La entrada del día de hoy se la dedico a una de esas rarezas del repertorio (Francés en este caso) de las que poco o nada se saben. Este es el caso de la ópera “Le roi d’Ys”, una obra del compositor francés pero de ascendencia española, Edouard Lalo.

Kraus incluyó este fragmento del día de hoy en el disco de 1994 publicado por Philips “El incomparable Alfredo Kraus” aunque unos años antes ya la había cantado también con motivo de la “Gala para un Volcán” celebrada en los Jameos del agua en la isla de Lanzarote, de la que ya os he ofrecido varios fragmentos. Aquí está pues esta obra estrenada en Mayo de 1888 en la Opera Comique de Paris y basada en una leyenda Bretona.

Este fragmento pertenece al tercer y último acto interpretado por el personaje de MYLIO.

Puisqu'on ne peut fléchir ces jalouses gardiennes,
Ah! laissez­moi
Conter mes peines
Et mon émoi.
Vainement, ma bien­aimée!
On croit me désespérer;
Près de ta porte fermée
Je veux encore demeurer.

Les soleils pourront s'étendre.
Les nuits remplacer les jours.
Sans t'accuser et sans me plaindre
Là, je resterai toujours.

Je le sais, ton âme est douce,
Et l'heure bientôt viendra
Où la main qui me repousse
Vers la meinne se tendra.

Ne sois pas trop tardive
A te laisser attendrir,
Si Rozeen bientôt n'arrive,
Je vaix, hélas! mourir.