La Coctelera

Alfredo Kraus, "EL TENOR"

Vida y obra de un milagro de la naturaleza humana.

24 Noviembre 2007

¡¡¡ GRACIAS ALFREDO !!!



Alfredo junto a su hermano y su madre en los años ochenta

Hoy es el gran día, tal día como hoy de hace ochenta años, doña Josefa Trujillo daba a luz a un pequeño ruiseñor de ojos azules que con el tiempo, la dedicación, el estudio y unido a unas portentosas facultades, enamoraría con su voz a miles y miles de personas en todo el mundo una de las cuales es un servidor.

En este día tan especial, también el contenido de la entrada de hoy tenía que ser especial y a la altura de las circunstancias; espero que con la elección que he realizado para este día pueda cubrir las expectativas de tan magno acontecimiento.

Solamente pondré una pega al material que hoy mostraré y es un pequeño defecto en el sonido; podría parecer que la voz de Kraus suena diferente y así es, pero no por un problema de su extraordinario instrumento sino de un problema técnico en la grabación espero que tras ver y oir los fragmentos de hoy me digaís si valía la pena o no mostrar estos extractos aun a pesar de cierta deficiencia con el sonido.

Bueno y ya pasemos a lo que nos interesa, al canto puro y duro.

En la vida de todo artista hay noches de un “clima” especial, veladas en las que se conjuran gran número de circunstancias y hacen de ese momento algo único e irrepetible. Uno de estos momentos tuvo lugar el 5 de Marzo de 1984, esa noche Alfredo ofrecía un recital en el Teatro Real madrileño (años antes de que se produjera su remodelación para convertirse en lo que es hoy en día) y que servía de algún modo como colofón y cierre a unas jornadas que días previos había dedicado el tenor a la transmisión de sus enseñanzas a un grupo de jóvenes que tuvieron el privilegio de asistir a las explicaciones del gran catedrático de la voz.

El mencionado concierto de Kraus había provocado un enorme interés en la capital y es que no en vano el madrileño ha sido junto con el de cinco o seis ciudades más, el público más entusiasta del tenor canario.

Desde el comienzo del recital la unión entre público y artista fue total, había un “algo” en el ambiente de carácter mágico que tenía a los espectadores embelesados además de la propia voz de Alfredo, por supuesto.

De este recital cuyas diferentes piezas no tienen ninguna, desperdicio alguno, he escogido como más ilustrativa una en la que utilizando un símil circense, Kraus riza el rizo.

La obra en cuestión es La Favorita y de ella la romanza del Acto I “Una vergine… hasta aquí todo más o menos correcto dentro de la dificultad que supone cantar esta exigente pieza. El canto de la misma transcurre con la elegancia y sobriedad de Alfredo, con un fraseo inmaculado, unas respiraciones inverosímiles y así hasta ese momento grandioso de la nota sobreaguda en la cual Kraus se sube a lo más alto y consigue alcanzar ese momento casi inhumano escrito por Donizetti; una vez más lo ha conseguido, y mientras todos estaban reponiéndose de ese instante mágico, va el bueno del tenor y como diciendo “ahora veréis lo que es bueno realiza una última filigrana en lo más alto que dejó a todos los presentes y aun servidor cuando lo vio y escuchó en esta grabación, con la boca abierta. Ya no había calificativos para semejante demostración de valentía, de control absoluto sobre el instrumento y en una palabra, de ARTE. El Real por supuesto se vino abajo y la cosa no era para menos.

A continuación os muestro algunos extractos de la crónica que del presente evento publicó el desaparecido periódico Ya y que he extraído del libro de Eduardo Lucas.

Tras la mencionada crónica podréis recrearos con este fragmento de La Favorita del que os he hablado y a continuación tendremos más. Efectivamente, dado el carácter extraordinario y festivo del día de hoy no sólo os voy a ofrecer un "bis" sino que incluso habrá lugar para una segunda propina, la ocasión bien lo merece. Pero eso será más tarde. He aquí la crónica del mencionado periódico:


Dos días después de ponerse a la venta las entradas para el recital, se agotaron, obligando a habilitar otros salones del mismo teatro para, a través de un circuito cerrado de televisión poder ampliar el número de oyentes.

Hacía demasiado tiempo que el gran tenor no venía por Madrid. Solo las noticias frecuentes de sus éxitos en los primeros teatros de ópera del mundo y sus discos, conservando vivo el recuerdo, acrecían el deseo del reencuentro.

