Gaetano Donizetti ha sido el compositor con el que Alfredo Kraus se ha prodigado más a lo largo de sus más de cuarenta años de carrera con un total de siete títulos en su repertorio entre los cuales se encuentran por un lado una de las cuatro obras mas representadas por Alfredo como fue Lucia di lammermoor y también una de las de paso más fugaz por su repertorio como es el caso del rol de Carlo de Linda de Chamoniux.

Hoy me centraré en esta Linda de la que os hablo  y del primer contacto de Kraus con la misma; este suceso tuvo lugar durante unas representaciones que se llevaron a cabo en el Teatro alla Scala de Milán en Marzo de 1972. Aquellas representaciones quedaron para la posterioridad como paradigma de maestría a la hora de abordar a Donizetti y el belcanto en general.

Por suerte para todos nosotros, alguien tuvo la brillante idea de grabar una de aquellas representaciones, concretamente la del 16 de marzo y es la que hoy en día treinta y seis años después nos permite maravillarnos una vez más con el ARTE supremo de este músico inigualable.

A propósito de estas representaciones y para los más inquietos, os invito a que a través de Internet o de cualquier otro medio averigüéis todo lo que os sea posible acerca de estas representaciones del año 1972 ya que el viernes os pondré otro fragmento de esta representación y utilizaré la misma para rectificar  todo lo concerniente a un tema que se suscitó la temporada pasada en el teatro Milanés, pero eso queda para el viernes.

Hoy para abrir boca os dejo este dúo del primer acto entre Carlo y Linda, interpretados respectivamente por Alfredo Kraus y Margherita Rinaldi.

Junto a ellos y conformando un extraordinario elenco de artistas se encontraban el barítono Renato Brusón y en la dirección musical, el maestro Gianandrea Gavazzeni.