La Coctelera

Categoría: Ruggiero Leoncavallo

Una joya para descubrir

 Mañana día 3 de Mayo y con una semana de retraso estará en antena el tercer programa de la serie que dedicamos a Alfredo Kraus y que podréis seguir desde aquí (a partir de las 16:00 h, hora española).

 Debido a este retraso de una semana, este mes de Mayo tendremos dos programas dedicado a Alfredo, el de mañana día 3 y el del último lunes como está establecido y que será el día 31.

 

Dicho esto, os adelanto también una noticia que no es nueva para mí pero quizás para muchos de vosotros si y que no he querido dar antes por la imposibilidad de momento de hacerla pública. La noticia es un auténtico bombazo por lo que constituye y así fue como yo la recibí.

 

Dicha noticia tiene que ver con el primer documento sonoro que se conserva de nuestro idolatrado Alfredo Kraus; como ya puse en su día aquí en el blog y para deleite de todos vosotros, este documento hace referencia a un recital ofrecido por Alfredo junto a dos colegas la soprano Elisa de la Nuez y el Barítono Tomás Hernández Pulido en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas el 10 de diciembre de 1954 es decir, algo más de un año antes de que se produjera el debut profesional de Alfredo en El Cairo.

 

Pues bien, en aquel recital Alfredo interpretó unos fragmentos un tanto "raros" para lo que sería su repertorio posterior y que fueron dos fragmentos de "I Plagiacci" de Leoncavallo y otros dos de la "Aida" de Verdi.

Esos dós fragmentos de Payasos podeis escucharlos aquí en la entrada que hice en su día e igualmente el "Celeste Aida" de ese recital de 1954. El cuarto fragmento es el dúo del ultimo acto de Aida que cantó en aquella ocasión y que por desgracia no llegó a grabarse.... Pero ¡¡oh maravilla!! ha aparecido ese dúo........... si, y uno ha tenido el privilegio de escucharlo y es impresionante y emocionante escuchar a un  jovencísimo Alfredo de 27 años interpretando a Radamés en este dúo de enorme belleza que compuso Verdi para el final de Aida.

 

La "mala" noticia de momento para vosotros es que no me han autorizada a difundir este dúo que me consta ya está a disposición de los herederos de Kraus para que den al mismo el uso que crean conveniente.

En cualquier caso no creo que debais perder la esperanza que cualquier día de estos me den ese "permiso" para poner aquí ese auténtico diamante musical que es poder oir a Kraus, con 27 añitos, sin su formación vocal terminada pero ya muy, muy afianzada, y en este dúo lleno de belleza y que nunca más volvería ainterpretar.

 

Tiempo al tiempo mis queridos amigos que como suele decirse lo bueno, en cocasiones, se hace esperar y el día que pueda publicarlo lo anunciaré aquí a bombo y platillo e inclusive con una fanfarria si hiciese falta para que nadie se lo pierda.

 

Abrazos a todos amigos, contertulios y Krausistas del mundo entero.

Werther

Una rareza discográfica (I Pagliacci)


Una pareja de enamorados, Rosi y Alfredo, Alfredo y Rosi



Esta semana que llevamos con un Kraus centrado en lo más clásico de su repertorio la vamos a “romper” con un fragmento diametralmente opuesto a lo que eran sus personajes de tenor lírico-ligero.

Esta afirmación mía responde a que para el día de hoy he elegido un fragmento de la ópera de Ruggero Leoncavallo, “I Pagliacci” (los payasos).

Desde luego es bien sabido por todos que Alfredo no interpretó jamás el papel de Canio sobre los escenarios pero si que se acercó un poco al mismo a través del disco en algunos de los fragmentos más señalados de esta obra.

El “O Colombina” que hoy podréis escuchar fue grabado por el maestro en 1975 y junto a el se encuentra la Orquesta Manuel de Falla con la dirección musical de Nicola Rescigno.

Os espero en el día de mañana para finalizar la semana con una sugerencia que deseo plantearos.

Besos y abrazos.



O Colombina, il tenero fido Arlecchin
È a te vicin!
Di te chiamando, e sospirando aspetta il poverin!
La tua faccetta mostrami,
Ch'io vo' baciar senza tardar
La tua boccuccia.
Amor mi cruccia!
E mi sta a tormentar!
O Colombina, schiudimi il finestrin,
Che a te vicin di te chiamando,
E sospirando è il povero Arlecchin!
A te vicin è Arlecchin!


Alfredo Kraus "INÉDITO" (2ª parte)

Mis queridos amigos, aquí está la segunda pieza de Kraus y segunda a su vez de "I Pagliacci" que se conserva del recital de 1954.
Os dejo aquí esta "Vesti la Giubba" que junto con la romanza de ayer y el "O colombina" que grabó en 1975 (un día de estos le tocará salir a "escena") son los únicos fragmentos de la ópera de Leoncavallo que cantó Kraus.

Alfredo Kraus "INÉDITO"

Mis queridos amigos, hace unas semanas, dos de vosotros me pusisteis sobre la pista de un fichero de audio que “pululaba” por internet con el nombre de “Recital de Kraus-1954”.

Evidentemente en un principio tome con bastante escepticismo la noticia puesto que se me hacía extraño que tras tantos años no se tuviera conocimiento de dicho recital pero después de muchas indagaciones y sobre todo gracias a una de las personas que mas íntimamente estuvieron ligadas a Kraus durante sus últimos veinte años he podido constatar que tal recital tuvo lugar y todo ello refrendado con dos documentos, que mas adelante comentaré.

