Junto con su labor compositiva, Ruiz de Luna desarrolla una amplia actividad en la gestión musical y la docencia. Dirige la Sección de Cinematografía de la SGAE, imparte clases en la Escuela Oficial de Cinematografía (EOC) y cursos monográficos sobre música de cine. En 1959 es invitado por Carlos Fernández Cuenca a intervenir en el III Curso de Estudios Fílmicos del Cine Club de San Sebastián. El compositor edita en 1960 los apuntes de estas conferencias, plasmados en un ensayo titulado “La música en el cine y la música para el cine” con el objeto de regalar un ejemplar a sus amigos y compañeros de profesión. Lo dedica “A la profesión cinematográfica en el XXV aniversario de mi ingreso en su seno”. Ruiz de Luna conmemoraba así su debut cinematográfico de 1935, fecha en que grabó la música del cortometraje “La ciudad encantada”. Obra de gran interés, al tratarse de una de las aportaciones mas tempranas a la reflexión teórica sobre la banda sonora musical en España, este breve escrito (del que existen sendos ejemplares en la Biblioteca Nacional de Madrid y en la Filmoteca Española) tiene como objetivo contribuir a la superación de la dificultad de comunicación entre el director y el compositor, cuando el primero muestra al segundo el “copión mudo” para planificar el diseño musical de la película. Haciendo gala de una extraordinaria claridad expositiva, el autor explica su manera de entender la banda sonora musical y comienza reconociendo la importancia que, para su desarrollo, ha tenido la influencia de escritores como Wagner (especialmente su idea del leimotiv) y Debussy. A continuación, distingue entre los dos conceptos que dan título a su ponencia: la “música en el cine”, donde la partitura es el elemento sustantivo y su intervención tiene carácter real y directo, y la “música para el cine”, que acepta el papel de elemento adjetivo y se pone al servicio de la imagen. Ruiz de Luna se alinea en la corriente clásica de la banda sonora (perfectamente ejemplificada en el cine hollywoodiense desde los años treinta hasta nuestros días), según la cual la música cinematográfica ha de oírse pero no escucharse, es decir,ha de ejercer su influencia de manera secreta, sin que el espectador la perciba como protagónica. Su concepto de “música para el cine” se divide en tres ramas: la música objetiva, la subjetiva y la descriptiva, a las que añade otras dos tipologías –que considera necesarias en el cine argumental, e imprescindibles en el documental-, la música de lugar y la folclórica. El ensayo culmina con una lección práctica en la que explica brevemente su forma de abordar la composición para dos filmes, el documental Mascarada… y la película “Molokai” aplicando los criterios anteriormente expuestos.
Entre la extensa obra de Salvador podemos encontrar incluso composiciones que en algunos casos han sido adoptadas por las agrupaciones de tunas y la canción de hoy es uno de esos ejemplos. A continuación escuchemos el tema "Pepita" interpretado por Kraus y la Tuna del colegio Fray Luis de León. Se rtata de una grabación realizada en 1966, disfrutarla y hasta mañana que cerraremos este monográfico.
Gabriel Salvador Ruiz de Luna Arroyo (Talavera de la Reina 18.3.1908 – Madrid 5.8.1978).
Salvador fue uno de los músicos más prolíficos y premiados de la cinematografía española de la dictadura, participando en casi un centenar de producciones, buena parte de ellas documentales. Hijo delfamoso ceramista talaverano JuanRuiz de luna, Salvador realiza sus estudios musicales en el conservatorio superior de Madrid, teniendo entre sus maestros a Pablo Luna y Conrado del Campo, de quien fue amigo y discípulo predilecto hasta su muerte. Compositor y arreglista de multitud de canciones, su estilo musical acusa una clara influencia del folclore español e hispanoamericano.
Realiza su primer trabajo cinematográfico en 1935, poniendo música al cortometraje “Ciudad encantada” de Antonio Román. Compone una serie de ballets para la bailaora Carmen Amaya, destacando el espectáculo “El embrujo” (1935) sobre textos de Gerardo Rivas. En 1934 viaja por primera vez a América, con motivo de la inauguraciónde unos murales cerámicos que la empresa familiar había realizado para las estaciones de la línea C del “Subte” de Buenos Aires. Al menos en una ocasión mas vuelve a cruzar el Atlántico durante la guerra civil, pasando por Argentina, Uruguay (donde conoce en 1939 a la que sería su esposa) y Cuba. A su regreso de América participa en el cortometraje documental “Boda en Castilla” y vuelve a colaborar con el cineasta Antonio Román en su primer largometraje de ficción “Escuadrilla” (1941).
