En Octubre de 1987 se celebró en el Carnegie Hall
Ambos deleitaron a los presentes con un fragmento del Acto I de “La hija del regimiento”. Se notará que al final del dueto la “estupenda” se queda en ese sobreagudo final y no acompaña a Kraus.
Como desconozco la partitura me queda la duda de si ese agudo final se lo sacó “de la manga” nuestro tenor o simplemente está ahí pero esa noche su compañera no estaba para tales florituras.
Lo cierto es que hemos podido disfrutar también hace poco,de este mismo dúo en la versión de Kraus y June Anderson que se celebró ese mismo año, concretamente en el mes dediciembre en la Ópera Garnier de Paris, y aquí pudimos comprobar como ambos cantantes al unísono se suben a las “alturas” en ese final.

ES UNA PENA QUE NADIE COMENTE DE OPERA A MI GAYARRE Y KRAUS LOS MEJORES
¡Cuánto disfruto con este dúo!. La complicidad de D. Alfredo y la Sutherland es evidente. Cuando dos artistas disfrutan de lo que hacen, hacen disfrutar aún más a quienes los ven y escuchan. Y si esos artistas son de lo mejor que ha dado el siglo XX, más todavía.
Me da la impresión que el agudo final debió ser una concesión de Joan Sutherland y de Bonynge (tanto monta...). En la versión en disco de 1973, ninguno de los dos da el agudo final. Me inclino a pensar que la noche de la Gala Tucker, la "Stupenda" no estaba para grandes florituras, como bien apuntas. En Youtube existe otro video de esta gala, en el que Sutherland canta un trío de "Les Contes d´Hoffmann", y se nota que no estaba en su mejor noche (o al menos así me parece a mí). Ahora bien, me parece un dechado de generosidad el hecho de que Sutherland, y sobre todo Bonynge, su marido, permitieran al Maestro dar el agudo final él solo. Sobre todo si tenemos en cuenta que Bonynge siempre trabajó y dirigió para mayor gloria de su mujer. Aunque siempre me quedará la duda de si, efectivamente, como dices también, el agudo se lo sacó el Maestro de la manga.
No sé por qué, pero con esto de los posibles imprevistos, me ha venido a la mente un hecho que me pareció anecdótico. Seguro que a D. Alfredo no se lo pareció, pero a mí no dejó de parecerme curioso. Sucedió durante la representación de un concierto lírico, en el que Kraus compartía cartel con Katia Ricciarelli, Ruggiero Raimondi, y Paolo Coni, creo. El concierto salió en disco y DVD con el título "Opera Stars in concert" (creo que hubo una primera y una segunda parte). El caso es que D. Alfredo cantó el aria de la Traviata "lunge da lei", seguida de la cabaletta "O mio rimorso". Cuando terminó el aria, el público empezó a aplaudir, y el director de orquesta atacó la cabaletta de seguido. No sé que pasaría (sospecho que Kraus a lo mejor quería que el director aguantara un poco más, para poder darse un respiro, no sé), pero la cuestión es que las miradas "asesinas" que le echa el Maestro al director de orquesta durante las primeras frases de la cabaletta, son curiosas.
Un abrazo.