La Coctelera

Categoría: "Werther"

Año 10 D. K.

 


 

 Mañana día 10 de septiembre se cumple el décimo aniversario de la desaparición de uno de las personas que más he admirado y admiro (solo hay tres más por las que experimente un sentimiento similar) y aunque quizás pudiera parecer exagerado lo cierto es que así es como yo  lo siento y lo vivo.

 

Puedo decir sin tener la más mínima duda, que Alfredo es uno de mis tres grandes amores; apenas pude disfrutar de su presencia en directo en  cuatro ocasiones  pero fueron suficientes (inclusive si solo lo hubiera escuchado una única vez o tambien ninguna); mi amor hacia Alfredo Kraus nació como si de un flechazo se tratara y además en este caso con la "inocencia" e inmadurez de un niño de doce años que una noche en la radio escuchó como el locutor de la emisora anunciaba la  interpretación del Granada de Agustín Lara por el tenor Alfredo Kraus.

 

Corría el año 1980 cuando esto sucedió y ese día descubrí el fenómeno de la voz humana así como también  descubrí y me  enamoré musicalmente, de ese artista cuyo nombre no había oído antes....  "Alfredo  Kraus".

Como en todo enamoramiento, los principios se vieron cargados de entusiasmo y pasión.............. (Por suerte estos todavía no han desaparecido); pasión por saber más de aquel cantante, pasión por escuchar más y más de el.... pero como si de un mal de amores se tratara, en aquella época el que yo pudiera llevar a cabo todo esto era algo más complicado.

Yo como decía antes, apenas tenía doce años y por lo tanto mi poder adquisitivo era nulo, internet todavía no  existía (ni tan siquiera los ordenadores personales tal y como hoy los concebimos) y además en mi pueblo natal de mi Galicia querida las posibilidades reales de acceder a eventos musicales y más de índole lírica eran mas bien escasos.

 Tampoco en mi casa aun gustando la música (cuantos géneros musicales he descubierto gracias a mi padre) no había tradición de escuchar música clásica y menos lírica.

 

Así pues, mi admiración por aquel descubrimiento mío que era la de la voz de Kraus se encontraba maniatada sin que yo pudiera  dar rienda suelta a esa pasión y  por ello cualquier noticia o reseña en los medios de comunicación sobre su figura era seguida por aquel incipiente adolescente con la mayor de las atenciones.

 

A medida que iba creciendo, la figura de Kraus ya aparecía inseparable de mí y posiblemente el haberlo descubierto en esa etapa (la adolescencia) en la que nuestras personalidades se van forjando, fue uno de los motivos por los cuales mi AMOR y entrega a su arte se haya convertido en algo tan grande en mi vida.

 

El adolescente se hizo joven y entonces ya tuve a mi alcance diferentes cosas relacionadas con mi "Dios". Mi entorno ya sabía lo que para mi significaba su figura y  por eso se afanaban en complacerme cuando podían con cualquier cosa relacionada con el tenor de Las Palmas; todavía  me parece recordar ahora mismo como mi padre me decía al verme escuchar algo de Kraus "este es el canario ¿no? "  "Si papá es el canario, es Alfredo Kraus..." yo le respondía.

 

En esa época de mi vida donde mis amigos me reclamaban para salir y divertirnos haciendo todo aquello propio de nuestra edad,  yo siempre me excusaba y así rehuía esas invitaciones para encerrarme en una sala de casa frente al equipo de música y "pinchar" todo lo que tenía de Alfredo........... y los fines de semana de aquella época reconozco que podían llegar a ser enfermizos pues me pasaba horas, horas, y horas encerrado en aquella estancia de mi casa a oscuras (como a mí me gustaba y me gusta escuchar  la música) sin que nada perturbara mi atención...... poniendo los cinco sentidos en "paladear" y degustar todo lo que en aquella laringe tenía lugar. ¡¡ Que recuerdos...!!

 

 

Y de este modo ha transcurrido mi vida en estos últimos treinta años, íntimamente ligados a la figura de este MILAGRO  de la naturaleza humana que es Alfredo Kraus. Ahora que han transcurridos ya diez años desde aquella fecha fatal de su adiós, sigo teniendo la  sensación de que no ha pasado todo ese tiempo y sin embargo así es... me imagino que escucharlo a diario tiene la culpa de que me resulta muy, muy difícil pensar en que ya no está.

