que vamos a ver y oír en el día de hoy es el del “Brindis” interpretado además de por el propio Alfredo, por la soprano Elena Mauti-Nunziata.
Con el capítulo de hoy llegamos al final de esta serie de artículos dedicados de manera exclusiva a la Traviata de Verdi y cual fue la relación de Kraus con la misma.
El último acto de la obra tiene lugar en casa de Violeta y concretamente en la estancia de esta postrada en cama mientras es atendida por su doncella Annina. Resignada a su cruel final consigue todavía reponerse levemente ante la visita de Alfredo el cual ya es conocedor del gran sacrificio que ha tenido que hacer su amada.
Ambos rememoran los pequeños momentos de felicidad que mantuvieron al poco de conocerse y tal emoción no hace más que acelerar el agravamiento del mal de Violeta quien finalmente expira en los brazos del único hombre que realmente la amo y a quién ella correspondió con sentimientos sinceros.
Scena Quinta
(Detta ed Annina, che torna frettolosa.)
ANNINA (esitando)
Signora!
VIOLETTA
Che t'accade?
ANNINAQuest'oggi, è vero?Vi sentite meglio? VIOLETTA
Sì, perchè?
ANNINA
D'esser calma promettete?
VIOLETTA
Sì, che vuoi dirmi?
ANNINA
Prevenir vi volli
Una gioia improvvisa
VIOLETTA
Una gioia! dicesti?
ANNINA
Sì, o signora
VIOLETTA
Alfredo!
Ah, tu il vedesti? ei vien! l'affretta .
(Annina afferma col capo, e va ad aprire la porta.)
Scena Sesta
VIOLETTA (Andando verso l'uscio.)
Alfredo!
(Alfredo comparisce pallido per la commozione, ed ambedue, gettandosi le braccia al collo, esclamano:)
Amato Alfredo!
ALFREDO
Mia Violetta!
Colpevol sono...
so tutto, o cara.
VIOLETTA
Io so che alfine reso mi sei!
ALFREDO
Da questo palpito s'io t'ami impara,
Senza te esistere più non potrei.
VIOLETTA
Ah, s'anco in vita m'hai ritrovata,
Credi che uccidere non può il dolor.
ALFREDO
Scorda l'affanno, donna adorata,
A me perdona e al genitor.
VIOLETTA
Ch'io ti perdoni? la rea son io:
Ma solo amore tal mi rende...
A DUE
Null'uomo o demone, angelo mio,
Mai più staccarti potrà da me.
Parigi, o cara/o noi lasceremo,
La vita uniti trascorreremo:
De' corsi affanni compenso avrai,
La mia/tua salute rifiorirà.
Sospiro e luce tu mi sarai,
Tutto il futuro ne arriderà.
VIOLETTA
Ah, non più, a un tempio
Alfredo, andiamo,
Del tuo ritorno grazie rendiamo
(Vacilla.)
ALFREDO
Tu impallidisci
VIOLETTA
È nulla, sai!
Gioia improvvisa non entra mai
Senza turbarlo in mesto core
(Si abbandona come sfinita sopra una sedia col capo cadente all'indietro.)
ALFREDO (spaventato, sorreggendola)
Gran Dio! Violetta!
VIOLETTA (sforzandosi)
È il mio malore
Fu debolezza!
ora son forte
(sforzandosi)
Vedi? sorrido
ALFREDO (desolato, fra sè)
Ahi, cruda sorte!
VIOLETTA
Fu nulla Annina, dammi a vestire.
ALFREDO
Adesso? Attendi
VIOLETTA (alzandosi)
No voglio uscire.
(Annina le presenta una veste ch'ella fa per indossare e impedita dalla debolezza, esclama:)
Gran Dio! non posso!
(Getta con dispetto la veste e ricade sulla sedia.)
ALFREDO
Cielo! che vedo!
(ad Annina)
Va pel dottor
VIOLETTA (ad Annina)
Digli che Alfredo
È ritornato all'amor mio
Digli che vivere ancor vogl'io
(Annina parte. ad Alfredo)
Ma se tornando non m'hai salvato,
A niuno in terra salvarmi è dato.
(sorgendo impetuosa)
Gran Dio! morir sì giovane,
Io che penato ho tanto!
Morir sì presso a tergere
Il mio sì lungo pianto!
Ah, dunque fu delirio
La cruda mia speranza;
Invano di costanza
Armato avrò il mio cor!
Alfredo! oh, il crudo termine
Serbato al nostro amor!