Aunque intensifica su labor en la industria fílmica de posguerra, no abandona los espectáculos teatrales que le reportan un notable éxito. Así en 1943 estrena en el teatro eslava de Madrid la opereta “Rumbo a pique”, con texto de Rafael Duyos y Vicente Vila Belda, protagonizada por la cupletista estrella del momento Celia Gámez. En 1945 –en las postrimerías de la segunda guerra mundial- embarca de nuevo hacia Uruguay, donde permanece algún tiempo hasta trasladarse a Buenos aires ciudad con mayores posibilidades de trabajo musical. Allí funda una orquesta para la que contrata al conocido cantante de tangos Charlo.
A comienzos de la década de los cincuenta, Ruiz de Luna regresa a España. Aunque retoma la actividad teatral con “La sole, no me hace caso” (1953), se decanta definitivamente por el cine, al que se dedicara mas intensamente durante tres décadas. La de los cincuenta es, sin duda, la más fructífera de su carrera cinematográfica. Comienza con la adaptación de la música de Bizet para la producción italo-española “Siempre Carmen” a la que le seguirán otras coproducciones con México, Francia e Italia.
Su primer gran éxito en el terreno de la banda sonora musical será “Las ultimas banderas” (1955) por el que obtiene el Premio del Circulo de Escritores cinematográficos (CEC) a la mejor música. En tres ocasiones más obtendrá este galardón, por los filmes “Orgullo” (1955), “La guerra empieza en Cuba” (1957) y “El lazarillo de Tormes” (1959). También se hace en dos ocasiones con el Premio del sindicato Nacional de Espectáculo (SNE), convirtiéndose así –junto con Jesús García Leoz- en el compositor cinematográfico español mas laureado de la época.
La parte sonora del día de hoy corresponde a una página de lo más alegre y no menos sorprendente que la gran mayoría de vosotros no conoceréis, se trata de unas Sevillanas compuestas por Salvador Ruiz de Luna y que aquí están interpretadas por Alfredo posiblemente hacia 1978 pero no puedo concretar exactamente la fecha. El acompañamiento corre a cargo de José Tordesillas.
Disfrutar de esta alegre página y hasta el día de mañana.
Esta semana va a estar dedicada completamente a un músico de reconocido prestigio en el ámbito musical de nuestro país y de quien en este año 2008 se cumplen cien años de su nacimiento. Mi decisión de dedicarle esta semana a modo de monográfico obedece a dos motivos, por un lado la relación que mantuvo nuestro protagonista Alfredo Kraus con el compositor Talaverano y porque este año he tenido el enorme placer de conocer y tratar (me he honrado de tenerla en mi casa durante unos días) a la hija de Salvador Ruiz de Luna, su hija Marinela una mujer de una vitalidad enorme a la que cabría añadir una serie de aspectos humanos a destacar como su optimismo, cordialidad, el ser enormemente cariñosa y sobre todo ser una gran PERSONA. Es para mi un enorme l privilegio el disfrutar de su amistad, incluso de algo mas (me llama ahijado porque según ella la “cigüeña” se equivocó y en lugar de dejarme en Galicia tenía que haberlo hecho en Uruguay pues mi destino era haber sido hijo suyo).
Como decía anteriormente los lazos amistosos que me unían a Marinela a través de correos electrónicos y llamadas telefónicas se estrecharon este año cuando nos conocimos personalmente y ratificamos nuestras impresiones con respecto a ambos.
Por estos dos motivos que os he explicado es por lo que tiene lugar este pequeño homenaje y desde aquí no quiero dejar pasar la posibilidad de saludar a toda la extensa familia de los Ruiz de Luna. En este sentido he de decir que hace unas semanas mi princesa y yo fuimos testigos de la cordialidad y amabilidad de algunos de los componentes de esta familia cuando visitamos por invitación de los mismos esta localidad castellana con el fin de visitar la exposición para conmemorar la cerámica de esta gran saga de ceramistas de apellido ilustre así como visitar también el museo familiar. Desde aquí gracias a todos los que gentilmente nos atendisteis y especialmente a Pilar y a Vicente.
La relación de Kraus con Ruiz de Luna la encontramos ya en los primeros años de carrera de nuestro tenor y concretamente en su primer largometraje “Gayarre” donde interpretó como parte de la banda sonora de la misma, dos temas compuestos por el Talaverano, “El roncales” y también un “Zortzico”.
La familia Ruiz de Luna, el más pequeño y en brazos de su madre es Salvador
Tras esta primera colaboración vendría una segunda también en el ámbito cinematográfico como fue la segunda y última película de Kraus “El vagabundo y la estrella” en donde se encuentran más obras compuestas por Salvador y donde en la tercera entrega de este monográfico podremos ver y escuchar una de esas obras. Pero sin lugar a dudas lo fecundo de la colaboración entre compositor y tenor se produjo con la obra “Cancionero hispánico” en el que Salvador Ruiz de Luna recoge con su música el folclore y diversos aspectos musicales que transforma en un homenaje a la gran mayoría de las provincias españolas (casi todas tienen alguna obra dedicada) y a gran parte de los países de Hispanoamérica.