 

Como persona al no tratarlo con familiaridad y desde un conocimiento más profundo, no puedo opinar, pero del artista me quedo con TODO, pero sobremanera  con esa inteligencia que lo llevó a cantar solo lo que realmente podía hacer a la perfección sin engañarse a si mismo, al público ni a los autores. No hay ni un solo de los papeles que encarnó a lo largo de sus cuatro décadas de carrera que no haya quedado como referencia del mismo a excepción de tres o cuatro títulos que abordó de manera, digamos anecdótica, y para los que sus medios vocales no eran los más adecuados (Tosca, Madame Butterfly, La Boheme).

 

En todo lo demás no tenía ni tiene parangón... a veces uno puede escuchar a un cantante abordar un rol y decir.... "no está mal pero fulano o mengano lo puede hacer igual o mejor............"  con Kraus esto no sucede, su voz puede gustar mas o puede gustar menos  pero lo que prácticamente nadie pone en duda a estas alturas es que su repertorio nadie lo ha cantado mejor que el, en algunos casos se habrán acercado a su estilo unos pocos pero en el grueso de ese repertorio Krausiano, todos están a años luz de su estilo, de su modo de cantar esos papeles, de ese compromiso que tenía el mismo con el autor y con la partitura......... en pocas palabras, lo que ha cantado Alfredo me atrevo a decir que nadie lo ha cantado mejor y es que cuando uno piensa en Kraus piensa ineludiblemente en Faustos, Romeos, Werthers, Alfredos, Tonios, Duques, Edgardos, Nadires, Fernandos, etc, etc, etc...

 

Hablar del Kraus músico e interprete a veces pienso que es un pequeño atrevimiento por mi parte debido a la ausencia en mi persona de una sólida base musical, sin embargo también pienso que esos que tienen esa base y esos conocimientos musicales son una minoría con respecto a la mayoría del público y que por lo mismo estoy convencido de que los grandes compositores no componían sus gloriosas y maravillosas obras para el deleite de sus colegas sino para la mayoría, para todo aquel que tuviera un mínimo de sensibilidad para percibir la exquisitez de esas obras y eso no requiere de unas cualidades excepcionales, el arte y la belleza puede ser comprensible por la mayoría de los mortales por muy poco oído que uno tenga.

Con Alfredo sucedía lo mismo, el no cantaba para deleite solo de unos pocos, su profesionalidad y magisterio los paseo con igual condición ante públicos de reconocida preparación y herencia musical así como con otros más noveles y poco acostumbrados a escuchar las grandes obras líricas que el abordaba, de Milán a Viena o a Nueva York pasando por Caspe, Santiago de Compostela o Trujillo; allá donde fuera, el profesional era el mismo, íntegro y volcado por completo en agradar y enseñar a todos los públicos.

Todo esto viniendo de mi persona carece de la más mínima importancia por las razones que antes expuse pero sin en términos parecidos hablan la mayoría de sus colegas tanto presentes como otros del pasado y que no se cansan de ensalzar su figura como alguien único e irrepetible........... excelente compañero y dispuesto siempre a ayudar y colaborar con otros colegas a la hora de transmitir sus enseñanzas o simplemente para asesorarlos........ por algo será ¿no? Y estos sí que saben de música y de cantar.

 

 

¡¡ Alfredo !! hoy somos muchos, muchísimos los que nos acordamos de ti con especial cariño y devoción al sentirnos un poco huérfanos por tu ausencia, pero en la mente y sobre todo en el corazón de todos nosotros tendrás siempre ese lugar privilegiado que te mereces por haber sido y seguir siendo lo que eres, un cantante y un artista INSUPERABLE que nos has dado a muchos de nosotros, algunos de los momentos de mas belleza y emoción de todas nuestras vidas.

 

MAESTRO, aquí siempre te recordaré para regocijo y alegría de todos los que alrededor del mundo te admiran y no siempre tienen la posibilidad de escucharte en sus lugares de origen.