Una enorme ovación saludó ya de entrada, su aparición en el escenario adornado con flores, ovación que se repetiría, cada vez mayor, a medida que su canto iba haciéndose admirable realidad, con la estupenda compañía pianística del buen camerista que José Tordesillas.

De la voz de Kraus, que se conserva admirablemente, poco hay que decir que no haya sido dicho en todos los idiomas. Era la dulzura y persuasión del timbre; la sutil capacidad expresiva, que dispone de todos los recursos, dinámica y fraseo exquisito, para manifestarse; pero, sobre todo, esa técnica de canto suya, que parece espontanea, fluida, natural, que más que ser producto del largo estudio, parece su antecedente y raíz.

Es Kraus, diríamos, quién crea las reglas, más que aplicarlas. Y siempre, con la infalible guía de la musicalidad más depurada, como si lo cantado no pudiera ser de otra manera. Al final llegó el capítulo de los insistentemente pedidos regalos: canciones tan populares como el “Adiós, Granada”, “Quiéreme mucho” o “Morucha”, aclamadas para terminar con la famosísima “Donna è mobile”, entre el general entusiasmo.”

Como os explicabla, este recital fue un auténtco frenesí por eso las propinas que proporcionó Kraus fueron un bálsamo para apaciguar los ánimos, aunque sólo levemente. Que decir de la primera propina "Quiereme Mucho" la elegancia con que es intrepetada por Kraus tan solo puede ser igualada por la letra de este tema llena de sensibilidad, ternura, AMOR. Observar como el realizador se recrea con las caras de los espectadores, especialmente las señoras, ante tal manifestación de romanticismo.

Y despues otra canción que no hace mucho ya os brindé por aquí aunque en esa ocasión fue en la versión de estudio que Kraus grabara en el año 1959, hablo de "Morucha" otro deleite para el oido, no me cansaré de decirlo, que manera más exquisita de cantar, saborear, acariciar una canción; todo esto y más es lo que Kraus realiza con este tema del maestro Quintero.

Si antes os comentaba algo acerca de la realización de este evento, por si alguno presta atención, en alguna que otra ocasión, los cámaras captan las imágenes de dos jóvenes que hay entre el público y que más de uno de vosotros reconocerá, se trata de una de las hijas de Kraus, Laura concretamente y de una de las ahijadas del tenor, la cantante Marta Sánchez.

Y de este modo estimados amigos, cierro esta semana especial dedicada al 80 aniversario de Don ALFREDO KRAUS TRUJILLO.

El próximo lunes continuaremos de nuevo por aquí y ahí va un avance, que los amigos argentinos presten especial atención.

Besos y abrazos para todos.


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17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

AMarisaC

AMarisaC dijo

Divinas felicidades. Espero que hoy el brindis de La Traviata esté sonando para tí Alfredo, en el Olimpo donde te encuentres.

24 Noviembre 2007 | 02:48 PM

chevallier

chevallier dijo

maravilloso homenaje,

FELICIDADES ALFREDO !!! y gracias

mi gusto estético musical esta en total consonancia con AK y con vosotros.

Un abrazo a tod@s, gracias Werther, por cierto te envie un mail.

25 Noviembre 2007 | 12:41 AM

selenedenebulae

selenedenebulae dijo

Un blog de lo más interesante para alguien como yo, que amo la Ópera. Te he conocido a través del blog de Chevallier y también soy una entusiasta de la voz de Alfredo Kraus. Mi abuelo le conoció en Canarias y me inculcó el amor por la Ópera, era cantante. Os leeré a los dos.

Buenas noches.

25 Noviembre 2007 | 01:10 AM

Haddock

Haddock dijo

No te imaginas cuántas veces me he preguntado por la existencia de alguna grabación de ese concierto. Desde que lo vi por televisión, no supe nada de él. Y ahora estos tres videos me han hecho revivir aquel momento. Gracias, muchas gracias, Werther. Ha sido la sorpresa más agradable del mundo.

Cuando vi el concierto por televisión, me acuerdo que también me gustó mucho el aria y cabaletta de La Traviata. Siempre que Alfredo Kraus cantaba en Madrid, yo compraba los principales periódicos para leerme todas las críticas. Y, respecto a este concierto, recuerdo que aún hubo alguna crónica que decía algo así como que "a Alfredo Kraus se le notaron algunas dificultades vocales, quizá debido a una mengua de facultades o al cansancio acumulado de las lecciones magistrales que impartió los días anteriores". No recuerdo en qué periódico fue, pero si D. Alfredo tuvo dificultades vocales en ese concierto, no sería yo el que se diese cuenta. Para mí fue un disfrute de principio a fin.

