Ocho años sin "DIOS"

Hoy es un día especial para todos los que amamos este hermoso arte que es el canto y más concretamente para los que somos “Krausistas” de pro. Los que ya conocen este rincón que administro para difundir la obra de Alfredo Kraus sabéis que no tengo por norma hacer más de una "crónica" por día pero hoy es un día especial así que de ahí esta “entrada” excepcional.
Lo especial del día de hoy es que se cumplen ocho años de la desaparición de nuestro TENOR y que como comentaba hace unos días a raíz del fallecimiento de Luciano, casi se ponen de acuerdo ambos cantantes hasta en la fecha de abandonarnos.
Para conmemorar el aniversario del día de hoy os dejo por un lado la editorial que el periódico EL MUNDO le dedicaba el 12 de septiembre de 1999 y por otro lado os hago un pequeño regalo musical, un Kraus Mozartiano.
Ya hemos hablado aquí en varias ocasiones, de lo que pudo haber sido y no fue, el binomio Kraus-Mozart.
Yo a modo particular diré que no es un binomio que echara de menos y es que si bien disfruto enormemente de la obra sinfónica y concertina del genio de Salzburgo, no me sucede lo mismo con el legado que nos ha dejado en el apartado lírico si bien reconozco la preciosidad de muchos de los pasajes de su obra.
En cualquier caso, aquí os dejo un nuevo ejemplo de Kraus cantando a Mozart, lo cual según la crítica y los expertos no se le daba “nada mal”.
Esta es la romanza “Un aura amorosa” perteneciente a la ópera Cosi fan tutte y que el maestro interpretó durante una gala celebrada en 1990 en el auditorio de "Los jameos del agua" en la isla de Lanzarote.
¡¡¡ VIVA KRAUS !!!
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EDITORIAL del periódico "EL MUNDO" 12-09-1999
KRAUS:HOMENAJE A LA CALIDAD
El fallecimiento de Alfredo Kraus, acogido con dolor en todos los teatros del mundo y en la prensa internacional, ha despertado también un inusitado fervor popular.
Miles de personas visitaron ayer la capilla ardiente instalada en el Teatro Real de Madrid en una manifestación de duelo que no se había repetido, en cuanto al impacto y al número de personas, desde la muerte de Lola Flores. Y no es baladí la comparación, porque demuestra que el nivel cultural de la población española ha mejorado sensiblemente en los últimos años, y que no son incompatibles, en un mismo país, la devoción por una representante del folclor y el respeto y aprecio a la calidad artística personificada en el tenor canario.
Kraus representa, en el mundo de la ópera y en el de la cultura en general, una muy especial exigencia por la pureza del estilo y el dominio de la técnica. Frente a otros grandes nombres del bel canto, jamás hizo concesiones a la popularización, ni sacando la ópera de los teatros, ni interpretando temas ajenos a un repertorio cuidado al detalle y ajustado siempre a los registros de su portentosa voz. En Alfredo Kraus, se ha dado una inimitable combinación de dotes naturales, sensibilidad artística y pasión por la técnica del canto que ha hecho posible que, durante 43 años, haya triunfado en cuantos escenarios del mundo ha visitado y haya recibido, al mismo tiempo, el permanente reconocimiento de los públicos y de la crítica más exigente. Son las dotes que lo convirtieron en uno de los más señalados maestros del canto. En su carrera artística, los triunfos -posee el récord del aplauso más largo en una representación operística: 48 minutos- estuvieron siempre jalonados por cursos y clases magistrales de los que han surgido muchas figuras. Y ha sido, también, un hombre coherente con sus ideas y amante de la verdad.
Aquel famoso «no quiero más sorpresitas» de María Callas, cuando un jovencísimo Kraus se llevó en 1958 los aplausos de La Traviata, se repitió a menudo fuera de las tablas ante un tenor crítico con las desviaciones del negocio de la ópera. Quizá esa actitud haya sido la que, contestada con mezquindaz, impidió su deseada y última representación de Werther en Madrid. Pero los miles de personas que ayer acudieron a despedirle han sabido reconocer su calidad, humana y artística, y su rigor.
Un'aura amorosa del nostro tesoro
Un dolce ristoro al cor porgerà.
Al cor che nudrito da speme d'amore
D'un esca migliore bisogno non ha.
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Sipuo dijo
Me sumo a este pequeño homenaje para recordar tal fecha como hoy. Para mí inolvidable, pues mañana hace también 8 años que me casé, con la pena interior por el fallecimiento de mi admirado Alfredo Kraus. Siempre eterno.
La verdad es que 'Un aura amorosa' lo canta como pocos. Y lo poco que se prodigó con Mozart el jodío.... Bravísimo, como siempre.
Saludos.
10 Septiembre 2007 | 04:25 PM