El amigo Krausiano...
Hoy estamos de enhorabuena todos, yo el primero y a continuación os explicaré el porqué.
Después de haber hablado con el varias veces por teléfono, este pasado fin de semana se me presentó la ocasión de conocer en persona a una encantadora persona que debido a unos temas personales pasó unas horas en Barcelona y encontró un par de ellas para compartirlas conmigo.
Estoy hablando de un Krausista de pro, un grandísimo aficionado a la lírica en general y a Kraus en particular que lo siguió casi a lo largo de toda su carrera. Este buen hombre y aficionado se llama Alberto Fernández-Ibarburu y después de haberse puesto en contacto conmigo a través de nuestra página Krausiana ha tenido la gentileza de poner a mi disposición todo el material de Kraus con el que cuenta, que por cierto, no es cualquier cosa y que ha recopilado pacientemente durante más de ¡45 años!.
Lo primero de lo que nos vamos a beneficiar todos, vosotros los primeros, es que veréis nuevo material gráfico de Kraus ya que Alberto coleccionaba y colecciona todo lo que tenía que ver con Kraus, revistas, discos, entrevistas, recortes de periódico, fotografías, etc. Son precisamente estas fotografías las que iré sacando a la luz para compartirlas con el mundo entero y de este modo renovar mis fondos gráficos que ya casi todos conocéis.
Tengo que deciros que el bueno de Alberto tiene auténticas joyas y todo gracias a su ingente labor; en este sentido os traslado una anécdota que en su día le sucedió con Alfredo; se presentó delante de su admirado tenor con el “pedazo álbum de recortes” que tenía del genial artista, y este se quedó maravillado e impresionado del mismo con lo que le escribió una dedicatoria sobre el mismo y le agradeció tan importante labor.
Todo este material que Alberto me vaya entregando poco a poco y además de modo totalmente desinteresado, lo iré compartiendo con todos vosotros por ello espero que sea de vuestro agrado, de momento las tres fofografías que os muestro en el día de hoy son parte de ese material que me ha legado.
Como si esto no fuera bastante, os contaré otra anécdota que ilustra perfectamente la manera de ser de nuestro amigo. El libro del doctor Lucas tiene en su portada (el que no lo tenga puede ver la portada del mismo en la parte derecha del blog) una fotografía de Kraus retocada por ordenador para darle aspecto de lienzo pintado, dicha fotografía el autor del libro desconocía su origen y en una de las ocasiones que hablé por teléfono con Alberto me comentó que esa fotografía la había realizado su padre en agosto de 1962 durante una representación de Lucia en San Sebastián.
Por aquel entoces Alberto tenía 18 años y la siguiente ocasión en la que dispuso de la posibilidad de escuchar a Kraus se llevó la fotografía para que este se la autografiara; además de hacer esto último, Alfredo se quedó maravillado con la belleza del retrato que le habían hecho y preguntó cuando había sido a lo que cual nuestro protagonista del día de hoy, explicó con todo lujo de detalles la fecha y el lugar en que fue plasmado aquel instante y para entusiasmo del propio Kraus, Alberto le había llevado una copia de la misma.
Dicha fotografía es la que ilustra en el día de hoy el comienzo de esta entrada y he de decir (al menos a mi me lo parece) que la misma es de una belleza extraordinaria y más teniendo en cuenta la fecha de la misma, las condiciones... parece una foto de estudio cuando realmente no es así. Parece ser, Alberto me lo comentó, que su padre era un gran aficionado a la fotografía y que incluso contaba con un pequeño laboratorio en casa.
Finalmente os contaré un pequeño secreto; cuando me enteré de la historia de esta fotografía se lo comenté a Eduardo Lucas y finalmente lo puse en contacto con Alberto quién en un gesto que le honra y lleno de generosidad, le cedio al doctor-biógrafo todos los derechos de la presente fotografía. Así es Alberto.
Quiero pues en el día de hoy hacerle una pequeña dedicatoria a nuestro estimado “benefactor” y lo haré con un fragmento de una ópera cuya versión del día de hoy tiene para él un significado especial (me comentó durante nuestra reunión, que por culpa de un pequeño accidente doméstico se le borró esta versión que el poseía en vídeo); se trata de La hija del Regimiento de Gaetano Donizetti que en el año 1986 interpretaron en Paris, Alfredo Kraus junto a June Anderson y con la dirección musical de Bruno Campanella.
Amigo Alberto va por ti y reitero una vez más mi agradecimiento por hacerme llegar el material que me has confiado; ahora mismo formas ya parte de esas grandes satisfacciones que en este poco más de un año de vida de esta página, me ha dado la misma.
¡MUCHAS, MUCHAS GRACIAS!
Disfruta tú y el resto, de este dúo que no tiene el más mínimo desperdicio, entre Anderson y Kraus.
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victoriakraus dijo
¡Tengo celos, muchos celos del amigo krausiano! Porque para admirar a Kraus desde 1958, toda mi vida y juntar papeles, recortes, fotografías, noticias, revistas, discos, videos y películas yo también tengo un mérito, desde este lejano rincón del mundo que es Santiago de Chile y no habiendo viajado nunca al exterior por limitaciones de todo orden. Es tanto que hay vinilos que poseo 4 veces, por si se me "raya" alguno. Tengo muchos celos, porque cuando Alfredo empezó a cantar yo era una niñita.- Porque fue mi príncipe azul de siempre! Y lo será....!
Amigo Werther, te perdonamos si compartes TODO ese material con nosotros. Un emocionado abrazo al amigo krausiano, que él sí sabe quien fue Alfredo Kraus y de cerca. Qué mas testimonio...!
Una nota: sospecho que lo mío es insignificante al lado de lo que tiene este amigo krausiano. Más envidia y más celos!
Un saludo cariñoso a todos.
4 Junio 2008 | 09:46 AM