La Coctelera

Categoría: Tomás Barrera

Al amigo Eduardo Lucas...


Portada del disco grabado en 1959

Ayer os comentaba como en el día de hoy os contaría una anécdota entre el doctor Lucas y Kraus. Aprovechando este simpático suceso quiero precisamente en el día de hoy dedicar esta entrada a Eduardo para agradecerle de un modo público, primero la dedicación de todos esos años que se tomó para deleitarnos con este libro en el que nos recoge momentos imborrables e históricos de la vida de Alfredo y donde sobre todo se nos muestra la faceta más humana de un artista que hubiéramos desconocido por completo si no fuera por alguien cercano a él que nos hubiera relatado estos episodios. Además de por el libro le agradezco su aportación de material así como el involucrarme de algún modo en algunos de sus proyectos.

¡¡¡ MUCHAS GRACIAS EDUARDO !!!

No es casualidad el fragmento musical que os ofrezco en el día de hoy y que tiene esta historia…

La versión de este “Adiós Granada” perteneciente a la Zarzuela "EMIGRANTES" fue grabada por Alfredo en 1959 en un disco titulado “A Granada”; hasta aquí todo normal. Pasan los años y cuando ya Eduardo Lucas conoce y mantiene una estrecha relación con Alfredo le pide a este si no podía cantar en algún concierto precisamente el “Adiós Granada”. Alfredo con evasivas de todo tipo, le dice que no podía ser que si esto que si lo otro…

En vista del poco éxito, a Eduardo (muy avispado el) se le ocurre hacerle oír a Alfredo diferentes versiones de esta pieza en todo tipo de estilos y maneras de canto diferentes: lo cierto es que ninguna de las versiones le agradaba especialmente hasta que escuchó una que le pareció que no estaba del todo mal (es la versión que hoy os traigo) no sé si el comentario fue dicho en tono irónico o porque realmente no se reconocía. Yo me inclino a pensar indudablemente que este gesto de Alfredo era más debido a su ironía, el caso es que el doctor Lucas acabó por salirse con la suya y de este modo Alfredo llegó a interpretar en más de una ocasión esta Granadina.

En mi caso he de decir que me quedo más con las versiones de los años 80 y 90 que no con esta de 1959 pero quería ilustraros con lo que fue el primer acercamiento de Alfredo a esta obra de Calleja y Barrera.

Buen fin de semana y saludos cordiales para todos, especialmente para un amigo de apellido BUESO para más señas.




Adiós Granada, Granada mía,
yo no volvere a verte
mas en la vía.
¡Ay, me de pena!
vivir lejos de tu vega
y del sitio ande reposa
el cuerpo de mi morena.

Dobla campana, campana dobla
que tu triste sonido
me traen las olas,
que horas tan negras
en la cajita la veo
y la nieve de sus labios
aun en los mios la siento.
Dobla, dobla campana.


"Adiós Granada"

Hoy doy por finalizada nuestra semana musical ya que por motivos personales me ausento unos días de Barcelona y no estaré de vuelta hasta el próximo martes día 29.

Quizás no sea muy original pero quiero cerrar la semana tal y como la empecé, con el recital de Kraus en el Teatro Real en el año 1984; en este ocasión con el “Adiós Granada” de Tomás Barrera y Rafael Calleja, música y letra llena de sentimiento que embarga a uno de emoción si se siguen ambas con especial atención. Debo deciros que en mi caso por más veces que la escucho siempre se me pone la piel de gallina y me parece que sensaciones parecidas tuvieron los asistentes a este magnífico recital madrileño a juzgar por la ovación que le brindan a Kraus cuando finaliza esta interpretación.

Este tema pertenece a la Zarzuela que lleva por título “Emigrantes”, con libreto de Pablo Cases.

Se da en este concierto de 1984 y con este “Adiós Granada” la anécdota curiosa de que Kraus interpreta este tema en esta ocasión, en el teatro del que el mismo compositor burgalés (Calleja) fue empresario y no sólo del Real sino también del Teatro de la Zarzuela del que era director además de su propietario.

Dicho esto os emplazo nuevamente para el próximo martes para ofreceros nuevo material, mientras tanto seguir disfrutando del que ya está editado.

Besos y abrazos para todos-as.

Werther



Adiós Granada, Granada mía,
yo no volvere a verte
mas en la vía.
¡Ay, me de pena!
vivir lejos de tu vega
y del sitio ande reposa
el cuerpo de mi morena.

Dobla campana, campana dobla
que tu triste sonido
me traen las olas,
que horas tan negras
en la cajita la veo
y la nieve de sus labios
aun en los mios la siento.
Dobla, dobla campana.