El artista y "su" música
En determinadas ocasiones algunos artistas, algunos elegidos, consiguen transmitir de un modo inalcanzable para el resto, la obra de un creador casi como si este último fuera el mismo artista. Todos sabemos a estas alturas, que la ópera y el personaje de Werther es obra del compositor francés Jules Massenet sin embargo después de ver y escuchar a Kraus metido en la piel del joven poeta uno podría pensar perfectamente que ha sido el propio tenor canario quién tuvo el genio creador de plasmar en el pentagrama la obra de Goethe.
Yo a estas alturas soy incapaz de sentir “creíble” cualquier otra interpretación que no sea la de esa voz que Kraus puso al servicio de este personaje durante más de tres décadas desde que comenzara allá por 1966 en Piacenza.
Hoy os dejo esta breve e intensa pincelada del Werther de Kraus en su célebre fragmento, que interpretó acompañado al piano por José Tordesillas en el marco de un recital que diera en el Teatro Real de Madrid en 1984.
Utilizando un vocablo taurino, voy a cambiar de tercio y aprovechar el día de hoy para responder a uno de nuestros últimos amigos que se han acercado para escribir sus impresiones acerca del Maestro; me estoy refiriendo a "Julio Reyes". El bueno de Julio con muy buen criterio me sugiere (esto me encanta, porque como siempre os digo, quiero que este lugar sea de todos vosotros y para ello nada mejor que vuestra colaboración) que porqué no incluyo en el blog comparativas de versiones de Kraus con otros tenores.
Verás estimado Julio, cuando hace más de un año comencé la andadura de esta página fue una de las opciones que barajé pero después de mucho pensarlo y analizarlo consideré que no básicamente por dos razones. La primera es que no me parece muy "justo" que alguien como yo proponga comparaciones que en muchos (en muchísimos casos diría yo) no reflejan objetividad por mi parte y por ello los “contrincantes” de Kraus partirían en clara desventaja. En segundo lugar y esta es la consideración que tiene más “peso”, este lugar lo he concebido como un humilde tributo y homenaje al artista que mayor admiración y emoción ha causado en mi y que ocupa un lugar en mi corazón que nadie más ocupará (artísticamente hablando); debido a esto y con un claro egoísmo por mi parte, quiero que todo lo que aquí se escuche, sean sonidos salidos de las entrañas de este cantor canario que hoy es punto de encuentro para muchos de sus admiradores y seguidores en esta página.
Actualidad
Con respecto a su desacuerdo, mi querido Julio con esa calificación de que Plácido Domingo ha sido el mejor tenor de la historia, tal y como hace unas semanas se recogía en una clasificación auspiciada por la BBC británica, hay que darle la importancia que tiene y que por mi parte es ninguna y no lo digo como Krausista sino como aficionado a la música, que por muy pocos conocimientos que tenga de este mundo, sabe que hoy en día lo de ser “mediático” poco o nada tiene que ver con la faceta que te catapultó a la fama y a la popularidad.
Se podría hablar mucho sobre clasificaciones como esta que llevo a cabo la BBC, a “su manera”, pero mejor os dejo este artículo muy interesante, escrito por Carmelo Dávila Nieto en el periódico on-line canarias7.
Expreso mi total y absoluto rechazo y desacuerdo con la "clasificación" que han realizado dieciséis "críticos" en la hasta ahora desconocida "BBC Music Magazine", en la que colocan a Alfredo Kraus en la décimoctava posición y trasmitida por la Agencia EFE que debería ocuparse de cosas importantes y no de disparates de este calibre. Nuestro conspícuo coterráneo es primerísimo tenor por su excepcional técnica, considerada por la extraordinaria soprano alemana Elisabeth Schwarzkoph la más óptima técnica vocal de nuestra época, por su exquisitez interpretativa, su sublime elegancia, su depurado fraseo, su pasmosa seguridad en el registro sobreagudo, su profesionalidad, su regularidad de actuaciones, etc. El legendario tenor Giacomo Lauri-Volpi, injustificadamente ausente en esa divertida y arbitraria clasificación, le definió como "el máximo belcantista de nuestra época" y belcantista es la suprema categoría de un cantante. La magnífica mezzosoprano Giulietta Simionato le calificó como "la perfección canora". Y se podrían estar citando exhaustivamente testimonios de compañeros de escena, de directores de orquesta y de críticos que le designan como un absoluto fuera de serie, máximo entre los máximos. Admito que en dicha desafortunada relación hay tenores con voz -que no timbre- más bella, con mayor volumen, con más "temperamento", pero en modo alguno superiores como intérpretes; para que no se me tache de partidista por el paisanaje, hasta acepto que estén a su nivel, pero NUNCA por encima, por lo que su ubicación en ese puesto es totalmente gratuita y rechazable, entre otras cosas, porque no se exponen los baremos seguidos para realizarla. A los críticos hay que exigirles unos mínimos conocimientos musicales y sobre todo la máxima capacidad auditiva; pero éstos no solamente demuestran carecer de oído, pués deben tener orejas de elefante, sino de gusto; y esto es censurable en quienes presumen de serlo y ejecutan tan pintorescas y arbitrarias clasificaciones, desorientando totalmente a una afición en su inmensa mayoría poco preparada. El señor Michael Tanner, "crítico" de