Los monográficos - "La Traviata" (II)
Un momento de la célebre velada de 1958 en Lisboa
Tras la finalización de la fiesta en casa de Violeta tiene lugar un hermosísimo dúo entre los protagonistas en el cual el joven Alfredo abre su corazón y sus sentimientos más sinceros a una Violeta turbada y contrariada ante esta situación, nueva para ella, acostumbrada a los favores de sus acompañantes tan solo como pago de sus servicios.
Hay que decir que Alfredo llevaría a cabo Traviatas durante las cinco décadas que comprenden desde los años
ALFREDO
Ah si', da un anno.
Un di', felice, eterea,
Mi balenaste innante,
E da quel di' tremante
Vissi d'ignoto amor.
Di quell'amor ch'e' palpito
Dell'universo intero,
Misterioso, altero,
Croce e delizia al cor.VIOLETTA
Ah, se cio' e' ver, fuggitemi
Solo amistade io v'offro:
Amar non so, ne' soffro
Un cosi' eroico amor.
Io sono franca, ingenua;
Altra cercar dovete;
Non arduo troverete
Dimenticarmi allor.
Tras este dúo y a pesar de que la participación del tenor es prácticamente nula, he querido incluir aquí el pasaje en el que la protagonista se queda sola y esta reflexiona sobre todo lo que le ha sucedido esa noche como esa declaración de AMOR puro en la que ella no creía.
He de decir a modo particular y es ello uno de los motivos que para mi refrendan lo de la excepcionalidad de esta representación de Lisboa, que no he escuchado ninguna otra interpretación tan “humana”, tan llena de sentimiento y de tanta carga dramática como la que Maria Callas inquiere a su personaje en este solo.
Feliz escucha.
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VICTORIAKRAUS dijo
EMOCIONANTE DOCUMENTO.
19 Julio 2008 | 05:30 AM