ALFREDO
Oh mio sospiro, oh palpito,
Diletto del cor mio!
Le mie colle tue lagrime
Confondere degg'io
Ma più che mai, deh, credilo,
M'è d'uopo di costanza,
Ah! tutto alla speranza
Non chiudere il tuo cor.
Violetta mia, deh, calmati,
M'uccide il tuo dolor.
Scena Ultima
(Detti, Annina, il signor Germont, ed il Dottore.)
GERMONT
Ah, Violetta!
VIOLETTA
Voi, Signor!
ALFREDO
Mio padre!
VIOLETTA
Non mi scordaste?
GERMONT
La promessa adempio
A stringervi qual figlia vengo al seno,
O generosa
VIOLETTA
Ahimè, tardi giungeste!
Pure, grata ven sono
Grenvil, vedete? tra le braccia io spiro
Di quanti ho cari al mondo
GERMONT
Che mai dite!
(osservando Violetta, fra sè)
Oh cielo è ver!
ALFREDO
La vedi, padre mio?
GERMONT
Di più non lacerarmi
Troppo rimorso l'alma mi divora
Quasi fulmin m'atterra ogni suo detto
Oh, malcauto vegliardo!
Ah, tutto il mal ch'io feci ora sol vedo!
VIOLETTA (frattanto avrà aperto a stento un ripostiglio della toilette, e toltone un medaglione dice:)
Più a me t'appressa ascolta,
amato Alfredo.
Prendi: quest'è l'immagine
De' miei passati giorni;
A rammentar ti torni
Colei che sì t'amò.
Se una pudica vergine
Degli anni suoi nel fiore
A te donasse il core
Sposa ti sia lo vo'.
Le porgi questa effigie:
Dille che dono ell'è
Di chi nel ciel tra gli angeli
Prega per lei, per te.
ALFREDO
No, non morrai, non dirmelo...
Dei viver, amor mio
A strazio sì terribile
Qui non mi trasse Iddio
Sì presto, ah no, dividerti
Morte non può da me.
Ah, vivi, o un solo feretro
M'accoglierà con te.
GERMONT
Cara, sublime vittima
D'un disperato amore,
Perdonami lo strazio
Recato al tuo bel core.
GERMONT, DOTTORE, ANNINA
Finchè avrà il ciglio lacrime
Io piangerò per te
Vola à beati spiriti;
Iddio ti chiama a sè.
VIOLETTA (rialzandosi animata)
È strano!
TUTTI
Che!
VIOLETTA
Cessarono
Gli spasmi del dolore.
In me rinasce m'agita
Insolito vigore!
Ah! io ritorno a vivere
(trasalendo)
Oh gioia!
(Ricade sul canapè.)
TUTTI
O cielo! muor!
ALFREDO
Violetta!
ANNINA, GERMONT
Oh Dio, soccorrasi...
DOTTORE (dopo averle toccato il polso)
È spenta!
TUTTI
Oh mio dolor!
(quadro e cala la tela.)
DISCOGRAFÍA
Además de la grabación que comercialmente sacaron en su momento al mercado tanto Carillon como Emi y posteriormente Pearl con sonido sensiblemete peor que el que yo os ofrezco en la grabación que estos días he compartido con vosotros, al mercado han salido dos grabaciones realizadas en estudio por Alfredo. La primera está fechada en 1982 teniendo como compañeros de reparto destacados a Renata Scotto y Renato Bruson todos con la dirección de Ricardo Muti el cual en uno sus habituales actos de “censura” nos priva de escuchar la cabaletta de Alfredo coronada con el tradicional Do.
La última grabación “oficial” se produjo en noviembre de 1992 junto a Kiri Te Kanawa y el joven Dmitri Hvorostovsky acompañados a su vez por las huestes del Maggio Musicale Fiorentino; en esta ocasión la dirección musical corrió a cargo de Zubin Mehta.
Además de estas tres grabaciones en el mercado pseudoclandestino es posible encontrar otras “Traviatas”,de las que ahora os realizo un breve resumen.
Tras la plena demostración de amor por parte de Alfredo a su amada, esta se encuentra en una encrucijada cuando el padre de Alfredo el Sr. Giorgio Germont para preservar el buen nombre de su acomodada familia le pide a esta que renuncie al amor de su hijo si realmente le quiere. Violeta accede a dicha petición pagando el enorme precio de renunciar a un amor verdadero y puro pero por el cual incluso está dispuesta a realizar semejante sacrificio.