A veces la tecnología como en este caso la informática posibilita el compartir estos tesoros con todo el MUNDO.

 

Hoy te quiero recordar y compartir con la gran familia Krausiana  una representación de una de tus grandes creaciones, el Werther de Massenet.

 

El marco de esta representación es sencillamente inmejorable, el Teatro Colón de Buenos Aires donde has tenido desde tu debut un público fiel y entregado a ti (mis saludos a toda la comunidad latinoamericana que siguen este blog desde el otro lado del Atlántico) que hacía de cualquiera de tus visitas a la capital Argentina, todo un acontecimiento.

Esta es una representación de 1991 que recientemente la televisión argentina ha mostrado de un modo resumido en un programa especial sobre el Teatro Colón.

 

Esto va por ti MAESTRO y también por todos aquellos que como un servidor, te seguimos fielmente a lo largo de nuestras vidas....


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Concierto en Busetto (3ª parte)

 Alfredo como Werther, década de los 70


 

 Tercera y penúltima entrega de ese mini recital un tanto peculiar que como ya os adelanté en las otras dos entregas ofreció Alfredo en la localidad de Busetto seguramente en un recinto de pequeñas dimensiones y con un público entregado y podríamos decir que casi, exaltado.

En esta tercer fragmento todo un clásico Krausiano ni más ni menos que la piedra de toque del Werther de Massenet. Con esto creo que ya está dicho todo.

 "Pasen y vean...."

 


 

 

El "bis" que si fue (Madrid-1996)

Hoy vamos a tener la posibilidad de resarcirnos tanto vosotros como yo pero principalmente vosotros, del "fallido" bis de hace unos días.

Hoy vais a poder no solo escuchar sino también ver a Don Alfredo bisando el aria del que es uno de sus dos "buques insignias", el Werther de Massenet.

 

Para muchos es posible que este momento y estas imágenes puedan resultarle conocidas ya que se produjeron en 1996, concretamente el día 25 de enero por lo que no están muy lejanas en el tiempo a pesar de los trece años transcurridos.

En esta fecha señalada el Teatro de la Zarzuela de la Madrid estaba lleno hasta la bandera como suele decirse, y no era para menos pues se trataba de celebrar una efeméride (realmente se celebraban varias) y el público madrileño siempre tan fiel a Kraus y con tantos admiradores no quería dejar pasar una nueva oportunidad de oírlo en directo y estar a su lado con el cariño y fervor que siempre le profesaron, dada la edad ya de nuestro homenajeado.

La celebración principal de esta fecha fue la del 40º aniversario del debut de Kraus en dicho teatro, pero igualmente se podía conmemorar los cuarenta años de debut profesional que tuvieron su andadura en el mes de enero de 1956 en El Cairo; así mismo, en ese año 1996 se celebraban treinta años de su debut en el papel de Werther y cuya primera representación en la ciudad de Piacenza ya ha sido recogida aquí incluyendo el conocido "bis" al que Alfredo fue obligado, ni más ni menos que en su debut en un nuevo papel; no era este un mal presagio no, de lo que Werther acabaría significando en la carrera del canario.

Es posible que quizás por estos 30 años del Werther, el programa de esa noche del 96 estuvo condicionado y es que la velada contó con algunos números de Doña Francisquita (obra con la que debutó en este teatro) y finalmente se nos ofreció el tercero y cuarto acto del mencionado Werther.

Como compañera de reparto en este Werther estaban Yolanda Auyanet como Sophie y Marta Senn en el papel de Charlotte. Apenas un par de meses antes de esta función homenaje, un servidor había tenido el enorme placer de volver a ver al maestro precisamente en un Werther junto a Marta Senn, fue en octubre de 1995 en el Teatro de la maestranza de Sevilla; este sería mi segundo encuentro con Kraus y tengo una cantidad de recuerdos imborrables, en parte también gracias a varios miembros del teatro hispalense, pero como tengo previsto dedicarle un capítulo especial al Werther de Kraus en Sevilla, en dicha ocasión ya piropearé como se merecen a todos ellos.

