La Coctelera

Categoría: Giacomo Meyerbeer

Una frivolidad con Meyerbeer

Año 1994, Alfredo cumple un compromiso adquirido por el mismo como es grabar un disco de arias de “cierta” dificultad para el sello discográfico Philips.

El disco tiene una mezcla de arias pertenecientes a su repertorio de siempre con otras que son auténticas primicias, como la que hoy nos ocupa.

Se trata de una obra de Giacomo Meyerbeer que lleva por título Il crociato in Egitto y que fue estrenada en La Fenice de Venecia en Marzo en 1824.

Esta obra está considerada como la última ópera escrita para un castrato que era quién tenía que interpretar el papel de Armando.

A continuación os dejo con Alfredo cantando esta infrecuente página operística tanto para el, como para los teatros en general ya que apenas se representa en los mismos.



Erase una vez en ... "Grecia"

A lo largo de su dilatada carrera Kraus además de cumplir con sus compromisos en los principales teatros líricos de todo el mundo tenía que en determinadas ocasiones buscar huecos en su agenda para poder cubrir la demanda de actuaciones que se le solicitaban en algunas “plazas” que no tienen una tradición lírica tan importante como en otros lugares pero que pese a ello reconocen el buen hacer de muchos artistas, como en este caso el de nuestro protagonista.

Esta breve introducción sirve para explicar un poco la audición del día de hoy que se produjo durante un recital que Kraus ofreció en la sala Megaron de Atenas en enero de 1993.

Creo recordar que esta fue la única vez que Alfredo cantó en Grecia. El fragmento que he escogido para el día de hoy, y que pertenece a este recital es el aria de Vasco de Gama, “O Paradiso” (aquí cantada en italiano) de la ópera L’Africana del compositor Meyerbeer.

El acompañamiento musical corre a cargo de de la orquesta estatal de Atenas la cual se encontraba en esta ocasión bajo la batuta de Gian Paolo Sanzogno.

Sin otro particular quiero aprovechar la ocasión para felicitar a todos los que mañana están de santo por llamarse Juan o Juana.

Felicidades.


El Kraus actor: GAYARRE (VI)

Gayarre una vez instalado en Milán para perfeccionar sus estudios de canto decide ir en compañía de unos amigos a "conquistar" al profesor más renombrado por entonces en Milán y que ha sido uno de los grandes teóricos de la técnica de canto, estoy hablando del maestro Francesco Lamperti.
Tras una primera negativa por parte del maestro a tener en Gayarre entre el grupo de sus alumnos, el bueno del tenor navarro "se dice" que acabó de ganarse el respeto y admiración del aminente maestro de canto, tras oirlo cantar la inhumana romanza "Bianca al par" de la ópera Los Hugonotes de Meyerbeer.

Sin duda alguna la dificultad extrema de esta romanza radica en que en la misma está escrita una nota "Mi bemol" que está al alcance de muy pocos tenores. En este sentido y para aquellos amigos de lo anecdoticoo decirles que he llegado a leer y según palabras del propio Kraus, que el llegaba a alcanzar el "Fa sobreagudo" si bien cuando se habla de la extensión vocal de Alfredo se considera que el tope por arriba es el mencionado mi bemol.
Bueno aquí os dejo este extracto de Gayarre y os emplazo a este próximo lunes donde tendremos ópera española con un material casi, casi inédito.

Saludos para todos y buen fin de semana.

El "conquistador" canario de Meyerbeer

L’Africana de Meyerbeer nunca formó parte del repertorio Krausiano si bien hizo al menos dos aproximaciones (según mis fuentes) ambas a nivel discográfico; la una a mediados de los años setenta y la otra que es la que hoy nos ocupa, en 1958. (Kraus junto a un busto de Gayarre)

El sentido de la grabación de esta primera versión viene justificada puesto que si el papel de “Vasco de Gama” no se ajustaba a las características de Kraus si que lo hizo a las de otro grandísimo artista que le precedió un siglo antes; estoy hablando de Julián Gayarre el gran tenor navarro al que en otras ocasiones he dedicado también algunas palabras.

Pues como iba comentando, esta ópera de Meyerbeer sirve de nexo entre estos dos gigantes de la lírica española en el momento que Kraus en ese año 1958 da vida al genio del Roncal en una película biográfica sobre el tenor navarro y dentro de la banda sonora original interpreta esta romanza.

Una vez más mi admiración ya no solo por mi venerado Kraus sino también por ese cantante excepcional que fue Gayarre y que a falta de documentación sonora, si que al menos nos han llegado a través de las crónicas escritas de la época, cuales eran las excepcionales características del tenorque empezara siendo pastor.

Hace apenas cuatro años aproveché la oportunidad de pasearme por ese hermoso valle róncales y disfrutar de sus maravillosas gentes e igualmente sentir la emoción de visitar la casa-museo de su paisano más famoso así como el precioso mausoleo dispuesto para este, tras su fallecimiento. Mi recomendación es que si en alguna ocasión estáis cerca de estas tierras, no se debe dejar pasar la ocasión de visitar estos hermosos parajes.

Escuchemos ya a Kraus en esta página que tantas noches de gloria diera a Gayarre algunos años atrás.

KRAUS cantando "Los Hugonotes"

Si Meyerbeer es de esos compositores poco "frecuentados" en los teatros líricos, todavía lo es mas la obra suya que hoy os propongo, Los Hugonotes.
La obra estrenada en 1836 requiere de unos cantantes de primerísimo orden en todos sus roles de ahí que sea este uno de los grandes problemas para una puesta en escena cuanto menos, honrable.
Del papel de Raoul, es posiblemente la romanza "Bianca al Par" la más conocida, e igualmente una de las más complicadas para un tenor por su alta tesitura.

Se dice, que siendo Julian Gayarre todavía un desconocido cuando llegó a Milán para perfeccionar sus estudios, que fue precisamente con esta romanza, con la que "conquistó" y llamó la atención del maestro de canto ya prestigioso en aquellos años, Francesco Lamperti y que ha quedado para la historía junto al español Manuel Garcia como uno de los grandes teóricos de la técnica vocal.

Precisamente la audición del día de hoy, es esta romanza (con "mi bemol" incluido), extraida de la banda sonora que Kraus interpretó en 1958 para acompañar la película que también protagonizaría sobre el célebre tenor navarro en ese mismo año.