En el mes de Julio de 1987 concretamente el día 19, Alfredo Kraus dio un concierto al aire libre en la ciudad de Barcelona. El marco del mismo fue la avenida de Maria Cristina a los pies de Montjuit teniendo como telón de fondo la fuente de Buigas así como el Palacio nacional.

Este fue un concierto verdaderamente emocionante que en muchos momentos produjo que se derramaran lágrimas por algunos de los 17.000 espectadores que acudieron a aquella cita veraniega. Sin duda uno de esos momentos se produjo cuando Alfredo envió un emotivo saludo de ánimo y esperanza hacía otro colega, José Carreras que hacía pocas semanas había sido ingresado en un hospital norteamericano a raíz de una leucemia que le había sido diagnosticada; una cerrada ovación fue la respuesta del público de la ciudad condal hacía uno de sus paisanos mas ilustres y que en aquellos momentos estaba pasando por un duro trance.

La sensibilidad estaba a flor de piel ya que como estos días pasados, nos han recordado, unas semanas antes de este concierto se producía en Barcelona uno de los mayores actos terroristas perpetrados en nuestro país.

Y como colofón a tanta emoción Kraus terminó por “tocar” la fibra de todos los asistentes cuando decidió terminar el concierto con un “bis” muy especial cantado en catalán, se trata del tema “Russo” sin duda, una de las páginas más bellas y hermosas compuestas en la lengua catalana.

La parte musical de la velada que nos ocupa corrió a cargo de la Orquesta ciudad de Barcelona bajo la dirección de Alberto Argudo y teniendo también como colaborador al coro de la ABAO.

Como primera toma de contacto de este recital he escogido el conocido fragmento de Martha de Friedrich Von Flotow. La calidad tanto de las imágenes como del sonido no se pueden decir que sean excelentes pero si lo suficiente como para que sean mostradas como un nuevo documento del buen hacer de Kraus.

"Imagen del hermoso lugar donde se celebró este concierto"

M'appari tutt' amor,
il mio sguardo l'incontro;
bella si che il mio cor,
ansioso a lei volo;
mi feri, m'invaghi
quell' angelica belta,
sculta in cor dall'amor
cancellarsi non potra:
il pensier di poter
palpitar con lei d'amor,
puo sopir il martir
che m'affana e stranzia il cor.
M'appari tutt'amor,
il mio sguardo l'incontro;
bella si cheil mio cor
ansioso a lei volo;
Marta, Marta tu sparisti
e il mio corcol tuo n'ando!
Tu la pace mi rapisti,
di dolor io moriro.