Hace unos días os presenté el primer fragmento de esta Zarzuela en una extraordinaria versión. Hoy os traigo un segundo número, el que sera posiblemente el más conocido de esta gran Zarzuela y grabado en numerosos ocasiones por diferentes cantantes, se trata del pasacalles y sobre todo la "jota" de Leonardo.
Aquí os dejo este fragmento en el que participan Alfredo Kraus, Teresa Berganza, Dolores Cava y Carlos Munguia acompañados del Coro de cámara del Orfeón Donostiarra. La grabación fue realizada en 1957.

Queridos amigos:
Quisiera saber còmo puedo hacer para conseguir algunos de los videos de zarzuela (con las voces dobladas) que pasaban hace unos años en la televisiòn española.
Agradecerè su respuesta.
Ademàs, quisiera conseguir algo grabado màs ùltimamente, ya sea en VH o DVD.
Muy agradecido, un aficionado de hace 50 años,
Alberto.
Amigo "Alberto Chàvez", bienvenido, tengo que decirle que conozco esas zarzuelas con "voces dobladas" como usted bién indica. No sé de donde es ni donde vive pero lo cierto es que aquí en España yo en visto en más de una ocasión esa colección de zarzuelas puesta a la venta en grandes almacenes y además ya en el formato de DVD.
Espero haberle ayudado en su cuestión y reciba un cordial saludo.
Es una pena, lo poco que han coincidido sobre un escenario, Teresa Berganza y Alfredo Kraus. Salvo aquella "Hora española" de Ravel, en Chicago, y algún Werther, creo que no han cantado nunca más, juntos. Es cierto que el repertorio, no era coincidente, salvo en la ópera de Massenet. Pero en los comienzos de carrera de Kraus, algún Barbero de Sevilla, podrían haber cantado,juntos, aunque en por entonces, la Rosina solía interpretarse por sopranos ligeras. Menos mal que en alguna zarzuela, podemos disfrutar del arte de estos dos grandes artistas. Menos es nada. Un saludo.
Pues fíjese, D. Enrique, que, con ser triste y no poco las contadas veces en que la Berganza y Kraus coincidieron en un escenario (como Vd. muy bien apunta, los diferentes repertorios no lo hicieron posible), personalmente aún me causa más pesar la igualmente corta colaboración profesional que se dio entre el canario y Victoria de los Ángeles. Dos verdaderas almas gemelas que, empero, no fue posible juntarlas en los teatros con la frecuencia que hubiera hecho posible la consolidación de la que sin duda habría sido una pareja artística de difícil parangón. Y eso que en este caso sí había más de una ópera –“Traviata”, “Romeo et Juliette”, “Faust”, “Manon”, “Werther”,…- compartida por ambos intérpretes; acaso no fue posible armonizar sus respectivas agendas. Una lástima también. Saludos muy cordiales.