Volvemos ahora de nuevo a Madrid y a este Teatro de la Zarzuela porque he elegido para disfrute vuestro el que fue sin lugar a dudas el momento álgido de la noche y que como a nadie extrañara se produjo cuando Alfredo interpretó el "Pourquoi me réveiller"........ el teatro entero se vino abajo de la emoción y se enfervorizó llenando de aplausos el mismo durante más de cinco minutos que acabaron por doblegar la siempre, poca disposición de Kraus, para realizar bises en medio de una representación; pero ese era también un día propicio para ello dada la festividad del mismo por lo cual accedió a conceder dicho "bis" y aquí os dejo enterito ese momento memorable. Tras el bisado de nuevo ovación increible y el teatro entero puesto en pie (Duquesa de Alba incluida) para premiar a este milagro de la naturaleza nacido en las Islas afortunadas.

Finalmente, para los más interesados en todos los detalles, deciros que los comentarios que en ocasiones se escuchan de fondo son los del crítico, musicólogo y comentarista de televisión española José Luís Téllez. Esta gala fue ofrecida por Televisión Española en semi-directo pues hubo un desfase de unas dos ó tres horas entre la celebración de la misma y la emisión por el segundo canal de la televisión pública española.

Disfrutar de este emocionante y hermoso documento y por supuesto del "bis" que esta vez si fue.

 

P.D.

Podría ser, ya nos lo dirá el mismo, que uno de nuestros más files seguidores y asiduos desde que este rincón existe, me refiero a Don Paco Roa estuviera en tan mágica noche. Hablo del señor Roa porque es uno de los pocos con el que ya tengo un trato casi familiar, pero es posible que más de uno de los que lea este post en el día de hoy, hubiera asistido a esta gala de enero de 1996, si así fuera lo animo a que nos deje algún comentario con sus impresiones sobre aquella noche o sobre lo que él quiera.

 

Hasta pronto familia, besos y abrazos para todos.


 

Primera parte del vídeo

 

Segunda parte del vídeo

 

 

 

De nuevo en casa y con .... "Werther"

Como siempre, que hermosa eres...


Acabados mis días por tierras y canales venecianos aquí me tenéis nuevamente con vosotros para seguir disfrutando con todos vosotros de nuestro admirado Alfredo Kraus. En el día he querido retomar la música de Massenet y una vez más su Werther con quien reencontrarse es siempre un placer para los sentidos.

El fragmento de hoy pertenece al segundo acto y este además a una representación muy especial, ni más ni menos que al debut de Kraus en la ópera de Paris.

Además de esta curiosidad hay otra todavía mucho mayor con respecto a este último dato que acabo de daros y es que Kraus debutara en la Ópera Garnier con 57 años.

Realmente en ocasiones los teatros y sus responsables tienen en ocasiones unos "lapsus" bastante importantes como para que una cosa de estas pueda suceder y si ya nos centramos en los directores que rigen los destinos de los grandes coliseos en los últimos quince años, tendríamos tema para rato por todas las atrocidades que realizan y las que a su vez permiten a los nuevos "divos" de la ópera, los directores de escena. Es un poco lamentable que al salir de una representación o incluso antes de asistir a la misma, el tema de conversación sea la puesta en escena de la obra más que los protagonistas que la van a llevar a cabo.

Muchas veces la falta de “voces de verdad”, y en otras ocasiones estos esperpentos escénicos de los que os hablo hacen que cada vez mire más con lupa todo lo que voy a ver y escuchar en directo.

Perdonarme pero tenía ganas de hacer esta crítica; como os iba diciendo Kraus debutó en Paris en 1984 y lo hizo como no podía ser de otro modo por la puerta grande, tanto de crítica como de público.

Aquí os dejo esta pequeña joya que es el Un autre est son époux! “ y mañana más.

Besos y abrazos para todos-as.


Gala de Chicago (1979), 2ª parte

Con June Anderson en la Ópera Garnier, 1987



Como segunda intervención en la Gala celebrada en la ópera de Chicago en 1979 Alfredo escogió otro fragmento de ópera francesa (en la primera cantó Los pescadores de perlas) y en este caso su ópera francesa por antonomasia, Werther.

Efectivamente y como es predecible, lo que interpreto fue ese “Pourquoi me reveiller” que ya siempre quedará unido a la figura del Kraus como excelencia de su interpretación.

