En febrero de 1993 llegaba Kraus a la ópera de Roma para tomar parte de unas representaciones de Lucia. Gracias a un programa de la RAI he podido recuperar este fragmento que ahora comparto con vosotros y en el que al principio se ven unas imágenes de los ensayos con el director Daniel Oren para luego poder contemplar el final del dúo del primer acto entre Lucia y Edgardo, "Verranno a te sull'aure...".
El reparto completo de aquellas representaciones lo conformaban... Kathleen Cosello, Giorgio Zancanaro, Carlo Colombara, Dir. Daniel Oren.
Llegada esta época estival al menos aquí en Europa no me queda otra que desearos a todos un feliz verano y que disfrutéis de vuestras vacaciones cuando os toque.
En 1996 nuestro querido Kraus cumplía cuatro décadas sobre los escenarios tras el debut de 1956 en la Ópera de El Cairo, a modo de conmemoración durante ese año realizo una especie de gira por diferentes escenarios de todo el mundo donde ir celebrando esos cuarenta años en los más alto de la lírica.
Una de esas "paradas" tuvo lugar en el país del sol naciente en donde en junio de ese año 1996, Kraus ofreció un recital del que a continuación os voy a ofrecer un fragmento.
Con el acompañamiento musical a cargo de Edelmiro Arnaltes al piano, Alfredo cantó junto a la soprano Emiko Suga el dúo de Lucia di Lammermoor y como suena todavía la voz de Alfredo y una vez más nos vuelve a dejar su magisterio en esta célebre página del bel canto.
Como Werther, Teatro de la Maestranza (Sevilla - 1995)
Para comenzar la semana he pensado que Lucia era buena opción y además hacerlo a “pelo” es decir sin apenas acompañamiento musical y con la voz prácticamente al desnudo donde cualquier error o defecto quedan más al descubierto que cuando el cantante está arropado por una orquesta.
El lugar de este concierto fue el Teatro Real madrileño y el año 1984, como era menester en esos años, José Tordesillas es el fiel escudero, al piano.
Disfrutar de esta excelencia del bel canto y feliz semana a todos.
Mis queridos amigos-as la de hoy es una breve entrada para despedirme de vosotros durante unos días, el motivo es disfrutar de la primera parte de mis vacaciones estivales.
El año pasado como ya deje reflejado en una breve crónica, nuestro lugar escogido fue Normandía y tanto nos enamoró a mi princesa y a mí el lugar (os lo recomiendo) que este año empezaremos visitando dos de los lugares que más nos impactaron en Normandía para a continuación continuar desde el Monte Sant-Michel (donde acabamos el año pasado) por la costa y lugares de la Bretaña Francesa.
Por todo esto y si no hay novedad me despido de todos vosotros hasta el lunes 14 del presente mes de Julio donde espero retomar este espacio con algo que llevo tiempo preparando.
Y Como cierre del día de hoy, os dejo este hermosísimo dúo de Lucia di Lammermoor entre Alfredo Kraus y Luciana Serra en unas representaciones que tuvieron lugar en el Teatro Regio de Parma durante el mes de Marzo de 1986. Se trata del conocido dúo del acto I “Verrano a te” que aquí ya hemos tenido ocasión de ver y escuchar en diferentes versiones y en todas ellas con el MAESTRO encarnando de manera maravillosa tanto vocal como interpretativamente el personaje de Edgardo. Os dejo pues este regalo que espero sea de vuestro agrado y lo disfrutéis como yo lo he disfrutado.
Hasta pronto mis muy queridos-as y admirados-as amigos-as, os echaré de menos pero por otro lado pienso que también es positivo que os deje “tranquilos” una temporada.
Por cierto, muchísimas gracias a todos por haber superado esa bonita cifra de las ¡ 150.000 ! visitas.
Con la entrada de hoy se acaba este pequeño ciclo de vídeos extraídos de un documental rodado en 1975 y del que os he ofrecido la totalidad del mismo en pequeñas muestras.
El final de hoy está en consonancia con la penúltima entrega y es que se trata del final de la Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti, “ambientada” en los alrededores del Alcázar de Segovia de la que ya os ofrecí la primera entrega hace unos días.
Poco tengo que decir ya a este respecto, en todo caso si emplazaros, además de confirmaros, que en unas semanas os traeré un nuevo documental sobre la vida de nuestro común y admirado ARTISTA.
Hasta entonces, disfrutar de la MÚSICA y de la VIDA.
Un triste final es el que se avecina para el personaje de Edgardo en la ópera de Donizetti, Lucia di lammermoor y este final trágico es el que hoy os invito a ver y escuchar al menos en su primera parte.
La de hoy es la penúltima entrega del documental que a estas alturas ya todos conocéis; la última entrega será también de esta Lucia y corresponde a la última escena, la del “Tu che a Dio spiegasti l'ali” pero esto sucederá la próxima semana.
Mientras no llega este momento lo que hoy toca es el recitativo y aria precedente, que en el caso del documental de hoy está rodado en los alrededores de Segovia donde puede observarse en varías ocasiones, al fondo, el célebre Alcázar.
Así pues y sin más dilación aquí os dejo con Edgardo.
En el verano de 1984 nuestro GENIO entre otros lugares se acercó a la meca de la lírica para introducirse una vez más en la piel de Edgardo. Su Lucia estaba encarnada en esa ocasión por Luciana Serra y el resultado de esta función fue poco menos que incendiaria ya que a los presentes les salía prácticamente humo de aquellas manos que aplaudían a rabiar cada uno de los números que se iban sucediendo a lo largo de la obra (lo cual no es "moco de pavo" teniendo en cuenta lo especial que es el público scaligero).