Necesita coger fuerzas de flaqueza para escribir a su amado y de la manera menos dolorosa deslizar una historia creíble para Alfredo por la cual este se resigne a tener el amor de Violeta Valery.
Os dejo un enlace a esa hermosa y conmovedora página entre Violeta y el padre de Alfredo en el que este solicita a esta el alejamiento con respecto a su hijo Alfredo.
Tras esta escena se encuentran Alfredo y Violeta en un momento de máxima emoción en el cual el joven desconoce como ese encuentro supondrá la separación de su amada a quien le faltan fuerzas y valor para hablarle abiertamente. Es tras la despedida de ambos que al joven le llega una carta a través de un mensajero en la cual le es relatada la cruda realidad ante la cual se muestra con rabia e indignación mientras su padre en vano intenta consolarlo.
Tras el desengaño del que ha sido objeto Alfredo, este decide ir a la fiesta de máscarasdonde cree que encontrará a Violeta, en busca de venganza.
Allí todos juegan y los presentes comentan la separación de Alfredo y Violeta y como esta ha comenzado una relación con el barón Douphal aceptando públicamente su protección.
Alfredo que no deja de ganar en el juego en un momento hace alusión a su suerte cuando en la sala entra Violeta cogida del brazo de su nuevo amante y de cómo necesita seguir ganando hasta poder conseguir los favores de la mujer que lo ha dejado.Violeta sufre en silencio todos los comentarios y ultrajes que Alfredo le propina apenas sin inmutarse lo cual hace que el joven se encolerice todavía más hasta estallar tirando a los pies de Violeta una bolsa llena de monedas mientras aprovecha también para retar en desafió al acompañante de esta.
Los asistentes reprochan esta actuación de Alfredo mientras el resto de damas están atendiendo a Violeta la cual se ha desmayado. En medio de este revuelo llega el padre de Alfredo a quién buscó por medio París y al enterarse de lo sucedido reprende a su hijo por haber tenido aquel comportamiento con Violeta la cual estaba haciendo un gran sacrificio a instancias suya; ante este comentario de su padre el joven Alfredo queda sumido en la más profunda tristeza fruto de los remordimientos por la actuación que acababa de tener.
Dejando de un lado la trama de la obra, habría que decir que a lo largo de sus cuatro décadas con el personaje, Alfredo Kraus ha interpretado el mismo al lado de las más grandes Violetas que aparecieron y para ello basta simplemente echar un vistazo a sus primeras parteners, Pilar Lorengar, Renata Scotto, Magda Olivero y Virginia Zeani además de la mencionada Callas.
A esta nómina de destacadísimas compañeras se le unirían en el futuro otras como: Anna Moffo, Leyla Gencer, Gabriella Tucci, Margherita Rinaldi, Beverly Sills, Joan Sutherland, Maria Chiara y Edita Gruberova entre otras; como puede observarse toda una pléyade de estrellas del escenario con quien nuestro protagonista compartió la desdicha de una historia de amor que como buen drama no tuvo un final feliz.
Comienza el segundo acto de la obra y en este punto toma el protagonismo de la misma, Alfredo, en su recitativo y aria que no seguida de la cabaletta porque como ya hemos comentado en muchas ocasiones, es este un pasaje que en ocasiones se omite por diferentes motivos (el propio cantante, la dirección). En este caso cabe encontrar bastante razonable que el omitir la cabaletta de claro lucimiento por parte del tenor sobre todo si esta es coronada con el Do que tantas veces se da, fuera propiciada por alguien bastante afin a la Callas y es que no se "podía o debía" distraer o captar el protagonismo por parte del público por alguien que no fuera la propia divina.
Pese a esta mutilación podemos disfrutar del joven Kraus en esta romanza resuelta de manera sobria y elegante con unas facultades más que sobradas como para encontrar alguna dificultad en la presente página.
A este respecto y gracias a esta nueva versión sonora que os brindo en este monográfico, el final de la romanza, mutilado en sus versiones comerciales aquí no sufre ningún corte y es posible escuchar la atronadora ovación que el público lisboeta propina a este tenor practicamente desconocido internacionalmente por aquel entonces.
Este es un buen momento para poder observar como Verdi todavía guardaba por aquel entonces el patrón de escribir los solos con la estructura tan propia de la época belcantistarecitativo-aria-cabalettay que el mismo postergaría poco tiempo después.