En la batuta tenía Kraus un buen aliado, seguramente el mejor director francés de los últimos 50 años, me estoy refiriendo a George Pretre; ahora disfrutar una vez más de este bello y emocionante momento a cargo de Werther.



El "mal de amores"

Cuando grabó WERTHER para la Emi en 1979

A día de hoy no puedo dejar escapar una sonrisa o cierto pensamiento de incredulidad cuando recuerdo mis primeros contactos con el Werther de Massenet. Ciertamente me parecía una obra un tanto insulsa con una música que …. “no me decía nada” y sin embargo ahora mismo tengo que decir que junto con Rigoletto son mis dos obras predilectas.

Es curioso ver como evolucionamos; como con el tiempo, con un poco de conocimiento y también por supuesto con la ayuda de grandes artistas somos capaces de descubrir matices, aspectos, etc… en una obra que originalmente poco o nada nos transmite.

A todos estos aspectos añadiría uno más y no menos importante en alguien que esta frente a una obra como este Werther, me refiero a la madurez y al conocimiento y descubrimiento de sentimientos y sensaciones que la vida nos hace “probar”.

Muchos de nosotros hemos padecido en alguna ocasión “mal de amores” y hay que ver lo mal que se pasa en esas circunstancias; amores no correspondidos, relaciones que se truncan…….

Después de haber vivido situaciones de este tipo como no va a ser posible ponerse en la piel del joven Werther y comprender así sus desdichas y sufrimientos; si a esto le unimos una música que ayude a “dibujar” un contexto propicio para dichas desventuras estamos ante un drama musical de una grandeza extraordinaria.

Quizás tras esta breve reflexión por mi parte, os he podido transmitir que significa para mi este personaje literario creado por Goethe y que con el paso de los años Jules Massenet convirtió en una de las obras cumbre de la ópera francesa en particular y de la lírica en general.

Tras esta introducción os dejo un fragmento de ese documental de 1982 donde Alfredo nos hace una recreación del personaje que da título a la obra, en uno de sus pasajes más conocidos.

Hasta aquí la selección musical de esta semana, espero que haya sido de vuestro agrado y os invito a encontrarnos de nuevo el próximo lunes por aquí, mientras tanto que los más impacientes sigan disfrutando de los “fondos” de nuestra discoteca “virtual”.

Mi muy querida “parroquia”, feliz fin de semana; besos y abrazos para todos-as.



Debut en "WERTHER" (Piacenza - 1966)

La de hoy será mi ultima entrada en el blog por esta semana así que hasta el próximo lunes os tendréis que conformar con los fondos de archivo que existen ya en nuestra “fonoteca virtual” y que se van acumulando desde hace casi un par de años.

Debido a este breve abandono he querido recompensaros con algo muy, muy especial y si no ya me contaréis con vuestros comentarios.

Hablar de Kraus y hablar de Werther es casi hablar de lo mismo, la conexión generada por parte de Kraus con este personaje hace que sea difícil de imaginarse al uno sin el otro.

La relación de Alfredo con este personaje, original de Goethe, se prolongó durante más de treinta años y lo que yo os propongo en el día de hoy es escuchar un fragmento del primer encuentro de Kraus con esta obra del genial compositor francés, Jules Massenet.

Preparaos para lo que vais a escuchar porque es un testimonio histórico de un valor artístico muy, muy especial para todos los Krausianos y para otros muchos también… para poneros en situación os diré que nos encontramos en la ciudad italiana de Piacenza en el año de 1966 y está a punto de producirse el debut de Alfredo en un nuevo rol pero no en un rol cualquiera sino en el que el mismo comentó en más de una ocasión que era su obra y personajes favoritos.

Uno no tiene que ser artista para saber que cualquier debut en algo nuevo es todo un reto que implica una responsabilidad extra, una mayor atención por parte de los demás para juzgar lo que estamos haciendo y así hasta más características que en el plano estrictamente lírico tiene unas connotaciones muy especiales. Dicho esto es posible imaginarse lo que debió suceder en aquel teatro hace más de cuarenta años (quién pudiera haber estado allí) para que el gran Kraus fuese “obligado” a bisar una romanza en plena representación con lo poco dado que era el a estos menesteres.