Ahora me emociona ver en el video la cara de orgullo y admiración de su hija cuando piropean a su padre. Este concierto fue una de las ocasiones en que se me hizo más patente que nunca ese halo de "algo especial" que tenía el Maestro. Las virtudes humanas son intemporales, pero debo decir que hay algo de esa generación (la de Alfredo Kraus) que admiro profundamente: el señorío. Las personas de esa generación, como las de ahora, podían ser pobres o ricas, buenas o malas, honestas o sinvergüenzas, humildes o soberbias, etc. Pero creo que tenían, y tienen, una base de empaque y saber estar muy superior a la nuestra. Ahora somos más espontáneos, más naturales quizá. Pero, por la razón que sea, creo que hemos perdido en gran medida esa "formalidad natural" que ellos tenían. Cuando queremos ser formales nos pasamos de redichos, y cuando queremos ser llanotes se nos va la mano. Ellos mantenían ese equilibrio con mucha más elegancia y naturalidad. Era su educación. Ellos han sido esclavos de su tiempo, y nosotros somos esclavos del nuestro. Ni mejores ni peores, pero siempre admiraré y respetaré con veneración el saber estar de nuestros mayores. Es una opinión personal, tan discutible como cualquiera, pero estos videos me han hecho sentir la obligación de expresarla.

Un abrazo

25 Noviembre 2007 | 04:35 AM

Werther

Werther dijo

Hola a todos y gracias por estos últimos comentarios, Amarisac, Cevallier...
bienvenida "Selene.." y querido Haddock cuan cercano me encuentro a tus palabras...
Un abrazo muy grande para todos y feliz semana, esta que mañana comienza.

25 Noviembre 2007 | 11:00 PM

Paco Roa

Paco Roa dijo

Apreciado anfitrión, dentro de este repaso de los más importantes hitos que han marcado significativamente la grandísima carrera del maestro Kraus, particularmente echo en falta uno de extraordinaria singularidad –igual ya lo tenía Vd. “in mente” su emisión o recordatorio-, me refiero, claro está, a esa “Favorita” verdaderamente única del Colón de Buenos Aires (creo que de 1967) –otro gran feudo de siempre rendido al arte de nuestro tenor-, en la que tuvo lugar un hecho ciertamente excepcional y, por el momento, no superado por nadie en la historia contemporánea de la lírica. Como bien conocen, el famoso Libro Guinness de los Récords, en su apartado operístico, realiza tres mediciones para buscar récords en este ámbito que hacen a la duración de los aplausos, vítores y demás muestras de entusiasmo y cariño de la afición, tomadas en otros tantos momentos de una representación: el número de veces que los operarios, ante la insistencia del público y no queriendo éste abandonar el teatro tras finalizar la función, se ven obligados a subir y bajar el telón para que puedan seguir saludando los cantantes; en segundo lugar, la duración total de los aplausos a la conclusión de una función; y tercero, la que a nosotros más nos interesa, el tiempo de los aplausos que el respetable dedica a un cantante a escena abierta, una vez concluye éste una intervención solista. Pues bien, en esta última categoría Alfredo Kraus tiene el récord absoluto con una ininterrumpida ovación, al término, me parece que fue, del “Spirto gentil”, que se prolongó por espacio superior a diez eternos minutos. Saludos muy cordiales.

26 Noviembre 2007 | 07:25 AM

Gino

Gino dijo

En esta ocasión no estoy muy de acuerdo . Esta "Una vergin" es uno de los rarísimos ejemplos donde Kraus deja de lado el buen gusto para provocar el aplauso. La cadencia es espectacular, pero rompe el estilo del aria. Bonisolli era aficionado a esta "puntatura", con eso está todo dicho.

Saludos.

26 Noviembre 2007 | 12:54 PM

Werther

Werther dijo

Hola a todos:
Que sorpresa más agradable verlo por aquí Sr. "Gino", la verdad es que en sus palabras hay mucho de cierto, lo que sucede es que al menos por mi parte debido precisamente a lo inusual de Kraus a hacer estos "numeritos" me ha parecido muy espectacular y por tratarse de un recital donde las piezas suelen tener poca o ninguna relación las unas con las otras creo que la filigrana circense puede tener una justificación, otra cosa sería que esto mismo lo reprodujera en plena función de La Favorita.
Con esta argumentación mía tan poco pretendo justificar nada, reconozco que soy poco objetivo cuando se trata de juzgar al tenor canario así que lo doy practicamente todo por bueno.
Un saludo muy cordial "Gino" y espero que se prodigue más por estos lares para ilustrarnos con sus comentarios, hasta pronto.

