En el verano de 1984 nuestro GENIO entre otros lugares se acercó a la meca de la lírica para introducirse una vez más en la piel de Edgardo. Su Lucia estaba encarnada en esa ocasión por Luciana Serra y el resultado de esta función fue poco menos que incendiaria ya que a los presentes les salía prácticamente humo de aquellas manos que aplaudían a rabiar cada uno de los números que se iban sucediendo a lo largo de la obra (lo cual no es "moco de pavo" teniendo en cuenta lo especial que es el público scaligero).
Sin duda uno de los momentos apoteósicos se produjo cuando el público milanés permaneció absorto durante el recitativo y aria del último acto para finalmente desencadenar en la locura absoluta tras la última nota de Edgardo.
Lógicamente no os voy a obligar a escuchar toda la ovación en su totalidad que dura algunos minutos pero si los primeros aplausos.
Gozar y deleitaros con esta nueva demostración de buen gusto, estilo y arte que demuestra Kraus para elevar la música belcantista de Donizetti a cotas de refinamiento y belleza difíciles de igualar.
La fecha exacta de este acontecimiento fue el 6 de julio de 1984 y el lugar como dejaba entrever al comienzo de este artículo fue el Teatro alla Scala de Milán; la dirección musical de la representación corrió a cargo de Giuseppe Patanè.
Tombe degl'avi miei,l'ultimo avanzo
d'una stirpe infelice
deh! raccogliete voi. Cessò dell'ira
il breve foco.... Sul nemico acciaro
abbandonar mi vo'. Per me la vita
è orrendo peso!... L'universo intero
è un deserto per me senza Lucia!
Di faci tuttavia
splende il castello! Ah! Scarsa
fù la notte al tripudio! Ingrata donna!
Mentr'io mi struggo in disperato pianto,
tu ridi, esulti accanto
al felice consorte!
Tu delle gioie in seno, io della morte!Fra poco a me ricovero
darà negletto avello...
Una pietosa lacrima
non scenderà su quello!
Ah! Fin degli estinti,ahi misero!
manca il conforto a me!
Tu pur, tu pur dimentica
quel marmo dispregiato:
mai non passarvi, o barbara,
del tuo consorte a lato...ah!
Rispetta almen le ceneri
di chi moria per te.
Mai non passarvi, tu lo dimentica.
Rispetta almeno chi muore per te.

Aunque la toma de audio –al menos desde mi receptor así lo parece- no es buena por lejana, con lo que resulta difícil poder apreciar y enjuiciar debidamente este “nonagésimo” “Tombe degl’avi miei…” por el maestro Kraus, yo diría que estamos ante la infalible prueba del nueve que certifica algo que ha sido sostenido, además de por un servidor, lo cual es irrelevante, por quienes de forma autorizada se han pronunciado sobre el particular que deseo subrayar aquí: Alfredo Kraus coronó la cima de su arte canoro bien cumplidos los cincuenta, justo cuando la carrera de la mayoría de los tenores comienza a declinar irreversiblemente. Creo recordar que era el “forista” D. Orlando quien tenía previsto preparar un monográfico sobre Kraus en “Lucia di Lammermoor”; pues en el supuesto de que ya lo esté elaborando, yo le sugeriría tomase muy buena nota de esta singularidad del tenor canario, no única en la lírica, pero sí muy excepcional, que hace a su ininterrumpida progresión vocal (casi) “ad infinitum”, mucho más allá de las limitaciones normales que vienen marcadas por la edad del “corriente” cantante y el natural desgaste de su instrumento, ya que dicha singularidad, acaso todavía más predicable en los papeles que asumió de corte decididamente belcantista, es clave para explicar los resultados únicos del irreducible arte de nuestro tenor de referencia. Y no sigo, porque entonces hago yo el monográfico y no es cuestión… Saludos cordiales.
Qué se puede agregar? Ya nada.
Fue durante una representación de esta hermosísima ópera donde -contaba Kraus- en el último acto y cuando Edgardo acaba de morir, se le vino el telón encima! El muertito tuvo que levantar una pierna ante el público. Lo contaba nuestro Alfredo con mucha gracia!
Y en verdad es divertido, dado que Edgardo ha preconizado su muerte largamente con esta aria y un poco más, que sigue. El agoniza, herido, no tiene fuerzas! El canto es entrecortado, débil. Muere. El coro exclama: Pobre, ha muerto! La música es trágica y final.
Solo que el telón no estaba de acuerdo!