El suceso vais a poder tener oportunidad de escucharlo dentro de un momento, primero ataca ese “Ah! Non mi ridestar (al principio como otras tantas obras escritas en Francés, cantó la obra en italiano debido a la costumbre de entonces) y al finalizar la misma el teatro se viene a bajo con un griterío ensordecedor lleno de bravos, vitores y de muchos “biiiiiissss” pidiendo al joven tenor que repitiera el momento cumbre de la obra… tras unos segundos de relativo silencio (es fácil que Kraus estuviera haciendo alguna indicación al director para llevar a cabo esa repetición) los susurros y murmullos se vuelven de nuevo aplausos cuando el público vuelve a escuchar los primeros compases de la celebérrima pagina de Werther.

De este modo Kraus repitió esta página ante un nuevo delirio del público y este debut en tierras italianas puso de manifiesto que la relación de Kraus con el personaje del joven poeta daría muchas noches de gloria y ya lo creo que fue así.

Mis queridos amigos aquí os dejo pues hasta la próxima semana pero no sin antes desear que el pequeño “regalo” del día de hoy sea de vueeestro agrado.

Para todos un fuerte abrazo y muchos besos.

Hasta la vuelta.


El artista y "su" música

En determinadas ocasiones algunos artistas, algunos elegidos, consiguen transmitir de un modo inalcanzable para el resto, la obra de un creador casi como si este último fuera el mismo artista. Todos sabemos a estas alturas, que la ópera y el personaje de Werther es obra del compositor francés Jules Massenet sin embargo después de ver y escuchar a Kraus metido en la piel del joven poeta uno podría pensar perfectamente que ha sido el propio tenor canario quién tuvo el genio creador de plasmar en el pentagrama la obra de Goethe.

Yo a estas alturas soy incapaz de sentir “creíble” cualquier otra interpretación que no sea la de esa voz que Kraus puso al servicio de este personaje durante más de tres décadas desde que comenzara allá por 1966 en Piacenza.

Hoy os dejo esta breve e intensa pincelada del Werther de Kraus en su célebre fragmento, que interpretó acompañado al piano por José Tordesillas en el marco de un recital que diera en el Teatro Real de Madrid en 1984.


Utilizando un vocablo taurino, voy a cambiar de tercio y aprovechar el día de hoy para responder a uno de nuestros últimos amigos que se han acercado para escribir sus impresiones acerca del Maestro; me estoy refiriendo a "Julio Reyes". El bueno de Julio con muy buen criterio me sugiere (esto me encanta, porque como siempre os digo, quiero que este lugar sea de todos vosotros y para ello nada mejor que vuestra colaboración) que porqué no incluyo en el blog comparativas de versiones de Kraus con otros tenores.

Verás estimado Julio, cuando hace más de un año comencé la andadura de esta página fue una de las opciones que barajé pero después de mucho pensarlo y analizarlo consideré que no básicamente por dos razones. La primera es que no me parece muy "justo" que alguien como yo proponga comparaciones que en muchos (en muchísimos casos diría yo) no reflejan objetividad por mi parte y por ello los “contrincantes” de Kraus partirían en clara desventaja. En segundo lugar y esta es la consideración que tiene más “peso”, este lugar lo he concebido como un humilde tributo y homenaje al artista que mayor admiración y emoción ha causado en mi y que ocupa un lugar en mi corazón que nadie más ocupará (artísticamente hablando); debido a esto y con un claro egoísmo por mi parte, quiero que todo lo que aquí se escuche, sean sonidos salidos de las entrañas de este cantor canario que hoy es punto de encuentro para muchos de sus admiradores y seguidores en esta página.


Actualidad


Con respecto a su desacuerdo, mi querido Julio con esa calificación de que Plácido Domingo ha sido el mejor tenor de la historia, tal y como hace unas semanas se recogía en una clasificación auspiciada por la BBC británica, hay que darle la importancia que tiene y que por mi parte es ninguna y no lo digo como Krausista sino como aficionado a la música, que por muy pocos conocimientos que tenga de este mundo, sabe que hoy en día lo de ser “mediático” poco o nada tiene que ver con la faceta que te catapultó a la fama y a la popularidad.