la revista The Spectator, demuestra su palmario desconocimiento de la materia al mencionar la "grandeza" de Plácido Domingo, pese a sus grabaciones trucadas y falseadas. Un ejemplo más lo tenemos en el hecho de que sin poseer la más remota noción del canto barroco, comete la osadía de "interpretar" en el Teatro Real de Madrid la ópera de Haendel "Tamerlano", pero hay que reconocer que no toda la culpa es suya, sino que en gran medida es del que le contrata para ese papel en lugar de a un especialista para tal clase de música. Desconocimiento que también demuestran tener esos dieciséis que han elegido al madrileño como "el más grande tenor de todos los tiempos", ya que Domingo es un mal cantante, con escasa profesionalidad y, además, de corta extensión ya que no alcanza el Do, aunque no haya tenido escrúpulos en consentir que en grabaciones se lo hayan falseado, bien acelerando el sonido o bien emitiéndolo un tenor desconocido y añadiéndoselo luego. ¿Es esto profesionalidad y honradez interpretativa?. Rotundamente, no. El crítico Joaquín Martín de Sagarmínaga, en "El Pais", l5 de Mayo de 1990, en un artículo titulado "Crónica en negro", escribe: "En verdad, el estrangulador de Boston era un individuo extremadamente generoso con sus víctimas al lado de lo que Plácido Domingo hace con su voz. El tenor madrileño la somete a un auténtico calvario de retorcimientos, destemples, refuerzos, nasales, emisión apretada y dura, afalsetamientos de la peor ley e interrupciones voluntarias o forzosas, pero en cualquier caso constantes, de lo que pretende constituirse como línea de canto... ¿Tuvo éxito Placido Domingo?. Si, lo tuvo. Un éxito colosal, rematado, incluso, con un auténtico clamor tras el Sorozábal y otras piezas, pero es un hecho ya comprobado que cuanto peor canta más le aplauden". ¿Y es éste el tenor más grande de todos los tiempos?. Lo será, quizá por estatura, aunque estos críticos, a los que no me extrañaría que hubiese agasajado Domingo, práctica habitual en él, para alimentar su desmedida egolatría, deben ignorar que por encima de grande están mayor y máximo, ¿o es que no saben gramática? No puede serlo quien cancela continuamente funciones por su mal estado vocal, quien tiene reiteradamente pésimas actuaciones, quien no descansa entre funciones, actuando, que no cantando, un día si y otro también, quien abarca todos los repertorios, quien suma frenética y obsesivamente personajes para impresionar con su número en su delirio de romper marcas. A lo que parece, esos dieciséis críticos más don Michael Tanner no han captado todo esto, lo que desautoriza su gratuita aseveración. ¡Así va el canto!. Una voz, por bellísima que sea, si no está cimentada técnica, estilística y musicalmente, suena feamente, como cualquier otro instrumento, aunque sea un Stradivarius, si no está bien tañido. Y sorprende que después de más de una década de carrera el peruano Juan Diego Flórez continúe siendo prometedor. Y reafirman su total desconocimiento en material lírica al considerarlo el sucesor de Domingo, pues Flórez es un tenor ligero, no lírico como aseveran estos sabihondos, con un repertorio muy distante y en las antípodas del de Plácido y muy superior en técnica y estilo. ¡Cuánto dislate!. Lo pésimo de todo esto es que no queda en una tertulia de amigos que se reúne para tomar el té de las cinco y se entretiene con estos jueguecitos, sino que se difunde por los medios de comunicación, con el consiguiente impacto y crédito por una opinión pública sin conocimientos y capacidad analítica en su inmensa mayoría. Esta ocurrencia de esos dieciséis críticos ingleses, más don Michael Tanner, también británico, produce hilaridad a los aficionados que saben y entienden del tema y demuestra palmariamente que su ignorancia en relación con el arte canoro es máxima. Concluyendo, Alfredo Kraus es primerísimo tenor, no únicamente por su excepcional categoría interpretativa sino que, además, está a años luz de Plácido Domingo. Esto es tan cierto, indiscutible y axiomático, como que la Tierra gira alrededor del Sol.
Una arbitraria clasificación tenoril
"Alfredo Kraus es primerísimo tenor, no únicamente por su excepcional categoría interpretativa sino que, además, está a años luz de Plácido Domingo. Es tan cierto, indiscutible y axiomático, como que la Tierra gira alrededor del Sol"
Estimado Julio, por el hecho de no tener en consideración su agradable sugerencia, no deje de seguir enviándome sus inquietudes así como más ideas interesantes que podamos llevar a cabo.
Un abrazo a la República Dominicana y saludos también para el resto de "parroquianos".
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victoriakraus dijo
Pobre Plácido, cómo lo han dejado! Si no fuera porque me simpatiza su sonrisa y su figura, también su voz, podría agregar otras cosas, pero ya es suficiente!
El "Pour quoi me reveiller" de "Werther" me gusta más con Kraus más joven, caracterizado y con orquesta. Pero no olvidemos que nuestro Príncipe es el mismo, en distintas etapas de su vida y lugares.
Amigo Werther: He encontrado el duo de "Torname a dir que m´ami" del "Don Pasquale, de Donizetti, colgado por tí el 17/5/2007, por Alfredo y Beberly Sills, en estudio. Casi no tiene comentarios, se pasó de largo!
Si alguno lo busca, encontrará. Opinen, por favor. Cariños a todos.
21 Abril 2008 | 10:12 PM