La Coctelera

Categoría: José Serrano

Una Jota en Busseto (1977)

 

 La de hoy es la segunda entrega de las cuatro que os ofreceré del recital que Alfredo dio en la ciudad natal de Verdi en el año 1977. Lo que en esta ocasión os ofrezco es la Jota de El Trust de los Tenorios del maestro Serrano ante la cual se rinden los presentes en aquella velada pero además de un modo casi irracional. Las peticiones de una nueva propina se mezclan con los bravos y acaban finalmente por corear el nombre de Alfredo, Alfredo..... Podemos llegar incluso a escuchar como alguien haciendo de maestro de ceremonias, le comunica al respetable y supongo que al mismo Alfredo que lo nombraban socio honorario de la asociación.... que yo intuyo a pensar que podría ser la "Asociación de amigos de Verdi".

Natural de Busseto como muchos de vosotros ya sabéis es el también tenor Carlo Bergonzi y al que vemos junto a nuestro protagonista en una fotografía que bien podría ser de aquella ocasión y en la que Bergonzi bien podría haber hecho de anfitrión. Sea como fuera apenas encuentro información acerca de esta mini-actuación de Kraus en Busseto, lo digo por si alguno de vosotros puede aportar algún dato sabríamos algo más de este "extraño" recital.

Saludos y a comenzar bien la semana.

 


 

 

 

Dedicado a "Los de Aragón"

 

 Aunque no fuese "maño" no me negarán los amigos de esta hermosa región, que Kraus le da un toque especial y espectacular a esta jota de zarzuela.

Los de Aragón es la zarzuela que he escogido para retomar nuestro paseo por el género lírico español por antonomasia.

Alfredo grabó esta obra del  maestro José Serrano en el año 1977 y junto a él formaban parte también Enrique del Portal y la soprano Dolores Pérez. La orquesta es la Manuel de Falla y la dirección corrió a cargo  de Enrique García Asensio.

Va por todos vosotros y en especial  por todos mis amigos aragoneses.

 


 

Agustín. Cuántas veces solo
entre las chumberas
el afán me mintió:
"Pronto ha de llegarte
la carta que esperas".
Pero aquella carta no llegó.
¿Es que me ha olvidado?
¿Es que no me quiere?
¡Virgen mía! ¿Por qué?
Y loco de pena
yo busqué a muerte.
Pero más tranquilo, pensé:

Los de Aragón
no saben qué es llorar;
los de Aragón
no saben qué es gemir.
Los de Aragón
no caen sin luchar.
¡Pecho a la vida!
¡Hay que vivir!
Olvida tu querer.
¡Arriba el corazón!
Canta las penas
que más te hieren;
porque así quieren
los de Aragón.

Por fin una carta,
que no era la de ella,
la verdad me contó:
"La que tú querías,
por ti mala estrella,
sin piedad su casa abandonó."
Pero, ¿cómo pudo
tan buena y tan pura
olvidar lo que fué?
Aún el alma mía
perdonar quería.
Pero más tranquilo, pensé:

Los de Aragón
no pueden olvidar;
Los de Aragón
no pueden transigir;
Los de Aragón
no pueden perdonar.
¡Basta de dudas!
¡Antes morir!
Olvida tu querer.
¡Arriba el corazón!
Sufrir ofensas
que el honor hieren,
mejor morir prefieren los de Aragón.


 

A mitad de semana, una "jota"

Con la actriz Joan Collins


En Mayo de 1998, Alfredo ofreció un recital en la ciudad de Úbeda, donde deleitó al público con diferentes romanzas de Zarzuela y Ópera que ya os he ido “desgranando” desde hace algunas semanas.

Este miércoles le toca el turno a la célebre jota de “El trust de los tenorios” del maestro José Serrano. En el acompañamiento musical, Kraus utilizó para este recital y para otros muchos de esta época, el piano y el violoncelo y casi siempre con los mismos intérpretes Edelmiro Arnaltes y Asier Polo respectivamente.

Un saludo muy cordial.



Te quiero, Morena, te quiero
como se quiere la gloria
como se quiere el dinero
como se quiere a una madre
te quiero.

Me muero Baturra
Me muero
Por tu boquita de rosa
Por tu reir zalamero
por los ojos de tu cara
me muero.
Es la jota que siempre canté
la sal de mi tierra
Olé!