Se podría hablar mucho sobre clasificaciones como esta que llevo a cabo la BBC, a “su manera”, pero mejor os dejo este artículo muy interesante, escrito por Carmelo Dávila Nieto en el periódico on-line canarias7.



Una arbitraria clasificación tenoril

"Alfredo Kraus es primerísimo tenor, no únicamente por su excepcional categoría interpretativa sino que, además, está a años luz de Plácido Domingo. Es tan cierto, indiscutible y axiomático, como que la Tierra gira alrededor del Sol"

Expreso mi total y absoluto rechazo y desacuerdo con la "clasificación" que han realizado dieciséis "críticos" en la hasta ahora desconocida "BBC Music Magazine", en la que colocan a Alfredo Kraus en la décimoctava posición y trasmitida por la Agencia EFE que debería ocuparse de cosas importantes y no de disparates de este calibre. Nuestro conspícuo coterráneo es primerísimo tenor por su excepcional técnica, considerada por la extraordinaria soprano alemana Elisabeth Schwarzkoph la más óptima técnica vocal de nuestra época, por su exquisitez interpretativa, su sublime elegancia, su depurado fraseo, su pasmosa seguridad en el registro sobreagudo, su profesionalidad, su regularidad de actuaciones, etc. El legendario tenor Giacomo Lauri-Volpi, injustificadamente ausente en esa divertida y arbitraria clasificación, le definió como "el máximo belcantista de nuestra época" y belcantista es la suprema categoría de un cantante. La magnífica mezzosoprano Giulietta Simionato le calificó como "la perfección canora". Y se podrían estar citando exhaustivamente testimonios de compañeros de escena, de directores de orquesta y de críticos que le designan como un absoluto fuera de serie, máximo entre los máximos. Admito que en dicha desafortunada relación hay tenores con voz -que no timbre- más bella, con mayor volumen, con más "temperamento", pero en modo alguno superiores como intérpretes; para que no se me tache de partidista por el paisanaje, hasta acepto que estén a su nivel, pero NUNCA por encima, por lo que su ubicación en ese puesto es totalmente gratuita y rechazable, entre otras cosas, porque no se exponen los baremos seguidos para realizarla. A los críticos hay que exigirles unos mínimos conocimientos musicales y sobre todo la máxima capacidad auditiva; pero éstos no solamente demuestran carecer de oído, pués deben tener orejas de elefante, sino de gusto; y esto es censurable en quienes presumen de serlo y ejecutan tan pintorescas y arbitrarias clasificaciones, desorientando totalmente a una afición en su inmensa mayoría poco preparada.

El señor Michael Tanner, "crítico" de la revista The Spectator, demuestra su palmario desconocimiento de la materia al mencionar la "grandeza" de Plácido Domingo, pese a sus grabaciones trucadas y falseadas. Un ejemplo más lo tenemos en el hecho de que sin poseer la más remota noción del canto barroco, comete la osadía de "interpretar" en el Teatro Real de Madrid la ópera de Haendel "Tamerlano", pero hay que reconocer que no toda la culpa es suya, sino que en gran medida es del que le contrata para ese papel en lugar de a un especialista para tal clase de música. Desconocimiento que también demuestran tener esos dieciséis que han elegido al madrileño como "el más grande tenor de todos los tiempos", ya que Domingo es un mal cantante, con escasa profesionalidad y, además, de corta extensión ya que no alcanza el Do, aunque no haya tenido escrúpulos en consentir que en grabaciones se lo hayan falseado, bien acelerando el sonido o bien emitiéndolo un tenor desconocido y añadiéndoselo luego. ¿Es esto profesionalidad y honradez interpretativa?. Rotundamente, no. El crítico Joaquín Martín de Sagarmínaga, en "El Pais", l5 de Mayo de 1990, en un artículo titulado "Crónica en negro", escribe: "En verdad, el estrangulador de Boston era un individuo extremadamente generoso con sus víctimas al lado de lo que Plácido Domingo hace con su voz. El tenor madrileño la somete a un auténtico calvario de retorcimientos, destemples, refuerzos, nasales, emisión apretada y dura, afalsetamientos de la peor ley e interrupciones voluntarias o forzosas, pero en cualquier caso constantes, de lo que pretende constituirse como línea de canto... ¿Tuvo éxito Placido Domingo?. Si, lo tuvo. Un éxito colosal, rematado, incluso, con un auténtico clamor tras el Sorozábal y otras piezas, pero es un hecho ya comprobado que cuanto peor canta más le aplauden".


