Joven y una dama anónima...
El título del día de hoy hace referencia a un breve relato que hace unos días nuestro amigo "Haddock" compartía con nosotros sobre un encuentro fortuito con una anciana señora en el transcurso de un recital.
Para el que tenga curiosidad, aquí está el relato completo de nuestro amigo en el cual ambos hablaron y coincidieron en su gusto por una romanza de una Zarzuela no muy conocida; dicha obra es La isla de las Perlas de la que hace unas semanas ya os ofrecí otra preciosa romanza, pero la de hoy es la que comentaban nuestros protagonistas de este día, esa romanza lleva por título “Que triste mi despertar” y fue grabada por Kraus en 1958 bajo la batuta del propio compositor, Pablo Sorozábal.
Poco más queda por decir salvo que disfrutéis de la cristalina voz de Kraus con apenas treinta añitos y esa portentosa voz al servicio de este bonito relato.
Hasta mañana y ser buenos.
¡Qué triste mi despertar!
Mejor sería volver a soñar ...
Era en lo más hondo
de mi mar azul
donde yo busqué cerrar la herida
que abriste tú.
Buscaba la muerte
huyendo de aquí
y al sentir mi cuerpo casi inerte
pensaba en tí.
Y en ese agonía
soñé que me amabas
y yo lo creía
y tú me besabas.
Te ví entre la bruma
llegar hasta mí
y darme entre espumas
la flor que perdí.
Ahora al despertar
ya te he perdido;
veo con pesar
que un sueño ha sido.
Vuelvo a renacer
a nueva vida,
vuelvo a renacer
para empezar de nuevo a padecer.
Un amanecer de rosas
cuando me ahogaba tuve bajo el mar,
y esas flores tan hermosas
con mi nueva vida veo marchitar.
Esta nueva vida
renueva mi herida
y al comenzar de nuevo a sufrir
tengo que pensar
que es mejor morir.
Era en lo más hondo
de mi mar azul
donde yo busqué cerrar la herida
que abriste tú.
Buscaba la muerte
huyendo de aquí
y al sentir mi cuerpo casi inerme
pensaba en tí.
Y en ese agonía
soñé que me amabas
y yo lo creía
y tú me besabas.
Te ví entre la bruma
llegar hasta mí
y darme entre espumas
la flor que perdí.
¡Pues si vivo yo
muerto está mi amor!
¿Quieres contactar conmigo?

Haddock dijo
Un millón de gracias, Werther. Es un honor para mí que la entrada de hoy la hayas hecho basada en la "batallita" del recital de Victoria de los Ángeles. No me cansaré de escuchar esta romanza. Por su belleza y por el grato recuerdo que ya te mencioné.
Un abrazo
23 Enero 2008 | 10:56 PM