Alfredo canta "LA DOLOROSA" en casa

Fachada del Teatro Pérez Galdós donde se celebró este concierto


El maestro José Serrano ha sido sin lugar a dudas uno de los grandes “animadores” de nuestro genero lírico con muchas de sus obras que en su momento alcanzaron tal éxito que les han permitido seguir vigentes en el repertorio Zarzuelístico que en nuestros días se siguen representando, estoy hablando de obras como: El trust de los tenorios, La canción del olvido, El amigo Melquíades, Los Claveles, Moros y Cristianos y así hasta el medio centenar de Zarzuelas.

Entre estas obras he omitido a propósito la que hoy nos ocupará que no es otra que “La Dolorosa” y cuya romanza “La roca fría del Calvario” interpretó Kraus durante un recital en su ciudad natal de Las Palmas de Gran Canaria.

Aquí está este relato de Rafael con acompañamiento de piano a cargo de Miguel Zanetti.

La fecha de este recital fue el 4 de julio de 1977 y concretamente en el Teatro Pérez Galdós.


La roca fría del Calvario
se oculta en negra nube.
Por un sendero solitario
la Virgen Madre sube.
Camina,
y es su cara morena
flor de azucena
que ha perdido el color.
Y en su pecho, lacerado,
se han clavado
las espinas del dolor.
Su cuerpo vacilante
se dobla al peso de la pena;
pero sigue adelante.
Camina,
y sus labios de hielo
besan el suelo,
donde brota una flor
en cada gota de sangre
derramada
por Jesús el Redentor.
Sombra peregrina,
emblema del amor hecho luz,
camina,
camina ligera
que el Hijo la espera
muerto en la Cruz.
¡Mujer y Madre!
De todo lo del mundo,
lo más sagrado.

Desde una loma del sendero,
la Virgen, caminante,
ve la silueta del madero
y al Hijo agonizante.
Y llora
Su callado tormento
con un lamento
que no puede vencer.
Es el grito desgarrado
arrancado
a su carne de mujer.
Divina estrella,
sobre la huella
del humano dolor,
triste camina, camina lloro
sala Madre Dolorosa
del Redentor.


El AMOR de un público

Hoy miércoles os brindo una pequeña muestra de ese nuevo material conseguido en las últimas fechas y del que os he hablado en estos últimos días. Se trata del recital con acompañamiento de piano Kraus ofreció en el Teatro Colón de Buenos Aires, el evento se produjo el 23 de septiembre de 1989 ante un público, el bonaerense, admirador y apasionado como pocos del arte de Alfredo Kraus.

Sin lugar a dudas el gran flechazo entre Kraus y el público del Colón nació con motivo de las representaciones que de La Favorita realizó el tenor canario en 1967 y donde alcanzó un éxito supremo. Hay que decir que durante aquellas representaciones, el entusiasmo por el entonces joven Kraus iba “in crescendo” hasta alcanzar el clímax en una representación donde tras la romanza del “Spirto Gentil” los aplausos y vítores se prolongaron por más de diez minutos.

A modo de recordatorio de aquella gesta y de aquel momento os traigo este ejemplo de cómo ¡¡veintidós!! años después Kraus seguía cosechando éxitos en el monumental coliseo de la capital argentina ante ese público encendido y entregado con Kraus que era y es el del Colón. Desde aquí y también desde mi modesta existencia, mi agradecimiento a todo ese público argentino que de manera tan especial siempre trato a Don Alfredo con tanta admiración y cariño.

Con la nostalgia de los casi veinte años que han trascurrido desde este recital, aquí os dejo con Kraus y el “teclas” (era como cariñosamente llamaban a José Tordesillas sus allegados) en una de las piezas que aquel septiembre de 1989 ofreció Alfredo a uno de “sus” públicos.

Tres días después de esta histórica jornada el periódico EL PAIS se hace eco de la crónica escrita por Carlos Ares y que decía lo siguiente:



El tenor español Alfredo Kraus fue premiado con la más calurosa ovación que se recuerda en el Teatro Colón de Buenos Aires en la madrugada del pasado domingo, por un público enfervorizado que exteriorizaba así su entusiasmo tras el recital lírico del cantante español.

Alfredo Kraus, después de un extenso recital de arias y canciones, acompañado por José Tordesillas, agradeció con cuatro bises los gritos y aplausos de la eufórica platea puesta en pie y los vivas, de la gente asomada a los palcos, que reclamaba su presencia.

La crítica especializada no ha escatimado elogios a la actuación del tenor.