Por otro lado el mencionado fichero que existe por ahí incluye una serie de piezas que efectivamente están cantadas por Kraus pero que no son ni mucho menos de esa histórica ocasión ya que en el evento que hoy nos ocupa, Kraus solo tuvo cuatro actuaciones.

Desde varios años antes a su debut profesional Alfredo Kraus participó en pequeños conciertos y dando pequeños recitales en círculos bastante locales (los primeros datan de 1949) hasta que en el año 1954 concretamente el 10 de diciembre surgió la oportunidad de participar en un recital en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas acompañado con orquesta junto a otros dos cantantes, la soprano Elisa de la Nuez, y el barítono Tomás Hernández Pulido.

Este concierto fue grabado en un magnetófono de la época y se conservan tres de las cuatro intervenciones de Kraus en dicho evento que fueron dos fragmentos de “I Pagliacci” el “Celeste Aida” de la ópera de Verdi e igualmente el dúo final que cierra esta ópera del compositor de Buseto.

Por desgracia, este ultimo fragmento (el del último acto de Aida) no se ha conservado o simplemente está desaparecido (quizás algún día aparezca por algún recóndito lugar).

A continuación os invito a escuchar un fragmento de este recital y que podríamos calificar prácticamente inédito en la carrera de Kraus como es el “Un tal gioco, credete mi” de I Pagliacci.

Ciertamente hoy en día y tal como se desarrolló su posterior carrera se hace extraño las romanzas escogidas para este recital teniendo en cuenta que son piezas mas propias de un tenor spinto; ya sea por un mal asesoramiento o por no estar del todo definido cual sería el repertorio mas acorde a sus condiciones (Kraus llegó a comentar que en las aulas donde estudiaba y practicaba con sus maestros debido a la acústica y tamaño de las mismas en ocasiones daba la impresión que su voz no fuera tanto la de un tenor lírico-ligero como si de una voz de más empaque).

Quisiera igualmente hacer una consideración y es que en el momento de celebrarse este concierto todavía le quedaba a Kraus por delante más de un año hasta que se produjo su debut profesional y hay que ver como suena ya suvoz; en este sentido quiero transcribiros unas lineas del libro "Confidencias para una leyenda" de F.Lacombrade en el que en un fragmento del mismo se aborda el tema de la enseñanza:

"..... (en este momento de la entrevista hablan de su maestra la señora Markoff).....

F.L. Su legendario agudo, ¿estaba ya asegurado?

A.K. Digamos que iba llegando solo, sin sensación de dominarlo completamente.

F.L. ¿Hasta dónde llegaba? ¿Al mi sobreagudo?

A.K. Aún no, do sobreagudo, re sobreagudo... Pero sólo estudié con ella cuatro meses el primer año y tres meses el segundo. Más tarde me enviaron a Valencia a hacer el servicio militar. Allí seguí los cursos de oficial. Aproveché para trabajar con un profesor llamado Francisco Andrés. El también me enseñó mucho, ¡mucho! Tenía una técnica soberbia, aunque debo decir que nunca cantaba mientras me enseñaba. Después de estas experiencias y la determinante, que tendría en Milán con Mercedes Llopart, puedo decir que un gran número de años de estudio es superfluo. Hay que aprender con discernimiento ¡eso es todo! Cuatro meses con la señora Markoff, un año, tres meses, el segundo, seis meses en Valencia y nueve en Milán bastaron para mi formación. Sin embargo, es justo añadir que después de mis debuts escénicos, continué estudiando ¡ y que aún continúo haciéndolo!

F.L. ¡Nunca imaginé que una formación pudiera ser tan corta!

A.K. Verá usted: la técnica del canto o se comprende de entrada o no se comprende nunca. Hay que captar el lenguaje, las leyes, y sin saber aplicarlas, ejecutarlas, mecanizarlas, reproducirlas ... Siendo estas últimas cuestiones lo más arduo. Existen seres dotados de una bonita voz que permanecen completamente herméticos a esta ciencia. No pueden captar la parte de imaginación que, a fin de cuentas, termina siendo lo esencial. Hay otros que que comprendiéndolo se muestran incapaces de reproducir el efecto... Hay que conseguir que se convierta en segunda naturaleza de uno mismo. La dificultad mayor reside en eso, porque no existen dos voces semejantes en la forma de lograrlo. Existen tantas como individuos cantando. Aunque nada es posible sin el destello de la imaginación.

(....... continua la charla ..........................) "

Kraus canta "Mattinata"

Esta es sin duda una de las canciones mas conocidas dentro del ámbito lírico y que raro es el tenor que no la ha interpretado en alguna ocasión.
La canción fue escrita por Leoncavallo para el gran "Dios" de la lírica de aquella época que como no, era Enrico Caruso.
Para los amantes de las denominas "grabaciones históricas" deciros que existe una grabación de una Mattinata interpretada por Enrico Carusoa compañando al piano por el mismísimo Ruggiero Leoncavallo.

Aquí os dejo esta versión, como siempre tan singular, que realizó en los años sesenta el Maestro.


L'aurora di bianco vestita
Già l'uscio dischiude al gran sol;
Di già con le rosee sue dita
Carezza de' fiori lo stuol!
Commosso da un fremito arcano
Intorno il creato già par;
E tu non ti desti, ed invano
Mi sto qui dolente a cantar.

Metti anche tu la veste bianca
E schiudi l'uscio al tuo cantor!
Ove non sei la luce manca;
Ove tu sei nasce l'amor.

Ove non sei la luce manca;
Ove tu sei nasce l'amor.