En Diciembre de 1980 Kraus ofrece un recital en Nueva York acompañado de un joven Edelmiro Arnaltes al piano, en la que sería la primera colaboración o una de las primeras, con el tenor canario.

En dicho recital estaba presente entre el público una grandísima artista que además resultaba ser una gran amiga del cantante; estoy hablando de Victoria de los Ángeles.
El caso es que Alfredo en la segunda parte ya del recital en un momento dado decide antes de abordar la nueva pieza hacer una dedicatoria a esa gran amiga y gran artista, todo ello, entre el clamor del público como vosotros mismos tendréis ocasión de escuchar a continuación.
El fragmento dedicado por Kraus es la romanza “L’amour, l’amour” del Romeo y Julieta de Charles Gounod.