La voz. Kraus conserva intacta una límpidez maravillosa, virtud sustancial en torno de la cual se manifiestan la excelencia de la escuela, la pureza de la emisión, la amplitud del volumen, la sutileza del fraseo, la justeza infalible de la afinación, la sobria nobleza de la expresividad, la elegancia que surge desde lo hondo, el sentido de la medida y del matiz, el control de la sonoridad y el poder de persuasión” dice en su comentario el crítico Alberto Emilio Giménez, del diario conservador La Nación.

Alfredo Kraus regresó a Buenos aires por tercera vez tras 17 años de ausencia, y reconoció luego que “nunca hubiera imaginado esto”. Aclamado desde el comienzo, Kraus comprendió enseguida que aquella sería una noche inolvidable. Contuvo la emoción hasta el final, pero luego se dejó llevar en los brazos de los bravos. Entregó definitivamente el corazón en cada unos de los bises, en los que interpretó la jota de El trust de los tenorios y “Adios, Granada”, entre otros temas populares. Las ovaciones que se habían prolongado durante media hora, alcanzaron la cima después de “La donna è mobile”, y se alargaron todavía otros 10 minutos hasta que el cantante decidió no reaparecer nuevamente en escena, donde se habían colocado casi 100 sillas para atender la demanda de localidades en la única función.

El recital será emitido por la televisión argentina.

Napoleón Cabrera, el crítico del diario Clarín, el de mayor venta y difusión del país, pidió “dos orejas y el rabo” para la faena de Kraus. Cabrera asegura que “en nuestra época es raro hallar un arte del canto más depurado como el de Kraus, una colocación de la voz tan precisa, vibrato de tal nobleza, afinación tan justa, articulación de semejante claridad”, y agradece al maestro la sensibilidad con que interpretó la “Canción del Árbol del olvido” de Ginastera, y “Pueblito, pueblo” de Gustavino, los dos compositores argentinos con los que Kraus cerró el círculo de autores de cinco países cantados en tres idiomas.




Disfrutar de tan sublime momento y excepcionalmente quiero haceros un regalo especial; me ha parecido que solo un vídeo en esta entrada era poca cosa así que os regalaré a todos y a una persona en especial, una "propina".

La propina, nunca mejor dicho es uno de los cuatro bises que Kraus concedió en este recital y que en este caso se trata de la jota de "El trust de los tenorios" y cuya dedicatoria por mi parte va hacía una grandísima amiga y enorme Krausiana que como buena Zaragozana apreciará esta jota en boca de su admirado Alfredo; va por ti Mariajo.

Deciros a todos que esto es tan solo una avanzadilla y que por supuesto habrá ocasión para que todos nos deleitemos aquí con el recital completo y que forma parte de todo ese nuevo material anunciado por mi parte para compartir con vosotros.

Hasta mañana, "parroquianos".







"La Dolorosa" por Alfredo Kraus

Buenos días y feliz semana a todos, como ya he dicho hace unos días en un comentario que dejé por aquí, motivos de salud de mi mujer me han impedido atender la página de Kraus y por añadidura a todos vosotros, ahora que todo vuelve a la normalidad espero poder retomar esta labor de compartir con todos vosotros mi material Krausiano.

Hace unos días y a raíz de un comentario de nuestra amiga “Victoriakraus” fuisteis varios los que me pedisteis que “colgara” la romanza “La roca fría del calvario…” perteneciente a la zarzuela La Dolorosa de José Serrano.

Como es siempre mi deseo el complacer en todo momento a los que por aquí pasean, aquí está la mencionada romanza en una versión llevada a cabo por Kraus en 1990.

Saludos a todos y encantado de poder volver a “reunirme” con todos vosotros.


La roca fría del Calvario
se oculta en negra nube.
Por un sendero solitario
la Virgen Madre sube.
Camina,
y es su cara morena
flor de azucena
que ha perdido el color.
Y en su pecho, lacerado,
se han clavado
las espinas del dolor.
Su cuerpo vacilante
se dobla al peso de la pena;
pero sigue adelante.
Camina,
y sus labios de hielo
besan el suelo,
donde brota una flor
en cada gota de sangre
derramada
por Jesús el Redentor.
Sombra peregrina,
emblema del amor hecho luz,
camina,
camina ligera
que el Hijo la espera
muerto en la Cruz.

Desde una loma del sendero,
la Virgen, caminante,
ve la silueta del madero
y al Hijo agonizante.
Y llora
Su callado tormento
con un lamento
que no puede vencer.
Es el grito desgarrado
arrancado
a su carne de mujer.
Divina estrella,
sobre la huella
del humano dolor,
triste camina, camina lloro
sala Madre Dolorosa
del Redentor.