26 Noviembre 2007 | 11:56 PM

Grandestenores

Grandestenores dijo

Queridos amigos, es dificil no complacer a un publico que te esta gritando " eres el mas grande" "eres el mejor" ect ect.

Aqui rompo una lanza en favor de D. Alfredo y en parte lo justifico, no sin quitarle la razon a Gino. Quiza la palabra justa no es el "querer provocar el aplauso del publico", sino que en un ambiente medio de fiesta y de comunicacion total cantante-publico, sorprender y premiar con una exibicion vocal a este.
Recordemos que no solo Bonisolli lo hacia, acuerdense del final del "O sole mio" que cantaba Pavarotti, o las exibiciones de fiato-agudo de Corelli o Del Monaco.
Lo que estamos seguros los tres, es que a Don Alfredo no se le ocurriria hacer esto ni por asomo en un teatro, jajajja.

Un abrazo.

Tomás

27 Noviembre 2007 | 10:40 AM

Papagena

Papagena dijo

Mira qué certero ha estado Tomás con lo del final del "O sole mio de Luciano", jejeje

Ya quisiera Bonisolli haber tenido la mitad de elegancia los días de fiesta, hasta montando numeritos ;-)

3 Diciembre 2007 | 03:01 AM

Paco Roa

Paco Roa dijo

Repasando las entradas que hasta el momento hay en el foro, apreciado “Werther”, se puede comprobar que son contadas las óperas del repertorio krausiano, por otra parte, tan reducido como selecto, que no estén ya citadas y comentadas, pues mucho le ha cundido el trabajo en este año que lleva dedicándose a estudiar y dar a conocer la carrera del tenor canario. Entre estos escasos huecos que van quedando, me parece que todavía no dispone de entrada la verdiana y muy redonda –y no lo digo por su orondo protagonista- “Falstaff”, cuyo secundario personaje Fenton fue encarnado por Kraus al menos en los primeros años de profesión. No obstante lo periférico, ya digo, que resulta este gentilhombre enamorado de Nannetta a trama principal, a lo que debe sumar el lastre una pasmosa sosería punto cursi, hacia el final de la obra dispone de una de breve arietta bien que muy apropiada para el lucimiento de un tenor de las características del que aquí rendimos tributo, me refiero al conocido número “Dal labbro il canto estasiato vola (andante assai sostenuto). Como es bien sabido, existe una grabación dirigida en los sesentas por Solti, enorme maestro sin duda que, por una vez, no está aquí especialmente brillante, y que merece la pena rescatar por el elenco verdaderamente de ensueño que aporta: además de Alfredo Kraus, entre otros, Evans, Merrill, la Freni y la Simionato. Pues si le parece, querido gestor, y, claro está, cuando disponga del material correspondiente y le venga bien programar el corte ciado, se podría conformar una entrada para “Falstaff”; ópera que, de paso, recomiendo vivamente a todos los “foristas”. Saludos cordiales.

9 Diciembre 2007 | 04:39 PM

Werther

Werther dijo

Estimado señor Roa:
Antes de nada por el comentario; le diré que el mencionado pasaje y más concretamente el de la gran versión de la que usted nos habla he tenido oportunidad de escucharlo en alguna que otra ocasión así como la posibilidad de adquirir la mencionada grabación cosa que no he realizado hasta la fecha. A pesar de considerarme Verdiano no es esta, la postrera obra del genio de Buseto una de sus creaciones que a mi más me llenan por eso ese vació en mi discoteca particular.
En cualquier caso tomo el testigo de su petición y me pongo manos a la obra para conseguirle ese material que después difundiremos por este medio.
Aceptaré muy gustosa la ayuda de cualquiera de los amigos que visitan nuestro “blog” por si alguno de ellos posee dicha grabación para hacerme llegar en formato mp3 el consabido fragmento “Dal labro…” del personaje de Fenton.

Gracias por la petición y espero poder complacerle lo antes posible.

Saludos muy cordiales.

