Como os comentaba el pasado miércoles hoy volveremos a escuchar otro fragmento de aquella legendaria Linda de Chamounix de 1972 en la que Alfredo dejó una impronta en el templo scaligero de la que solo se repusieron sus asiduos espectadores con sucesivas participaciones de nuestro admirado artista en el teatro milanés tanto con un Fausto memorable como con otro histórico Werther en años posteriores.

La entrada de hoy es también por mi parte una especie de reivindicación por algo que se paso por alto ya sea por desconocimiento o  bien por no documentarse debidamente en el caso de algunos profesionales del periodismo.

El hecho al que me refiero tuvo lugar hace unos dos años aproximadamente cuando el tenor peruano Juan Diego Florez, "bisó" el aria de los nueve does perteneciente a la ópera La Hija del Regimiento escrita por Donizetti en el Teatro de la Scala. Por aquel entonces corrieron ríos de tinta sobre la noticia y uno de los grandes titulares en prensa fue el de que desde 1933 nadie "bisaba" en la Scala (concretamente ese año había sido Feodor Chaliapin) por aquello de una norma no escrita, impuesta por el genial director Arturo Toscanini. Pues bien, es FALSO que desde el año 1933 hasta el año 2007 nadie bisara en la Scala y para muestra lo que hoy os ofrezco. Pienso además que es muy posible que el documento que hoy os ofrezco no sea la única excepción a ese periodo huérfano de noche memorable y para ello me baso en la pléyade de estrellas extraordinarias que desfilaron por el templo milanés en estos últimos 70 años, (Corelli, Tebaldi, Bergonzi, Callas, Del Monaco, Freni, Pavarotti, etc, etc, etc.....) ¿Seguro que ninguno de estos monstruos de la lírica fueron jaleados en alguna ocasión para repetir alguna parte solista de alguna ópera? Me cuesta creerlo francamente, en cualquier caso y aunque sea la excepción, aquí esta el ejemplo de cómo mi venerado y añorado Alfredo Kraus, si "bisó" en la Scala.

Lo que os propongo para oír en el día de hoy es el aria para tenor de esta ópera de Donizetti, concretamente el  "Linda!... Se tanto in ira agli uomini" integrada en el segundo acto de la obra.

La ejecución de este fragmento de un modo tan soberbio en todos los aspectos hizo que el público de la scala entrara en un paroxismo tal hasta el punto de reclamar con autentico fervor el "bis" de este pasaje.

En la grabación, los aplausos fueron cortados en un determinado momento pero no tengo mas que imaginarme como debieron ser y con que insistencia para que Alfredo, tan poco dado a conceder "propinas" en medio de las representaciones, cediera a la petición del publico milanista en aquella velada de 1972.

Aquí os dejo y comparto con vosotros este documento histórico y nunca mejor dicho, excepcional.

 

Saludos cordiales para todos, besos y abrazos.