"Los Claveles" del maestro SERRANO

Hoy vuelve a visitarnos el compositor de Sueca, José Serrano y lo hace con uno de sus últimos trabajos, la ZarzuelaLos Claveles” obra de un solo acto y que fue estrenada en 1929.

Particularmente me encanta esta romanza que hoy os ofrezco llena de desenfado y un tanto irónica. La obra no fue grabada ni mucho menos interpretada por Kraus pero si incluyó este fragmento en un disco editado en 1990 que llevaba por título “Con el corazón”.

Aquí os dejo este, “Mujeres …


Mujeres!
Mariposillas locas
que jugáis con los quereres,
y vais de flor en flor!

¡Mujeres!
Tiranas de la vida,
muñecas del amor,
de ese bendito amor,
que es vida.

¡Mujeres!
De celos vais muriendo
cuando estáis desdén mintiendo,
y no sabéis mentir.

Chiquillas locas,
¿quién os entiende,
ni quién comprende
vuestra alma de mujer?
Si el hombre os rinde
su sentimiento,
por qué el tormento
de padecer.

Reinas, con tronos de amores
¿por qué van tras los dolores
vuestra almas de mujer?
La vida os da el contento,
¿a qué el tormento
de padecer?

¡Mujeres!
Mariposillas locas
que jugáis con los quereres,
y vais de flor en flor!

¡Mujeres!
Tiranas de la vida,
muñecas del amor,
de ese bendito amor,
que es vida.

Apoteosis en La Scala de Milan (1980)

Apoteosis.

(Del lat. apotheōsis).
1. f. Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas.

2. f. Escena espectacular con que concluyen algunas funciones teatrales.

3. f. Manifestación de gran entusiasmo en algún momento de una celebración o acto colectivo.

4. f. En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

Estas cuatro, son las acepciones que recoge el diccionario de la Real academia de la lengua española, tras la audición del día de hoy que cada cual saque sus propias conclusiones acerca de cual de las cuatro conviene más a la presente ocasión.

Nos encontramos enel mes de Marzo de 1980 cuando en la capital Lombarda iba a tener lugar uno de esos eventos musicales que convulsiona a cualquier ciudad de cierta tradicción musical y amante del buen cantar y está claro que Milán cumple y de lejos ambas expectativas.

Se trataba del recital que Alfredo Kraus iba a ofrecer con acompañamiento de piano a cargo de Miguel Zanetti y con un repertorio donde se puede decir que no se deja nada en el tintero, veamos: hay canción italiana, canción francesa, canción española, opera de Mozart, de Verdi, de Massenet, de Gounod, Zarzuela… ¿tendría alguien, algo que objetar a semejante programa?

En total hasta veintiuna intervenciones que hicieron que desde la primera, el ambiente se fuera caldeando cada vez más y más hasta llegar a extremos de un fervor inusitado.

Hay que recordar que las últimas intervenciones de Kraus en el templo Milanes antes de este concierto de 1980 habían dejado conmocionados a crítica y aficionados por igual sobre todo con un Werther apenas un par de meses antes y previamente, tres años atrás, un Fausto con Mirella Freni en la que ambos firmaron unas representaciones para la historia y de las que por suerte han quedado registros como mínimo sonoros.

Así pues y con estas credenciales se presentó Kraus en La Scala con un publico dispuesto a difrutar desde el principio y ya lo creo que lo consiguieron. En futuras ocasiones os volveré a "mostrar" otras pinceladas de este recital pero hoy para empezar he escogido una de las piezas que estaban ya fuera del programa, es decir uno de los "bis". Dicho bis no es ni más ni menos que la Jota, de la Zarzuela del maestro Serrano, El trust de los Tenorios. Ni que decir tiene que tras su magnífica intervención con esta pieza, el teatro se "vino abajo" como ustedes mismos podrán comprobar.






No quiero desaprovechar la ocasión para saludar y dedicar esta obra a todos los amigos aragoneses por la "proximidad" con esta música y muy especialmente a mi amiga Maria Pilar de Zaragoza, como no.

Disfruten mis queridos amigos de este bis, como lo hicieran veintisiete años atrás el público que se acerco al gran coliseo de la lírica mundial.


Te quiero.
Morena, te quiero,
como se quiere la gloria,
como se quiere el dinero,
como se quiere á una madre
te quiero.

¡Me muero!
Baturra, me muero.
Por tu boquita de rosa,
por tu reir zalamero.
Por los ojos de tu cara
me muero.

Es la jota
que siempre canté,
la sal de mi tierra.
¡Olé! ¡¡Olé!!