Una lágrima, por Alfredo
Durante unas representaciones del L'elisir D'amore en el Covent Garden londinense junto a Sumi Jo (27-Abril-1992)
Mañana tendremos un pequeño especial con motivo del noveno aniversario de la desaparición de Alfredo y así os mostraré material inédito todavía en este rincón, además de mi experiencia personal, con explicación al respecto, de como y donde me cogió la noticia de la desaparición del MAESTRO.
Os animo a que a partir del miércoles dejéis en el blog, vuestro comentario explicando donde os enterasteis del fallecimiento de Alfredo, de como os sentisteis, de que pasó por vuestra cabeza, etc, etc, etc………. eso y por supuesto todo lo que os apetezca contar.
Para la parte musical del día de hoy he escogido un nuevo fragmento del RECITAL de 1989 en Buenos Aires; en este caso (por ello el motivo del título del día de hoy), os dejó con la "Furtiva lágrima" del L’elisir d'amore como preámbulo de lo que mañana se verá y escuchará por aquí.
Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...
Si può morir d'amor!
¿Quieres contactar conmigo?

Paco Roa dijo
Si bien era sobradamente conocida la enfermedad del canario que le obligó a retirarse de toda actividad y, aún, de la vida pública, no lo era tanto, al menos para quien escribe, la extrema gravedad que la misma tenía y que, al cabo, acabaría con su existencia cuando todavía, así lo entiendo yo, debería haber tenido unos cuantos años por delante. Particularmente la (sorprendente) noticia del fallecimiento de Kraus me cogió recién llegado a Madrid tras las vacaciones de aquel Verano de hace ya nueve años, y fue curiosa la forma por la que me enteré del triste deceso: ese día, a primera hora de la tarde, estando en una tienda de electrodomésticos de mi barrio, pues necesitaba cambiar uno de los televisores de casa, elegía entre los distintos modelos y tamaños disponibles cuando reparé en uno de ellos, creo que tenía sintonizado el canal público, al estar largamente en antena Alfredo Kraus; solicité al dependiente –ya me temía lo peor- que subiera el volumen del aparato…, y, bueno, así supe de la mala nueva. Interrumpí la compra del televisor y, en mi condición de creyente, me dirigí a una cercana iglesia para rezar por el alma del cantante con el que tantos y tantos buenos momentos había pasado, disfrutando de su arte canoro sin igual. Saludos cordiales.
9 Septiembre 2008 | 08:04 PM