Los monográficos - "La Traviata" (III)
Comienza el segundo acto de la obra y en este punto toma el protagonismo de la misma, Alfredo, en su recitativo y aria que no seguida de la cabaletta porque como ya hemos comentado en muchas ocasiones, es este un pasaje que en ocasiones se omite por diferentes motivos (el propio cantante, la dirección). En este caso cabe encontrar bastante razonable que el omitir la cabaletta de claro lucimiento por parte del tenor sobre todo si esta es coronada con el Do que tantas veces se da, fuera propiciada por alguien bastante afin a la Callas y es que no se "podía o debía" distraer o captar el protagonismo por parte del público por alguien que no fuera
Pese a esta mutilación podemos disfrutar del joven Kraus en esta romanza resuelta de manera sobria y elegante con unas facultades más que sobradas como para encontrar alguna dificultad en la presente página.
A este respecto y gracias a esta nueva versión sonora que os
brindo en este monográfico, el final de la romanza, mutilado en sus versiones comerciales aquí no sufre ningún corte y es posible escuchar la atronadora ovación que el público lisboeta propina a este tenor practicamente desconocido internacionalmente por aquel entonces.
Este es un buen momento para poder observar como Verdi todavía guardaba por aquel entonces el patrón de escribir los solos con la estructura tan propia de la época belcantista recitativo-aria-cabaletta y que el mismo postergaría poco tiempo después.
A proposito de esto y antes de escuchar la parte referida en el dia de hoy, tras el vídeo de esta romanza os ofrezco otro con una nueva "clase" por parte de Ricardo Cala y en el que precisamente hoy aborda la manera de afrontar la famosa cabaletta Verdiniana por parte del tenor en general y de Alfredo Kraus en particular. Os dejo así en compañía de sus interesantísimos comentarios a propósito de la mencionada Cabaletta de la que os hablé anteriormente.
Saludos y feliz escucha.
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Sari dijo
Es verdad! En la grabación que yo tengo no aparece la ovación! Ya decía yo que la gente en Lisboa no podía ser tan agria. El que editó la grabación le hace mala fama al público del Teatro Sao Carlos.
No me canso de escuchar semejante delicia.
23 Julio 2008 | 04:19 AM