A proposito de esto y antes de escuchar la parte referida en el dia de hoy, tras el vídeo de esta romanza os ofrezco otro con una nueva "clase" por parte de Ricardo Cala y en el que precisamente hoy aborda la manera de afrontar la famosa cabaletta Verdiniana por parte del tenor en general y de Alfredo Kraus en particular. Os dejo así en compañía de sus interesantísimos comentarios a propósito de la mencionada Cabaletta de la que os hablé anteriormente.
Tras la finalización de la fiesta en casa de Violeta tiene lugar un hermosísimo dúo entre los protagonistas en el cual el joven Alfredoabre su corazón y sus sentimientos más sinceros a una Violeta turbada y contrariada ante esta situación, nueva para ella, acostumbrada a los favores de sus acompañantes tan solo como pago de sus servicios.
Hay que decir que Alfredo llevaría a cabo Traviatas durante las cinco décadas que comprenden desde los años 50 a los 90 y por ello han sido muchos los escenarios que le vieron representar este rol con las más grandes Violetas de la segunda mitad del siglo XX y prueba de ello os lo ofreceré en la última entrega de este monográfico donde os dejaré un pequeño resumen de la discografía existente de Alfredo (me refiero lógicamente a grabaciones en directo dejando por supuesto de lado las dos versiones que Kraus grabaría de esta obra en un estudio, a lo largo de su carrera ) en la célebre obra de Verdi.
ALFREDO
Ah si', da un anno.
Un di', felice, eterea,
Mi balenaste innante,
E da quel di' tremante
Vissi d'ignoto amor.
Di quell'amor ch'e' palpito
Dell'universo intero,
Misterioso, altero,
Croce e delizia al cor.
VIOLETTA
Ah, se cio' e' ver, fuggitemi
Solo amistade io v'offro:
Amar non so, ne' soffro
Un cosi' eroico amor.
Io sono franca, ingenua;
Altra cercar dovete;
Non arduo troverete
Dimenticarmi allor.
Tras este dúo y a pesar de que la participación del tenor es prácticamente nula, he querido incluir aquí el pasaje en el que la protagonista se queda sola y esta reflexiona sobre todo lo que le ha sucedido esa noche como esa declaración de AMOR puro en la que ella no creía.
He de decir a modo particular y es ello uno de los motivos que para mi refrendan lo de la excepcionalidad de esta representación de Lisboa, que no he escuchado ninguna otra interpretación tan “humana”, tan llena de sentimiento y de tanta carga dramática como la que Maria Callas inquiere a su personaje en este solo.
Fotografía realizada en los acantilados de Etretat (7-jul-2008)
Hola mis queridos-as parroquianos, ya he vuelto de estos días de vacaciones que he disfrutado por tierras Normandas y Bretonas. Realmente la belleza de estos lugares me hace pensar que volveré de nuevo por aquellas tierras ya que realmente su belleza paisajística y natural no son prácticamente comparables con cualquier lugar que haya conocido hasta la fecha. En muchos de los pueblos y rincones por lo que he pasado es como si el reloj se hubiera parado hace muchos, muchos años y es una sensación gratificante (al menos para mí) comprobar que hay lugares donde la tecnología y muchos de los avances de la humanidad apenas han cambiado los hábitos y la manera de vivir de sus gentes.
Bueno, dentro de poco os daré una pequeña muestra fotográfica de algunos de estos lugares por donde he estado perdido en estos últimos días.
De vuelta ya a casa, aquí retomo mi actividad en este rincón al que ya le he cogido tanto cariño y que tantas satisfacciones me da día a día, gracias a todos vosotros.
Desde hace ya algunas semanas tenía previsto publicar el segundo monográfico dedicado a las obras que componen el repertorio de Kraus y que comencé en su día con Rigoletto; por la ingente cantidad de sucesos que he tenido que afrontar en los últimos cuatro meses incluidos los problemas de salud de mi mujer, no podía avanzar lo suficiente en este pequeño monográfico por lo que ha tenido que demorarse hasta el día de hoy para ver la luz. Mi propuesta en esta ocasión es la de dedicarlo a la otra gran obra Verdiana que formó parte del repertorio de Kraus a lo largo de su carrera; me estoy refiriendo lógicamente a La Traviata.
Traviata es la tercera ópera y por tanto la última compuesta por Verdi de lo que se conoce como la “trilogía popular” que también incluye a Rigoletto e Il Trovatore.
La obra está basada en el libro de Alejandro Dumas “La Dama de las camelias” .