Sin duda uno de los momentos apoteósicos se produjo cuando el público milanés permaneció absorto durante el recitativo y aria del último acto para finalmente desencadenar en la locura absoluta tras la última nota de Edgardo.
Lógicamente no os voy a obligar a escuchar toda la ovación en su totalidad que dura algunos minutos pero si los primeros aplausos.
Gozar y deleitaros con esta nueva demostración de buen gusto, estilo y arte que demuestra Kraus para elevar la música belcantista de Donizetti a cotas de refinamiento y belleza difíciles de igualar.
La fecha exacta de este acontecimiento fue el 6 de julio de 1984 y el lugar como dejaba entrever al comienzo de este artículo fue el Teatro alla Scala de Milán; la dirección musical de la representación corrió a cargo de Giuseppe Patanè.
Tombe degl'avi miei,l'ultimo avanzo
d'una stirpe infelice
deh! raccogliete voi. Cessò dell'ira
il breve foco.... Sul nemico acciaro
abbandonar mi vo'. Per me la vita
è orrendo peso!... L'universo intero
è un deserto per me senza Lucia!
Di faci tuttavia
splende il castello! Ah! Scarsa
fù la notte al tripudio! Ingrata donna!
Mentr'io mi struggo in disperato pianto,
tu ridi, esulti accanto
al felice consorte!
Tu delle gioie in seno, io della morte!
Fra poco a me ricovero
darà negletto avello...
Una pietosa lacrima
non scenderà su quello!
Ah! Fin degli estinti,ahi misero!
manca il conforto a me!
Tu pur, tu pur dimentica
quel marmo dispregiato:
mai non passarvi, o barbara,
del tuo consorte a lato...ah!
Rispetta almen le ceneri
di chi moria per te.
Mai non passarvi, tu lo dimentica.
Rispetta almeno chi muore per te.
Hola a todos y feliz semana. El momento musical del día de hoy viene a refrendar una vez más otro de los rasgos que hizo grande a Alfredo, me estoy refiriendo a su grandísima profesionalidad. Hay un dato para los amantes de las estadísticas y de las curiosidades que muchos Krausianos ya conocen y que yo rememoraré para los que no sean conocedores del mismo; dicho dato, por otro lado bastante insólito (a lo largo de la historia desconozco si habrá habido alguno igual) es el de que en toda su carrera Kraus jamás canceló una representación operística pese a que durante cuarenta años es muy probable que hubiera habido (ciertamente los hubo) momentos en los que pudo ser difícil llevar a cabo la empresa de cantar, ya fuera por problemas de salud, motivos personales o de cualquier otra índole.
He realizado de manera premeditada esta introducción precisamente por las circunstancias que concurrieron el día de la grabación de esta gala de la que hoy os traigo un fragmento. Se trata de la gala del centenario de la Kursaal de Lugano a la que estuvieron invitados tanto Alfredo Kraus como el barítono Renato Brusón.
Esta Gala se llevó a cabo el 17 de diciembre de 1996 y apenas diez días antes Kraus había tenido un accidente de tráfico del que todavía en este día se mantenían las secuelas del mismo. Los acontecimientos se produjeron el 7 dediciembre mientras Kraus se encontraba en Bilbao donde el día 9 tendría que dar un recital; ese día 7 Alfredo acompañado de unos amigos tuvo un accidente en el que se fracturó las escápula.
Como no, no canceló el concierto de dos días después y salió a cantar con el brazo en cabestrillo lo cual le mereció una estruendosa ovación del público de la ABAO público que por otra parte siempre había tenido enormes muestras de cariño y admiración por nuestro protagonista.
Pues diez días después de ese recital Alfredo ya no llevaba el escandaloso vendaje pero si como podemos ver en esta ocasión, se le facilitó una especie de atril para que pudiera apoyar el brazo afectado y no en pocos momentos la cara de Alfredo denota pequeños gestos como de molestia o dolor.
En fin, que lo mismito que ahora cuando tantos y tantos "profesionales" por motivos más banales nos dejan con un palmo de narices y nos enteramos que cancelan y que no cantan. En pocas palabras y como ya he dicho en tantas ocasiones un gran artista no es sólo aquel que tiene una bonita voz, un ARTISTA así con mayúsculas debe tener más cosas a mi modo de ver y una de ellas es la de ser un gran profesional, en toda la extensión de la palabra.
Dicho todo esto, aquí os dejo el recitativo y aria de Lucia como primer ejemplo de esta gala que tuvo unos momentos muy entrañables como os mostraré en sucesivas entregas.
Tombe degl'avi miei,l'ultimo avanzo
d'una stirpe infelice
deh! raccogliete voi. Cessò dell'ira
il breve foco.... Sul nemico acciaro
abbandonar mi vo'. Per me la vita
è orrendo peso!... L'universo intero
è un deserto per me senza Lucia!
Di faci tuttavia
splende il castello! Ah! Scarsa
fù la notte al tripudio! Ingrata donna!
Mentr'io mi struggo in disperato pianto,
tu ridi, esulti accanto
al felice consorte!
Tu delle gioie in seno, io della morte!
Fra poco a me ricovero
darà negletto avello...
Una pietosa lacrima
non scenderà su quello!
Ah! Fin degli estinti,ahi misero!
manca il conforto a me!
Tu pur, tu pur dimentica
quel marmo dispregiato:
mai non passarvi, o barbara,
del tuo consorte a lato...ah!
Rispetta almen le ceneri
di chi moria per te.
Mai non passarvi, tu lo dimentica.
Rispetta almeno chi muore per te.