Esta ingente obra recogida en cuatro discos en los que Kraus cuenta con el acompañamiento musical a cargo de José Tordesillas fue escrita en muchos casos con unas dificultades musicales y de tesitura para que solo Kraus pudiera abordar su interpretación.
Tras esta introducción por mi parte en los próximos días realizaré una breve semblanza de Salvador Ruiz de Luna partiendo de las notas de Joaquín López González.
La primera muestra musical de este monográfico es una obra titulada “Mi Sanjuanera” y que en el día de hoy podemos ver en un fragmento de un documental de 1982 protagonizado por Alfredo.
Punto final a este documental que de manera fragmentada os he ido mostrando con motivo del próximo aniversario de Kraus.
En el día de hoy entre otras cosas Alfredo nos habla del Lied y más concretamente del “lied” español para el que reclama un mayor protagonismo.
Se muestra también algunos fragmentos de entrega de premios así como de la participación de Kraus en actos relevantes aunque no exentos de cierta polémica en algunos casos como lo fue por ejemplo el de su participación en los juegos olímpicos de Barcelona-1992.
Ya no me queda más que deciros por esta semana salvo invitaros, una vez más, a presenciar los dos vídeos que os he preparado para este próximo lunes 24 y que seguro hará las delicias de todos vosotros.
Penúltima entrada de esta serie de cinco entregas con un documental sobre la vida y arte de Alfredo kraus que he decidido compartir con vosotros esta semana previa a la celebración el próximo lunes, del cumpleaños de Alfredo. Seguimos recorriendo diferentes aspectos de la personalidad de este genio del canto para que todos los que no lo conocen suficientemente, ahora tengan posibilidad de ello.
Mañana finalizaremos esta serie haciéndola coincidir con el final de la semana y el próximo lunes 24 os mostraré algo anecdótico y entrañable. Como pista os diré que en el segundo vídeo de hoy sale un fragmento de algo que os mostraré el lunes pero no os digo más, os dejo con la intriga... :-)
Llega la tercera entrega de estos vídeos monográficos sobre la historia de Kraus y lo hace nuevamente con dos entregas. En la primera de ellas el propio Alfredo nos explica algunos de los motivos que le llevaron a “dejar de lado” las operas Mozartianas en beneficio del repertorio que ya todos conocemos.
Por otro lado se habla también de la faceta docente de Kraus y su interés en transmitir a los jóvenes valores, todos sus conocimientos y experiencia para beneficio de estos.
Mañana tendremos la cuarta entrega, feliz día todos.
En el día de hoy tenemos la segunda entrega de estos documentos audiovisuales en los que casi a modo de autobiografía Don Alfredo nos relata su vida.
Hoy concretamente tendremos dos nuevos videos en el que entre otras cosas nos narra como fueron sus años de estudio tanto en Barcelona primero, como en Milán con posterioridad.
Veremos algunas imágenes de la familia que fundó junto a Rosi, su esposa, en el mismo año de su debut operístico y así diferentes aspectos de su vida en los primeros años de su fulgurante carrera.
Hola a todos, este último fin de semana he disfrutado detres días de lo más intensos en tierras de Jaén los cuales os describiréla próxima semana con más tiempo y por otras razones que ahora conoceréis. Os describiré con todo lujo de detalles como he conocido una tierra y unas gentes maravillosas, todo gracias a la amabilidad y hospitalidad del Doctor Eduardo Lucas, y además con el componente añadido de haber recorrido lugares cual si de una peregrinación se tratara, por los cuales también había pasado nuestro añorado tenor.
Os mostraré y hablaré de lugares y rincones donde Kraus disfrutó de momentos de gran felicidad con estas gentes de las que os hablaba al principio pero todo esto y más lo disfrutaréis la próxima semana ya que la presente va tener un carácter especial y esto se debe a lo siguiente: el próximo lunes día 24, es el cumpleaños del Maestro (cumpliría 81 años) y para ese día os tengo preparado un vídeo sorpresa.
Mientras no llega ese día, y durante esta semana os mostraré un video que yo titularía algo así como, “Kraus, mi propia historia” y en el cual el propio Alfredo nos contará, con recuerdos e imágenes, su historia desde los comienzos hasta que ya era un artista consagrado y así en los sucesivos videos en los que he tenido que fragmentar este documental dada su duración.
Hoy os presento la primera entrega la cual espero que sea de vuestro agrado y suscite en vosotros el suficiente interés para continuar viendo el resto de las entregas que iré ofreciendo a lo largo de la semana.