En esta ópera de Verdi el papel preponderante que había tenido hasta ahora su segunda mujer Giuseppina Strepponi a la hora de valorar, criticar, etc, todo aquello que el genio de Busetto iba componiendo, en esta nueva ópera, desaparece.
Son muchos los biógrafos que creen que este alejamiento por parte de Giussepina se debe al argumento de la obra en si, en el que quizás ella se veía de algún modo reflejada.
Para poneros en antecedentes os recordaré que cuando Verdi conoce a la Strepponi (por mediación del empresario de la Scala, Merelli) esta era ya una mujer con hijos aunque con la importante puntualización de que era madre soltera; esta situación a mediados del siglo XIX no se veía con buenos ojos por parte de la sociedad de la época y es por ello que quizás esta mujer pudiera verse de algún modo reflejada en el rol de Violetta Valery.
La Traviata en sus primeras representaciones hay que decir que fueron un auténtico fracaso ¿motivos?. Bueno,existen según los historiadores Verdianos diferentes versiones para explicar este fracaso inicial de entre las cuales las que más peso tienen serían las siguientes:
-Reparto de cantantes bastante pobre para llevar a cabo el estreno
-La obra tiene un argumento contemporáneo y con personajes muy cercanos a ellos mismos algo que rompía los esquemas del publico acostumbrado a historias de reyes y nobles e igualmente ambientadas en épocas pretéritas. Los personajes de la obra son hombres y mujeres “normales” con situaciones propias de la vida cotidiana.
Pese a este fracaso inicialVerdi creía firmemente en su nueva obra y ciertamente no se equivocó; un año después de su estreno la obra volvió a representarse y esta vez con un éxito tremendo que ha perdurado hasta nuestros días.
Existe un dato estadístico que habla a las claras del triunfo de La Traviata y es que este dato del que os hablo dice que cada hora en algún lugar del planeta se está representando la obra que nos ocupa en el día de hoy.
La relación de Alfredo Kraus con su personaje homónimo viene de lejos no en vano la inclusión de Alfredo Germont a su repertorio data del año 1956, concretamente del 12 de abril cuando realiza su debut en estepapel Verdiano en el Teatro Lope de Vega de Sevilla junto a Pilar Lorengar y Manuel Ausensi . Desde esta fecha hasta el final de sus días Kraus pasearía esta ópera por los principales teatros del mundo.
El personaje de Alfredo no es propiamente un rol de gran envergadura ni encierra en si mismo una gran complejidad para llevar a cabo su puesta en escena; podría decirse incluso que tiene una personalidad bastante sencilla. Es precisamente esta falta de talante “dramático” del personaje lo que hace que la interpretación del tenor sea fundamental para darle vida al mismo y que así las apariciones de este no resulten anodinas.
Para llevar a cabo la ilustración de los diferentes pasajes en los que interviene Alfredo a lo largo de la obra me voy a servir de una versión o debiera decir “LA VERSIÓN” y a la que hace algunas fechas me referí como “la traviata de todos los tiempos”. Se trata como no, de la célebre representación de la cual recientemente se han cumplido cincuenta años y que tuvo lugar en el Teatro Sao Carlos de Lisboa donde Kraus y Maria Callas eran la punta de lanza de un flamante reparto artístico. Además de lo especial de esta versión os voy a ofrecer algo para muchos de vosotros desconocido y es la toma que de esta representación tomo en su día la radio portuguesa de muchísima más calidad y nitidez de sonido con respecto a la que hasta hace poco solamente se conocía y que había sido tomada por un aficionado, con un sonido más deficiente que el de este que hoy os ofreceré. Debo en este sentido dar las gracias a mi amigo Tomás que hace algo más de un año me puso sobre la pista de esta nueva versión que no hace mucho la radio portuguesa puso en circulación. Por todo ello, estos días tendréis ocasión de escuchar la voz de Kraus y Callas con una claridad y calidad mucho más grandes que la existente hasta hace poco.
Llegados a este punto vamos ahora con la parte argumental de la obra; la misma comienza con un preludio de una belleza extraordinaria y que a un servidor particularmente siempre le conmueve su audición ya que sintetiza perfectamente a mi modo de ver la desdichada historia de su protagonista, Violeta Valery.
Tras esta introducción suena la música alegre y desenfadada de la fiesta que tiene lugar en casa de Violeta. Durante esta escena es cuando tiene lugar el célebre “brindis” y que es nuestra audición en el día de hoy.