El eminente crítico, ensayista y profesor de canto, ya finado, Rodolfo Celletti, una de las máximas autoridades en ópera, en la revista Música Viva, febrero de 1982, en su trabajo I maetri del malcanto, expone: «No oiréis jamás a un director de orquesta –quizá ni siquiera a un crítico- revelar que el señor Domingo suprime una infinidad de signos de expresión y que, en la proximidad de ciertos agudos, atrasa o acelera o destroza la frase, retomando el fiato donde no debe». Otro insigne comentarista y ensayista de canto, también italiano, Giorgio Gualerzi, en su analítico y documentadísimo artículo Veinte y cinco años después de Callas", publicado en la revista Discoteca alta fedeltá, número 124, octubre de 1972, dictamina: «No es fácil resistir a la fascinación del bellísimo timbre y brillantes agudos del modenés (Pavarotti), ni al sugestivo color y férvido acento del mejicano (de esta nacionalidad consideran fuera de España a Domingo. ¿Por qué?), pero al mismo tiempo es necesario reconocer que tanto uno como otro están faltos del dominio total de la técnica y de la precisa sabiduría estilística, continuidad de rendimiento y atenta distribución de los esfuerzos, aunada a una cuidada elección del repertorio».

¿Y es éste el tenor más grande de todos los tiempos?. Lo será, quizá por estatura, aunque estos críticos, a los que no me extrañaría que hubiese agasajado Domingo, práctica habitual en él, para alimentar su desmedida egolatría, deben ignorar que por encima de grande están mayor y máximo, ¿o es que no saben gramática? No puede serlo quien cancela continuamente funciones por su mal estado vocal, quien tiene reiteradamente pésimas actuaciones, quien no descansa entre funciones, actuando, que no cantando, un día si y otro también, quien abarca todos los repertorios, quien suma frenética y obsesivamente personajes para impresionar con su número en su delirio de romper marcas.

A lo que parece, esos dieciséis críticos más don Michael Tanner no han captado todo esto, lo que desautoriza su gratuita aseveración. ¡Así va el canto!. Una voz, por bellísima que sea, si no está cimentada técnica, estilística y musicalmente, suena feamente, como cualquier otro instrumento, aunque sea un Stradivarius, si no está bien tañido. Y sorprende que después de más de una década de carrera el peruano Juan Diego Flórez continúe siendo prometedor. Y reafirman su total desconocimiento en material lírica al considerarlo el sucesor de Domingo, pues Flórez es un tenor ligero, no lírico como aseveran estos sabihondos, con un repertorio muy distante y en las antípodas del de Plácido y muy superior en técnica y estilo. ¡Cuánto dislate!. Lo pésimo de todo esto es que no queda en una tertulia de amigos que se reúne para tomar el té de las cinco y se entretiene con estos jueguecitos, sino que se difunde por los medios de comunicación, con el consiguiente impacto y crédito por una opinión pública sin conocimientos y capacidad analítica en su inmensa mayoría.

Esta ocurrencia de esos dieciséis críticos ingleses, más don Michael Tanner, también británico, produce hilaridad a los aficionados que saben y entienden del tema y demuestra palmariamente que su ignorancia en relación con el arte canoro es máxima.

Concluyendo, Alfredo Kraus es primerísimo tenor, no únicamente por su excepcional categoría interpretativa sino que, además, está a años luz de Plácido Domingo. Esto es tan cierto, indiscutible y axiomático, como que la Tierra gira alrededor del Sol.


Estimado Julio, por el hecho de no tener en consideración su agradable sugerencia, no deje de seguir enviándome sus inquietudes así como más ideas interesantes que podamos llevar a cabo.

Un abrazo a la República Dominicana y saludos también para el resto de "parroquianos".