10 Diciembre 2007 | 01:01 PM

Paco Roa

Paco Roa dijo

Tampoco yo dispongo del disco que cito, cuyo conocimiento se lo debo a una retransmisión radiofónica que se hizo por -creo recordar- RNE, hace ya bastantes años. Tómeselo, más que como una petición formal, como una mera sugerencia de cara a ir completando en su foro las entradas correspondientes al repertorio operístico krausiano, que, quiero suponer, será uno de sus objetivos. Por otra parte, no me extraña en absoluto que “Falstaff” le guste más bien poco a Vd. y, por lo que me consta, a tantos otros aficionados, pues se da la circunstancia de que esta ópera, pura mixtura “parlato” con “cantabile”, es la, digámoslo así, más teatral y menos lírica de su autor y, a fin de cuentas, con ella saldaría la deuda que tenía pendiente con el género bufo. De tal forma que, para poder disfrutar plenamente con “Falstaff”, se ha de disponer de una cierta unción por el teatro, lo cual no siempre se da en el aficionado al canto.

Se imputó comúnmente a Verdi una (aparente) manifiesta incapacidad compositiva para la comedia; y, ciertamente, hay que decir que le llevó no poco trabajo, la experiencia de una larga vida profesional como operista y, al cabo, poner todo su oficio y talento a disposición de la causa para poder obrar el milagro. Y éste se produjo, por fin una encantadora ópera llena de una gran comicidad y chispeante agudeza de principio a fin. Fíjese la opinión que sobre esta falta de sentido del humor de Verdi tenía Rossini y tantos otros contemporáneos: “Verdi es un compositor de carácter serio, y melancólico. Sus tonos son siempre tristes y oscuros. Este espíritu emana espontáneamente de su forma de ser y por esa razón es valioso en extremo. Yo siento el máximo respeto por Verdi, pero está fuera de toda duda que jamás podrá escribir una obra semiseria de la categoría de ‘Linda de Chamounix’ y mucho menos una ópera bufa como por ejemplo ‘El elixir de amor’”. Bien es verdad que Rossini componía comedia dormido y con un brazo atado, así cualquiera. En fin, no les canso más. Saludos muy cordiales.

12 Diciembre 2007 | 07:18 PM

LEONEL MENESES MONESTEL

LEONEL MENESES MONESTEL dijo

TENGO LAS DOS PELÍCULAS DEL MAESTRO Y HOY PENSÉ: CUANTO FALTA Y CUANTO ME GUSTARÍA QUE APAREZCA EN LA COCTELERA A.KRAUS :"ADIÓS"(EL VAGABUNDO Y LA ESTRELLA", MISMA CANCIÓN QUE MUCHO GUSTÓ CON LUCIANO P. ADDIO. "CUANDO RAGAZZI FELICE ANDAVAMOS L´SCUOLA.....>". OJALÁ LES PAREZCA LA IDEA.
LEONEL MENESES
COSTA RICA.

26 Diciembre 2007 | 02:37 AM

Werther

Werther dijo

Apreciado "Leonel Meneses":
Si ha tenido tiempo de visitar un poco a fondo este blog, podrá comprobar que hay un apartado dedicado a la filmografía de Kraus en el que voy realizando entradas concernientes a la figura de Kraus y su vinculación con el mundo del celuloide.
Ahora mismo estoy repasando su primera película "Gayarre", en cuanto finalice con esta proseguiré con "El Vagabundo y la estrella" y entonces mostraré esas canciones a las que hace referencia.
Reciba un cordial saludo y también la bienvenida a esta residencia Krausiana.

28 Diciembre 2007 | 02:54 PM

victoriakraus

victoriakraus dijo

QUERIDO WERTHER:

AUNQUE UN POCO ATRASADA, TE DOY LAS GRACIAS POR ESTA MARAVILLA!

APARTE DE CANTAR COMO UN DIOS, LO ENCANTADOR ES EL AMBIENTE INTIMO Y COLOQUIAL. ESTA CONTENTO, RELAJADO Y CON LAURA Y MARTITA ENTRE LOS FELICES ASISTENTES! EL PAPA Y EL PADRINO QUERIDO!

CANTA "QUIEREME MUCHO" Y "MORUCHA" A MEDIA VOZ, DULCEMENTE, TIERNAMENTE, DISFRUTANDO EL MISMO CON LO QUE OFRECE SU ARTE! ¡COMO ADMINISTRA SU VOZ Y LA PRODIGA, COMO UN REGALO!

SU "FAVORITA" ES OTRA JOYA, CON SUS LICENCIAS PROPIAS, EN ESTA OCASION. QUE LINDA FUNCION!

26 Abril 2008 | 10:09 AM

victoriakraus

victoriakraus dijo

Hola mis amigos:

Con esta fecha quiero hacer otro comentario en este "Gracias Alfredo" para que volvamos a escuchar este "Quièreme Mucho" que està insuperable y es una suprema muestra de romanticismo.

A disfrutar una vez màs a Kraus en los 80.

15 Septiembre 2008 | 10:44 PM

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