En ocasiones las circunstancias son las que marcan el camino a seguir y es por ello que la crónica que tenía ya escrita para hoy así como el vídeo los dejaré para mañana.

Se nos ha ido Luciano y aunque este es un espacio dedicado para la honra, conocimiento y difusión de la vida y arte de Alfredo Kraus, no podía dejar pasar por alto la triste noticia del día de hoy para rendirle también a el, al gran Luciano Pavarotti un merecido espacio en este sitio.

Todos sabéis mi debilidad por Kraus pero también he dicho en repetidas ocasiones que no soy amigo de las exclusiones y en este sentido aunque Kraus (para mi) haya sido el más grande, reconozco el mérito, la valía y la grandísima talla de otros muchos artistas entre los que por supuesto está Pavarotti con quién he disfrutado y sigo haciéndolo, en infinidad de ocasiones y a quien considero irremplazable al igual que otros grandes tenores, en determinados roles que para mi gusto y opinión son referencia absoluta y todavía a día de hoy no han sido igualados; se me ocurre en este sentido, su Rodolfo de “La Boheme” para mi inigualable.

Para muchos Pavarotti no era más que una bonita voz donde sus dotes teatrales sobre el escenario brillaban por su ausencia; a este respecto tengo que decir que efectivamente si en escena no se podía decir que fuera un Laurence Olivier, yo particularmente aún dándole la importancia que tienen sobre un escenario las dotes interpretativas soy de la opinión que la esencia de la ópera y del canto en si, radica en la voz para quien durante cientos de años, compositores que a todos vienen a nuestras cabezas se han afanado en componer bellísimas páginas con las que nosotros nos hemos emocionado y disfrutado gracias a esos “intermediarios” que son los cantantes.

A Pavarotti no puede discutírsele su rol y protagonismo de gran cantante de masas, posiblemente desde Enrico Caruso ningún cantante alcanzó tanta popularidad como el tenor de Módena.

Hablar de la carrera de Pavarotti por mi parte a estas alturas carece de importancia ya que cualquiera de vosotros tiene acceso a gran cantidad de libros y lugares de Internet donde se realizan semblanzas completísimas del tenor.

Yo particularmente soy de la opinión que lo mejor de Luciano se nos ofreció durante sus tres primeras décadas de carrera, posteriormente y bajo mi punto de vista, muy personal, creo que tomo algunos caminos artísticos y que nadie crea que me estoy refiriendo a los macroconciertos de los tres tenores, no, yo me refiero algunos cambios que introdujo en su repertorio y que modestamente no creo que fueran de lo más adecuado para su preciosa voz de tenor lírico.

Es curioso por otro lado, no se si habéis reparado en ello, como el fallecimiento de Luciano guarda una serie de paralelismos con el de Kraus, ambos fallecen a los 71 años, los dos de cáncer de Páncreas y además en el mismo mes de septiembre, tan solo por cuatro días no coincidieron en fecha.

Dicho esto y teniendo en cuenta lo mucho quese publicará y dirá en los próximos días y semanas solo me queda finalizar esta crónica con dos pequeños homenajes musicales.

En primer lugar os ofrezco un video musical realizado a modo de collage con diferentes imágenes del tenor italiano; el tema que he escogido tiene un simbolismo especial por el título del mismo.

Se trata de la canción “Caruso” de Lucio Dalla que con el tiempo ha sido versionada por diferentes artistas pero que como nadie interpretó Luciano y a quién se la oí la primera vez cuando este tema formó parte de una serie de televisión protagonizada por Sofia Loren a finales de los ochenta y cuyo título creo recordar que era “Mama Lucia” y estaba basada en una obra de Mario Puzo.

En segundo lugar, os ofrezco una primicia de Kraus; me pareció que quizás por lo triste de la noticia de hoy el aria que mejor podía recoger este sentimiento era la Furtiva lágrima de del Elisir d’amore de Donizetti.

La versión que hoy os traigo es un video de una actuación de Kraus en la Opera Garnier de Paris donde actuó con la soprano June Anderson y de la cual ya os he ofrecido otros ejemplos.

Esta actuación se produjo a finales de diciembre de 1987.

Desde aquí derramamos esta furtiva lágrima por este gran artista que ha sido Luciano y con el que se nos ha ido otro baluarte insustituible de la lírica mundial el y su inconfundible pañuelo.

Descanse en Paz.